Seis trabajadores sindicalizados fueron despedidos de Uriarte Talavera, luego de que estallaran la huelga el 29 de septiembre, misma que no fue reconocida por Alejandro Varela López, juez de lo laboral, informo René Sánchez Juárez, líder de la FROC-Conlabor.
En entrevista, el dirigente abundó que cuatro días después de que colocaron las banderas rojinegras en el edificio que la empresa tiene en el centro de la ciudad de Puebla, los empleados adheridos al sindicato “Vicente Lombardo Toledano” se reincorporaron a sus actividades, a fin de no ser acusados por abandono de trabajo.
No obstante, al retomar sus tareas la empresa tomó represalias y terminó la relación laboral con media docena de colaboradores, dijo Sánchez Juárez.
“Se firmó un convenio ante el Centro de Conciliación del estado, convenio que nuevamente la empresa incumplió y empezó el despido de trabajadores nuevamente, nuestros delegados sindicales que estaban designados por los trabajadores fueron separados de su trabajo, estamos en la demanda de reinstalación por despido injustificado” aseguró.
El líder de la FROC-Conlabor abundó que a otros trabajadores se les ha estado hostigando para que renuncien a su participación dentro del sindicato.
Añadió que también habrá acciones legales en contra de la empresa por intromisión en la vida sindical.
Sánchez Juárez abundó que también llegarán hasta las últimas consecuencias ante la decisión del juez de lo laboral, Alejandro López Varela, de declarar la inexistencia de la huelga antes de que estallara; el sindicato tramitó un amparo, del cual todavía no han recibido contestación.
“Tenemos la razón jurídica y en ese sentido no puede quedar un antecedente de por iniciativa de un juez, que se excede en sus facultades se le quiera anular a las trabajadoras y a los trabajadores el ejercicio del derecho de huelga”.
Abundó que este último es no solo constitucional sino que también está establecido por organismos internacionales y definido en T-MEC.
El sindicato “Vicente Lombardo Toledano” ha estado peleando por el pago de agüinado, bonos caídos, remuneraciones para el personal sindicalizado basada en un listado de piezas, reconocer la antigüedad de los trabajadores, ya que la empresa se niega a hacerlo con los que han laborado más los 10 años; y darlos de alta ante el IMSS con el salario real, toda vez que los tiene cotizando con el mínimo.
Uriarte Talavera por su parte, sostiene que el juez laboral ha considerado que la empresa ya cumplió con todas las demandas de los trabajadores y que ha presentado pruebas que así lo demuestran.
También ha señalado que el que el sindicato solo simuló la huelga y que además actúa de manera arbitraria.
