SNTE pide computadoras para 89 mil maestros del estado de Puebla

Es Imagen/ Katia Fernández

Las secciones 23 y 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) piden computadoras para sus 89 mil agremiados en el estado de Puebla. 

Ambas respaldaron las propuestas que presentó este día su dirigente nacional, Alfonso Cepeda Salas, al secretario de Educación Pública, Esteban Moctezuma Barragán, para dotar de herramientas a los docentes que laborarán el ciclo escolar 2020-2021 en la nueva normalidad. 

Entre estas se incluye otorgar a los profesores equipo de cómputo, cubrir los costos de la red de internet, además de reconocer la disposición de los trabajadores de “prolongar la jornada laboral, la invasión de su espacio y tiempo familiar para mantener activo al sistema educativo”. 


En el caso de la sección 23 son 57 mil maestros y maestras en activo, mientras que en la 51 son alrededor de 32 mil. 

El SNTE también propone fortalecer y mejorar la educación a distancia, mediante todas las modalidades disponibles: educación abierta, virtual, por televisión y radio, mediante cuadernillos de trabajo y asesorías. 

De igual forma, solicita mejorar e intensificar la capacitación de alumnos y maestros en el manejo de las tecnologías de la información y las comunicación, funcionamiento de los servicios de radio, televisión y telefonía inteligente que, ante la eventual prolongación del cierre de escuelas, coadyuven a que se alcancen las metas del sistema educativo. 

El sindicato considera que las clases presenciales solo se deben reiniciar cuando el Consejo de Salubridad General declare la entrada en vigor del Semáforo Verde; así como realizar todas las reuniones del Consejo Técnico Escolar y capacitaciones en línea o a distancia.

También se propone eliminar todas las cargas administrativas a los docentes, garantizar el derecho humano a la salud, seguridad social, salarios, certeza laboral, pensión y vivienda digna a los trabajadores de la educación.

Para la población estudiantil y profesores se pide cuidar su salud, poniendo énfasis en el cuidado de quienes desarrollan su actividad educativa en contextos de desigualdad y pobreza, en condiciones de vulnerabilidad y de quienes padecen alguna enfermedad crónica, desnutrición, obesidad, sobrepeso o cualquier otro tipo de comorbilidades.

De igual forma, demanda reforzar las medidas de apoyo psicológico y emocional para reducir la incertidumbre, inseguridad, estrés y el temor de las comunidades educativas.

Para estas últimas exige que se les considere prioritarias para que, en cuanto la vacuna sea descubierta, se les aplique inmediatamente a sus integrantes.

Finalmente se pide fortalecer los Comités Participativos de Salud Escolar, con la integración de algún especialista que apoye en las acciones de prevención y en el monitoreo de la evolución de las condiciones sanitarias en las escuelas.