Sheila Hicks “penetra el espacio” del Museo Amparo con sus textiles pictóricos

En Hilos libres se muestran una veintena de piezas textiles precolombinas provenientes del Museo de arte de Lima, Perú, mismos que se incluyeron en la exposición “por ser los mejores preservados del mundo”, como explicó la artista ■ Foto Abraham Paredes

Como tener la posibilidad de penetrar el espacio. Como otra forma de pintura. Como poner en primer plano la percepción, en segundo plano la distancia y en tercer plano la larga distancia, para modificarlas con el color, la textura y la tela, haciendo de este trabajo lo más simple y lo más modesto posible.

Así es como define la reconocida artista Sheila Hicks la exposición Hilos libres que está montada, desde este fin de semana, en el Museo Amparo –2 Sur 708, en el Centro histórico– aquí en la ciudad de Puebla. En ella, por primera vez en México, la estadunidense muestra 120 piezas de textil hechas en diferentes momentos de su larga carrera de más de seis décadas, tiempo que ha sido “como estar tratando de vivir mejor”.

Cándida y cercana, acompañada por el director del recinto Ramiro Martínez y el curador Frédéric Bonnet, Sheila Hicks señaló durante una rueda de prensa que si se tiene como premisa que “la esencia del hilo textil, del hilo fibra es la cosa material”, todo es entonces susceptible de ser intervenido.


Eso material, dijo en su español aprendido durante su estancia en el campo de Guerrero, permite mejorar todo lo que se tenga por objetivo. “Con algo material más la ayuda de la escultura y las telas que entran y salen, se tiene la posibilidad de penetrar el espacio”.

No obstante, lo matérico y lo escultórico de su obra, al final “no es otra cosa más que otra forma de pintar”, como dijo ella, quien fue alumna de José Albers en la Universidad de Yale, de quien recibió un sólido entrenamiento que derivó en primeros trabajos como dos pinturas al óleo, de 1954 y 1957, nunca antes expuestas y presentadas ahora en la exposición de Puebla.

“No dejo la pintura pese a ser tejido. Esta es siempre fascinante. Nunca dejo de hacer pintura pero me fascina la inteligencia del color y de los hilos”, señaló.

Aún con su experiencia, Sheila Hicks afirmó que le cuesta trabajo “exprimirse” y que ha sido en el textil, donde ha encontrado la mejor forma para hacerlo, porque para ella este soporte es “fibra y sensibilidad”.

Dijo además que sus obras las logra caminando, observando, descubriendo las cosas sutiles: lo mismo las sombra que la luz y el sol. “Yo pinto en el espacio. Estoy tocando las cosas. Tomo en condescendencia al espacio y con el textil le doy presencia”.

En Hilos libres, subtitulada El textil y sus raíces prehispánicas 1954–2017, se muestran –bajo la curaduría de Frédéric Bonnet– una veintena de piezas textiles precolombinas provenientes del Museo de arte de Lima, Perú, mismos que se incluyeron en la exposición “por ser los mejores preservados del mundo”, como explicó la artista.

“Me impresioné al examinarlos. Son antigüedades de las que yo tenía ganas de hacer una estructura, una cara. Los miré y encontré un pájaro, una flor; vi un poco más, y miré cómo están construidas. Lo que hice fue hacer viajar estás líneas cruzándolas y acumulándolas”, expuso sonriente e inquieta en ademanes.

Por tanto, en la muestra acogida en el Museo Amparo, hay textiles, pintura, fotografía y material documental, incluidas obras que no han sido expuestas como el par de pinturas de la década de los 50 del siglo anterior y otras realizadas en México en la década siguiente.

Agregó que al hacer su obra pensó en zonas arqueológicas como Machu Pichu o Teotihuacan, así como en su arquitectura, por lo que trató de hacer un acomodo de algo que muchas veces no es compatible con la forma de vivir actual.

“Es algo pretensioso creer que puedo mejorarlas pero creo que estamos obligados, moral y espiritualmente, a pensar cómo manejar nuestra existencia. Por ello nunca dejo de pintar: para demostrar que estamos olvidando cuántas cosas se pueden hacer con los hilos.”

“Hay un mundo de sensibilidad pese a que no tenemos otras cosas que las rápidas y las comerciales. Hay muchas posibilidades, muchas opciones. Es nuestra obligación mejorar las opciones que tenemos pensando en las próximas generaciones. Estamos declinando y no es junto para los que vienen después. Estamos rebajando nuestra cultura porque somos flojos. Hagamos más y mejores cosas”, dijo Sheila Hicks, ahora de manera seria y crítica.

Sheila Hicks. El textil y sus raíces prehispánicas, 1954–2017 se exhibe en las salas temporales del museo hasta el 2 de abril de 2018. Destaca que a inicios de dicho año se publicará un catálogo bilingüe con textos de Carolina Arévalo, Fréderic Bonnet, Claudio Lomnitz y Luis Pérez–Oramas, así como una entrevista de Odile Burluraux.