Frena la Semarnat presa en Aquixtla y un pozo geotérmico mediante fracking en Chignahuapan

FOTO: esimagen / José Castañares

Por representar un impacto ambiental negativo a la región, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) frenó la construcción de dos proyectos en el estado de Puebla, uno de ellos promovido por la empresa Tlaltempre para la instalación de una presa en el cauce del río Chignahuatzingo, en el municipio de Aquixtla, y el segundo caso fue negado a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para la explotación de un pozo geotérmico con fractura hidráulica en Chignahuapan.

En el caso de la presa para el río Chignahuatizngo, es la segunda vez que la Sermanat rechaza el proyecto, luego de su negativa dada a conocer en primera estancia en noviembre de 2018 debido a que la presa comenzó a construirse sin los permisos ni licencias correspondientes.

Por esta razón, la Comisión Nacional del Agua (Conagua) clausuró los trabajos ese mismo año los cuales llevaban un avance del 80 por ciento; sin embargo, incumpliendo la Ley la empresa Tlaltempre decidió retirar los sellos y continuar con la edificación, lo que le valió dos denuncias ante la Procuraduría Federal de Protección Ambiental (Profepa).


La obra consiste en la construcción de una presa de mampostería que capta agua de lluvia y de escurrimientos superficiales en un área de 5 mil 274 metros cuadrados, una longitud de cortina es de 56.7 metros, una altura de 10 metros y una capacidad de almacenamiento de 15 mil 295 metros cuadrados.

La finalidad de la obra es suministrar el recurso de agua a productores de distintas comunidades del municipio, como es el caso de Tlaltempa, Chignahuatzingo, La Loma, El Terrero, San Alfonso y Atecoxco, además que serviría de riego de hortalizas en temporadas de estiaje.

En respuesta, el pueblo organizado de Aquixtla logró por separado ganar un amparo en el que el juez federal ordena la demolición de la presa del río Chignahuatzingo y una multa de 241 mil 800 pesos a la firma Tlaltempre.

El segundo resolutivo en contra de la presa en Aquixtla se dio a conocer el pasado 14 de febrero, de acuerdo con el expediente  número 21PU2019HD035.

En el segundo caso, la Semarnat frenó la instalación de la planta geotérmica denominada Proyecto Acoculco, a cargo de la paraestatal y que estaría ubicada entre los municipios de Chignahuapan y Zacatlán.

La solicitud quedó registrado con el número de folio 21PU2019HD058, el pasado 8 de noviembre.

El proyecto fue presentado por un particular, Augusto Antonio Rodríguez Díaz, en representación de la CFE, y consiste en la construcción y evaluación preliminar de pozos usados para extraer vapor, por medio del establecimiento de 40 planillas de barrenación.

A pesar del resolutivo de la Semarnat, este proyecto avanza. La dependencia federal determinó que no se permitirá esta forma de extracción por considerarla una tecnología dañina.

A finales de noviembre pasado, la Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) dictaminó la aprobación del Plan de Exploración del Contrato Miquetla-2018, entre ellos el contrato CNH-M5-Miquetla/2018, operado por Diavaz, a través de su filial Operadora de Campos DWF, S.A. de C.V.

Este proyecto es para desarrollarse en territorio colindante entre Puebla y Veracruz y está compuesto por 67 pozos productores en ese yacimiento.

El proyecto tiene impactos directos en los municipios poblanos de Francisco Z. Mena y Chicontepec. La inversión que se espera es cercana a los 16 millones de dólares, de los cuales el 89 por ciento se destinará la perforación, que ocurrirá entre finales de 2020 y principios de 2021.

En la última década, pobladores de la Sierra Norte y Nororiental del estado de Puebla libran una batalla legal y social contra empresas transnacionales para frenar la instalación de megaproyectos así como de la técnica que utiliza la perforación, como es fracking, para la búsqueda de gas natural.

Lo anterior, con el argumento que no sólo se pone en riesgo el medio ambiente y la fauna local, sino incluso la vida de quienes habitan la zona.