¡Terceros, por primera vez!

En los Panamericanos de Lima clausurados ayer, la delegación mexicana consiguió la tercera posición del medallero, suceso que ocurría por vez primera, contrariando el pronóstico que, conforme los mejores antecedentes, nos situaba en cuarta o quinta posición. Hay que aclarar que todo el mérito es de los atletas, apoyados siempre por sus familias en lo económico y en lo deportivo. Y qué bueno que el presidente de la república ha anunciado que habrá para ellos no sólo el reconocimiento habitual, sino una retribución decente de al menos un año de duración.

México cosechó un total de 136 preseas, 37 doradas, 36 de plata y 63 de bronce. Ayer mismo, la experimentada arquera Alejandra Valencia se imponía 7–3 a la estadounidense Kathuna Lorig, dando la razón a quienes habían previstos buenos resultados en dicha especialidad. Y aunque solo ganara plata, tiene mérito que la joven Andrea Maya, reciente triunfadora en los mundiales universitarios de Nápoles, debutara llegando a la final, ganada por la colombiana Sara José López, mucho más curtida en estas lides.

La última medalla áurea para un mexicano la conquistó David Álvarez venciendo al cubano Daniel Leiva en la final individual de pelota a mano. Fue el quinto oro mexicano en pelota vasca, otra de las especialidades dominadas con amplitud por nuestros compatriotas. Que dominaron por completo la justa de dobles en frontenis, en varones con Josué López y Luis Molina, que derrotaron a la dupla estadounidense, y en damas con Ariana Cepeda y Guadalupe Hernández a costa de sus adversarias cubanas. Fue un domingo completo, con oro asimismo para Dulce Figueroa y Laura Puentes, en individuales, así como para Arturo Rodríguez, que a los acordes de cielito lindo dispuso 2–0 del argentino Facundo Andreas en la final de pelota de goma. Solamente en dobles


Pero donde México se confirmó más potencia mundial que nadie es en el raquetbol femenil. Que en Lima ha consagrado a la invicta Paola Longoria como el participante de este país con mayor número de medallas áureas en la historia de los Panamericanos al sumar las tres de ahora a otras tantas en las dos justas continentales anteriores. En la gran final por equipos, la acompañaron esta vez en el triunfo Samantha Salas y Montserrat Mejía.

Menos finos anduvieron ayer los karatecas mexicanos, con solo platas y bronces en su haber, a diferencia de sus coequiperos ganadores de días previos: Daniela Souza, Paula Fregoso, Ana Ibáñez–Leonardo Juárez y Briselda Acosta. En cambio, México mostraría una nsuperioridad incontestable en gimnasia, especialmente en su rama artística (oros para Fabián de Luna e Isaac Núñez) y rítmica (una hermosura las rutinas del grupo integrado por Karen Villanueva, Ana Galindo, Mildred Maldonado, Adriana Hernández y Britany Sainz, vencedoras indiscutibles en las dos justas en que participaron).

¿Y en clavados, cómo nos fue? Pues esta vez los varones fueron mejores que las chicas, ya que mientras éstas se iban en blanco, hubo oros individuales para José Manuel Celaya y Kevin Berlín, y por parejas para Berlín–Iván García y CelayaYahel Castillo. Paola Espinosa dejó la justa con una lesión, pero antes se había su medalla número 14 en Panamericanos, bronce en trampolín de tres metros.

Los restantes oros para Mexico se los colgaron Crisanto Grajales (Triatlón), Mariana Arceo y José Silva–Duilio Carrillo (Pentatlón moderno), Jonathan Muñoz (halterofilia), Daniela Campuzano y Gerardo Ulloa (Ciclismo de montaña), Beatriz Gómez (canotaje), Patricio Font (esquí acuático), Jessica Salazar y Daniela Gaxiola (ciclismo de pista), Kenia Lechuga y Alan ArmentaAlexis López (remo),  y en atletismo Laura Galván (5000 m.), José Carlos Villarreal (1500 m.) y Fernando Martínez (500 m. planos).

¡La F1 no se va de México!

Se impuso la lógica. No porque el gobierno deje de apoyar con 50 millones de dólares del erario un negocio privado la Fórmula 1 deja de rendir pingües utilidades: para quien la organice, para los servicios y el comercio beneficiados y para promoción del país en el resto del mundo. Así que con todo el dolor de su corazón, los empresarios involucrados de tiempo atrás en el montaje de dicho evento decidieron rascarse los bolsillos y aportarán en lo sucesivo lo que papá–gobierno tan generosamente les obsequiaba. Así lo dio a conocer la jefa de gobierno capitalina, detallando que dicho consorcio firmó con los dueños de la F1 por tres temporadas adicionales a la actual, lo que garantiza la continuidad de la prueba hasta 2022. La noticia causó la natural alegría entre los seguidores del automovilismo de alto nivel, que en México son más cada vez.

