Se acabaron las canonjías para Antorcha Campesina, sentencia LMBH

En esta administración se acabaron la canonjías para los líderes de la organización Antorcha Campesina, sentenció el gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta, tras la protesta protagonizada por este grupo en el municipio de Huejotzingo.

El mandatario respaldó el operativo protagonizado por el ayuntamiento en el que se detuvo a tres antorchistas.

El mandatario subrayó que los integrantes de esta organización están acostumbrados a presionar a la autoridad, luego de que se supo que la protesta se generó por el reparto de despensas.


“Hay que respaldar a la autoridad municipal. Las personas de esa organización social están acostumbradas a presionar a la autoridad para conseguir canonjías. Eso ya se acabó, este gobierno no va a pasar, advirtió.

Recientemente el propio Luis Miguel Barbosa acusó a los integrantes de esta agrupación de “robar despensas” a los brigadistas que las reparten en los municipios del estado.

Expuso que así sucedió en una colonia de escasos recursos del municipio de Puebla capital donde los antorchistas les arrebataron los productos que el gobierno entrega dentro de una bolsa durante la emergencia por el coronavirus.

“Hace unos días llegó una camioneta de despensas donde hay gente antorchista y arrebataron las despensas y vamos a presentar denuncias contra los instigadores”, sostuvo el mandatario.

La tarde de este martes, una protesta de militantes del Movimiento Antorcha Campesina frente al ayuntamiento de Huejotzingo, para exigir la entrega de despensas, terminó en un enfrentamiento con la policía municipal y la detención de tres personas.

Para evitar que la situación saliera de control, al lugar arribaron agentes de la Guardia Nacional y la Policía del Estado de Puebla, quienes mantienen en resguardo la alcaldía.

Los antorchistas acusaron que el secretario de Seguridad de Huejotzingo, Maurilio Vázquez Diego, es quien ordenó a cerca de 80 policías que buscarán entre la gente a los líderes Florenciano Pantaleón Atilano, Alejandro López Quiroz y un joven menor de 16 años de edad, llamado Antonio, para detenerlos.