Devastan bosque en Tochimilco; taladores aprovechan la cuarentena por el Covid–19

Pobladores de la región de Tochimilco denunciaron que aprovechando la contingencia por Covid-19, grupos de Hueyapan, Morelos, ingresan desde hace un mes al pueblo para talar de manera clandestina uno de los últimos “pulmones” ecológicos de la región al que llama “Tilguajkan”.

Los lugareños hicieron llegar a esta casa editorial imágenes y una videograbación tomada desde un dron, para exhibir el derribo de encinos, ocote, ahuehuetes, cedro y pino, en un polígono de al menos 10 hectáreas.

Desde inicios de abril, expusieron que taladores clandestinos del municipio de Hueyapan han estado devastando el bosque de la región, el cual se encuentra entre los límites de los estados de Puebla y Morelos.


Mencionaron que se podría estar aprovechando de la coyuntura qué se vive debido a la pandemia para talar en plena luz del día y sin que ninguna autoridad pueda intervenir, mucho menos la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa). a pesar de que esto sea considerando como delito federal. 

Enfatizaron que es muy probable que este lugar sea utilizado para el cultivo de aguacate, debido a que en la parte superior del bosque se encontró un tanque de almacenamiento de agua que serviría para riego.

En entrevista, destacaron que este sería el segundo bosque que se extermina en menos de cinco años en Hueyapan, Morelos, sin que nadie pueda detener éste ecocidio. 

“El predio de Tilguajkan tiene una extensión aproximada de 10 hectáreas de bosque, el cual cuenta con una considerable fauna y está rodeado por arboles de conífera”, precisaron.

Dijeron que los habitantes de la región en temporada de lluvia, recolectan hongos comestibles y otros alimentos silvestres. 

Asimismo, externaron su preocupación por su entorno y por la preservación de los recursos naturales, y pidieron a las autoridades correspondientes atiendan esta grave situación, antes de que la región se quede sin bosques.

Los declarantes informaron que no es la primera vez que ocurre este tipo de tala clandestina e invasión al territorio poblano, por parte de pobladores del estado de Morelos, bajo el pretexto de la disputa de los límites territoriales. 

En febrero pasado, recordaron que los morelenses intentaron adueñarse de tierras comunales y pozos de agua ubicado en Alpanocan, alegando que contaban con las escrituras de la propiedad, lo cual –afirmaron- nunca acreditaron. 

Tal conflicto derivó en la confrontación entre los pobladores de Alpanocan y autoridades de Tetela del Volcán, perteneciente también a Morelos, por la invasión de las tierras y el lucro del río y manantial de la cuenca Amatzinac, de donde morelenses sustraen agua para su venta en pipas en el vecino estado.

Esa ocasión, como se publicó en esta casa editorial, vecinos de Morelos cerraron los caminos que comunican al pueblo de Alpanocan y se apropiaron de pozos de agua, sin que ninguna autoridad interviniera en este latente conflicto social. 

A tres meses del disturbio, advirtieron que los mismos grupos invasores están efectuando la tala de árboles en territorio poblano.