Advierte la Semarnat que Iberdrola sí está causando daño a la fauna y flora con su Parque Eólico en Chapulco

La Semarnat, a través de la Manifestación de Impacto Ambiental, determinó que la transnacional Iberdrola sí está causando daño a la fauna y flora endémica en las comunidades de San Pedro Chapulco y Azumbilla, por la instalación del “Parque Eólico Industrial de Energía Renovable”, por esta razón, la compañía española reubicó a más de 85 mil ejemplares de 40 especies de flora, así como 250 animales de 21 especies de las comunidades que limita con la biósfera Tehuacán–Cuicatlán ■ Fotos Yadira Llaven

La Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a través de la Manifestación de Impacto Ambiental (MIA), determinó que la transnacional Iberdrola sí está causando daño a la fauna y flora endémica en las comunidades de San Pedro Chapulco y Azumbilla, por la instalación del “Parque Eólico Industrial de Energía Renovable” PIER IV SA de CV.

Por esta razón, la compañía española reubicó a más de 85 mil ejemplares de 40 especies de flora, así como 250 animales de 21 especies de las comunidades que limita con la biósfera Tehuacán–Cuicatlán.

Lo anterior, a pesar que violenta el Reglamento de la Ley Forestal y Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente (LGEEPA).


“Hay una afectación en la integralidad funcional y daños irreversibles por pérdida del suelo, con una tendencia de no haber acciones que tiendan a minimizar los efectos negativos, a pesar de algunos esfuerzos por atender el problema”, se lee en el documento.

De acuerdo con la MIA, en poder de esta casa editorial, el lugar donde se construye el Parque Eólico Chapulco o PIER IV es un bosque de pino, encino y táscate, de producción maderable, y zona agrícola.

Además, el estudio reveló que la inserción del “proyecto de muerte” afectará en la colisión de algunas aves, que si bien no parece alcanzar posibilidades de registros masivos, dada la media a baja abundancia de las poblaciones de las especies en riesgo, el hecho se registrará y deberá valorarse como un efecto residual, al igual que la modificación permanente del paisaje por la presencia de los aerogeneradores.

En ese sentido, la Semarnat concluyó que la instalación del Parque Eólico deterioró los ecosistemas, con una fragmentación evidente desde el año 2017, cuando se inició con la construcción de las plataformas que sostienen los ventiladores gigantescos.

El documento también evidenció que la construcción del proyecto generó una erosión antrópica, principalmente a la agricultura, como consecuencia de la sobreexplotación del Sistema Ambiental Regional (SAR).

Mientras el cambio de uso de suelo a los más de 4 mil 438 hectáreas de terreno que ha experimentado esta superficie a través del tiempo, “han derivado en una pérdida significativa de su riqueza forestal original, reduciendo los ecosistemas naturales a menos de 26 por ciento del área local”.

Por lo tanto, la MIA que emite la Semarnat pronosticó una disminución de la superficie forestal por 30 años, de hasta 2 mil hectáreas en un escenario futuro.

En esta acumulación de impactos, advirtió, incrementará las situaciones de amenaza o riesgo a la calidad ambiental, aparte no será posible restaurar el valor biológico a razón de la residualidad de algunos impactos sobre el paisaje, la abundancia de poblaciones de aves y sobre el cambio de uso de suelo, de una forma menos significativa.

Núcleo ejidal busca amparo contra “proyecto de muerte”

Ante esta situación, campesinos que integran el núcleo ejidal de Chapulco denunciaron que la empresa se niega a informar en qué lugar “reubicó” la flora y fauna y, mucho menos, acusaron existe una sanción por el daño ambiental causado.

Por esta razón, los ejidatarios anunciaron que interpondrán un amparo contra este “proyecto de muerte”, para obligar a las autoridades y a la trasnacional a efectuar una consulta previa, libre e informada a las comunidades que se verán afectadas por el parque eólico.

A pesar que la planta generadora de energía se comenzó a construir hace dos años, y que debería iniciar funciones en el primer trimestre de 2019, hasta el momento no ha presentado información de los trabajos que realiza en materia ecológica.

“No sabemos a dónde enviaron los cactus y los animales; tampoco han pagado el daño causado al medio ambiente”, reclamó Gustavo Rosas, del Colectivo Hermanos Serdán, asociación civil que da acompañamiento a la comunidad en la defensa de sus derechos.

Además, aclaró que Iberdrola ha pagado solo los metros de tierra que arrenda para la colocación de los aerogeneradores, pero no así por los daños ocasionados a la tierra.

“Al ejido no se le ha pagado nada por los daños ecológicos, sólo por el uso común del cerro”, insistió.

La Jornada de Oriente dio a conocer a inicio de abril que ejidatarios de San Pedro Chapulco y Azumbilla denunciaron que sin previa consulta se construye el “Parque Eólico Industrial de Energía Renovable” PIER IV SA de CV, filial de la española Iberdrola, que únicamente pagará 3 pesos anuales por uso de metro cuadrado de tierra a los campesinos.

Los ejidatarios acusaron que durante 30 años no podrán sembrar ni construir en sus predios, es decir, hasta 2050, como una condicionante por este pago raquítico.

A cambio de daño ecológico, transnacional promete caminos, escuelas y unidad deportiva

De acuerdo con el portal de internet de la empresa, la compañía energética informó que a cambio del desplazamiento de flora y fauna de la región, entregó recursos al fondo forestal de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales para labores de reforestación en beneficio de la comunidad.

Igualmente, informó que entre los compromisos de responsabilidad social que tiene la firma con las comunidades en las cuales tiene presencia, rehabilitó caminos, centros educativos e instalaciones deportivas.

En un comunicado, Iberdrola México aseveró que pondría en funcionamiento en el primer trienio de 2019 su segundo parque eólico en el estado de Puebla, desde el cual cubrirá las necesidades energéticas de Grupo Modelo, permitiéndole reducir su huella de carbono, equivalente a retirar de circulación más de 90 mil vehículos de combustión interna al año.

El parque eólico PIER tendrá una potencia instalada de 220 megavatios (MW) y suministrará a Grupo Modelo aproximadamente 490 Giga Watts–hora (GWh) al año, a través de un acuerdo firmado en marzo de 2017 entre estas dos compañías.

El parque que cuenta con una inversión de 290 millones de dólares está ubicado en los municipios poblanos de Cañada Morelos, Nicolás Bravo, Chapulco y Palmar de Bravo, contará con 84 aerogeneradores Gamesa, modelo G114, con 2.6 MW de potencia unitaria y una altura de 80 metros y 114m de envergadura.

PIER, desarrollado junto a un socio poblano, Impulsora Latinoamericana Energía Renovable (ILER), será el sexto parque eólico de Iberdrola en México, tras la puesta en marcha de PIER II (66 MW), la Ventosa (102 MW), la Venta III (102 MW), Bii Nee Stipa (26 MW) y Dos Arbolitos (70 MW).