La vuelta de Memo Ochoa

 Una aspiración que muchos jugadores de América destacados en Europa suelen expresar públicamente es la de retornar algún día a su club de origen, para regalarle los últimos años de su profesionalismo. Solo algunos pocos han cumplido su deseo, porque no es posible comparar el nivel salarial de allá con el de las ligas y países latinoamericanos, impunemente vaciados de sus mejores talentos futbolísticos por la voracidad del Viejo Continente. No es, por cierto, el caso de México, pues nuestra discreta producción de jugadores exportables está muy lejos de ser la de Argentina, Uruguay, Brasil, Colombia, Perú, Chile y demás, pues no tenemos más paisanos vistiendo casacas europeas –nunca de equipos marca– de las que puedan tener Estados Unidos, Japón o Australia.

Seguramente, el hecho de que el tapatío Francisco Guillermo Ochoa esté de vuelta en el nido de Coapa se debe justamente a que el Standard de Lieja es, a nivel europeo, un equipo más, y el moderado costo de su transferencia muy asequible a Televisa, que por más que sus acciones caigan no está en la pobreza. Como sea, el hecho alborotó a la publicrónica y a los fanáticos del americanismo, contritos por la ida de Marchesín al Porto. Lo indudable es que la reaparición de Memo Ochoa en la portería azulcrema será más suceso que la incorporación de Giovani. Por razones de origen, pero también porque se trata de un jugador símbolo tanto de la Selección como, antes que nada, del propio América, equipo que dejó en 2011 en su afán de vivir la aventura europea que lo llevaría a defender las porterías del Ajaccio, el Málaga, el Granada y el Standard, equipos pequeños todos para un arquero cuyas capacidades merecían clubes de mayor rango y jerarquía.

La paradoja oculta detrás del celebrado retorno de Memo es que, si en Europa hubiera pertenecido a algún grande, las cifras de su traspaso serían 10 veces mayores y el América ni soñando lo habría podido repatriar.

Jornada 4.

Luego de tres salidas el Puebla sigue sin ganar, todo lo contrario del Santos Laguna, con marca perfecta aunque con un juego menos que Querétaro y América, que lo aventajan por un punto (10 contra 9). Contra la franja tuvo ayer un auténtico día de campo y solventó con suma comodidad la visita del conjunto camotero, más limitado y extraviado que nunca. ¿Con quienes comparte el Puebla la cola de la clasificación? Con el inevitable Veracruz, que tirita al fondo de la tabla, pero también con Pachuca y Toluca, huéspedes inesperados, todos con un puntito solitario.

La jornada sirvió para reiterar el poderío del América, vencedor en la Bombonera de un Toluca adscrito no ya al lavolpismo sino al pobrediablismo extremo: el único gol lo coló Renato Ibarra entre los cascos de dos defensas y la indecisa estirada de Talavera (62’), pero las Águilas fueron siempre más equipo. Como el Guadalajara en comparación con el recién ascendido San Luis, modesta formación que, sin embargo, no merecía ese 3–0, engordado con dos penales en casa del Rebaño y ante tribunas semivacías.

La jornada empezó el viernes con pocos goles, dos victorias de domicilio –Morelia 0–1 Monterrey (gol de Layún en el último suspiro) y Veracruz 1–2 Atlas (el pobre Tiburón Rojo suma ya 30 fechas sin ganar)–, y el triunfo de Xolos sobre Pumas en el Caliente (1–0). Y aunque el Cruz Azul haya roto ya la racha adversa con que inició el torneo, a nadie convenció su magro 2–0 sobre el equipo nahual de la frontera norte (¿no es propio de nahuales esa transformación de Lobo en indio?). El mismo sábado Querétaro remontaba 2–1 en casa, complicándole un poco más a Palermo el pésimo inicio que está teniendo su Pachuca, muy desarticulado y falto de ánimo, en tanto festejaba Tigres, con mariachis y toda la cosa, a su estrella consentida Andre–Pierre Gignac, y el francés se lo tomaba en serio a expensas del Necaxa, pues le clavó tres goles en menos de 20 minutos; el res­to del partido fue dedicado con esmero al futbol–basura (3–1).