Se cumplen cinco días de la clausura de Cemex; la empresa no tramitó licencias ni impacto ambiental

Este viernes, se cumplen cinco días de la clausura de la ampliación de la planta Cementos de México (Cemex), ubicada en el municipio de Cuautinchán, debido a que no tramité los permisos y licencias de construcción ante el ayuntamiento.

Al cierre de esta edición, el alcalde Raúl Babines Pérez sostenía una mesa de negociación con el gobierno del estado y representantes de la empresa trasnacional en las instalaciones de Casa Aguayo.

La planta que se ubica en el municipio de Cuautinchán, erróneamente conocida como la Planta Cemex Tepeaca, es la más grande de América Latina y busca convertirse en la número uno a nivel mundial por su mayor producción.


A raíz de la decisión tomada por el gobierno municipal, se inició un linchamiento mediático en contra del edil por acusarlo de frenar el desarrollo económico de la región, al clausurar la ampliación de la fábrica de cementos.

El presidente municipal ha dejado en claro que no se opone al desarrollo; sin embargo, dijo que la empresa tiene que cumplir con el proceso y requerimientos que impone la ley para tramitar los permisos de construcción y otras licencias.

Además, señaló que Cemex incumplió con el Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA), para conocer los efectos que pueda ocasionar la obra, debido a que el polvo que emana en la producción de cemento ha dejado infértil las tierras en las inmediaciones.

La Secretaría del Trabajo federal ya tiene conocimiento de lo que ocurre con la cementera, aunque hasta ahora el representante en esta entidad no ha emitido algún comentario.

El pasado 11 de noviembre, la Dirección de Obras Públicas, Desarrollo Urbano y Territorial de Cuautinchán determinó colocar los sellos de clausura en los accesos a la fábrica.

Debido a esta medida, se le impidió el acceso a al menos 600 trabajadores que laboran por turno en la planta de Cemex que están a cargo del proceso de apagado de los hornos que opera con basura que es traída de la Ciudad de México hasta este punto de la entidad poblana.

Afuera de la planta permanece una patrulla de la Policía Municipal, para impedir que la empresa rompa los sellos de clausura.

Hace un par de semanas, el gobernador del estado, Luis Miguel Barbosa Huerta y directivos de Cementos Mexicanos anunciaron la expansión de la planta para convertirla en la más grande del mundo.

A través de redes sociales, el mandatario poblano informó: “Para que haya desarrollo en #Puebla debe haber certeza en las inversiones. Con Carlos Garza, VP de Asuntos Corporativos y directivos de @CEMEXmx recibí un proyecto para hacer de la planta de #Tepeaca la más grande del mundo, lo que detonará la economía y empleo en la región”.

En diciembre de 2014 la empresa anunció el reinicio de una ampliación con la cual se estimaba alcanzar una producción anual de 7.6 millones de toneladas para el año 2017. La inversión que se proyectó alcanzaba la suma de 650 millones de dólares.

Dos años después, se dio a conocer que Cemex ha conjuntado un total de 37 quejas ante la Procuraduría Federal de Protección al Medio Ambiente (Profepa). Se le acusa de contaminación de suelos, del aire, ruido y de la quema de basura para generar sus productos en diversas partes del país.