Mientras Julián Castillo Tenorio, director del Organismo Operador del Servicio de Agua Potable y Alcantarillado de Tehuacán (Oosapat) aseguró que había un acuerdo con transportistas de agua para que dispusieran de agua para realizar algunos viajes a fin de surtir de líquido a sus clientes, los aludidos desmintieron esa versión, señalando que no aceptaron esa propuesta porque solo les ofrecieron 50 viajes cuando ellos requieren por lo menos 400, por lo cual reiteraron que se mantendrán sin dar servicio hasta que haya una respuesta a sus peticiones.
Los transportistas se mantienen en paro de servicio hasta que las autoridades les indiquen cuáles son los pozos de agua del municipio que están legalmente establecidos, a fin de no exponerse a ser detenidos y hasta procesados legalmente por cargar agua en pozos clandestinos.
Durante el segundo día de paro de servicio, Julián Castillo sostuvo que ya había un acuerdo con los transportistas inconformes para que pudieran surtir de agua a sus clientes utilizando pozos del Oosapat y que habían firmado ese convenio consistente en un número determinado número de viajes para atender a la población que los contrata.
Alfredo Reyes Ramos, secretario general de la Confederación Mexicana Independiente de Trabajadores (CMIT) explicó que ese acuerdo no existe, porque decidieron no aceptarlo ya que lejos de solucionar el problema generó conflictos entre los propios transportistas porque solo les ofrecieron 50 viajes y todos esperaban obtenerlos, pero finalmente se pusieron de acuerdo en rechazarlos y esperar una verdadera solución a sus demandas.
Hicieron notar que con esa cantidad de viajes ofrecidos por el Oosapat no se surte de agua ni una colonia y ello también podría causar conflictos entre los propios usuarios de su servicio, por lo cual se mantienen unidos con la esperanza de que el viernes se les dé una respuesta satisfactoria por parte de las autoridades estatales.
Según señalaron el Oosapat pretendía cobrarles esos viajes a un precio hasta más elevado del que ellos obtenían, siendo de entre 233 a 300 pesos, cantidad que se elevaría más si llenaban durante la tarde.
Por todo lo anterior y para mantener su unidad como gremio hicieron saber que se mantendrán en su decisión de no dar el servicio hasta que se les proporcione la información que solicitaron y les garanticen que tendrán el abasto requerido para dotar del líquido a todos sus clientes entre los cuales se encuentran hospitales, restaurantes, escuelas y habitantes de diferentes colonias y juntas auxiliares.


