Salvador Escobedo promueve candidato ciudadano en Atlixco para provocar derrota del PAN

Desde hace algunas semanas en Atlixco un grupo de empresarios, entre ellos Domingo Minutti Stefanoni, el dueño de la franquicia The Italian Coffe ha amasado la idea de postular un candidato ciudadano –es decir que no salga de las filas de algún partido– que aspire a ser presidente municipal y lo pudiera postular Movimiento Ciudadano.

La idea no tendría nada de novedoso o especial sino fuera porque atrás de ese esfuerzo se encuentra la mano de Salvador Escobedo Zoletto, quien es conocido como “el cacique azul”, luego de que hace 24 años se convirtió en el primer presidente municipal de Atlixco y desde esa fecha se ha convertido en alguien que siempre incide en todos los procesos políticos del PAN.

Se dice que ha sido Salvador Escobedo quien ha convencido a varios empresarios de postular a un candidato ciudadano, que podría ser el abogado Benjamín Minutti, y les ha hecho creer que la construcción de una estructura electoral y de convencer al Partido Movimiento Ciudadano de otorgarles la postulación del abanderado a alcalde, no son proceso complicados y se pueden resolver sin problemas en el transcurso de las próximas semanas.


Eso ha hecho creer a esos empresarios que si tienen posibilidades reales de disputar la alcaldía de esa ciudad, sin tomar en cuenta que el electorado de esa ciudad está polarizado entre el PAN y Morena.

Y su inexperiencia en el terreno electoral no les hace percibir, que atrás de ese esfuerzo hay un propósito perverso de Salvador Escobedo.

Quienes conocen el proyecto de cerca aseguran que aunque parezca poco lógico, el objetivo de Salvador Escobedo de alentar el surgimiento de un candidato ciudadano en Atlixco obedece a una intención muy clara y precisa: busca dividir el voto del PAN y que el blanquiazul pierda los próximos comicios locales.

Eso no significa que Salvador Escobedo esté fuera del PAN o que ahora sea contrario a los intereses del albiazul, sino por el contrario es un movimiento con el cual este hombre que ya fue diputado local y federal, alto funcionario federal y parte del morenovallismo, lo que busca es recuperar la influencia que siempre ha tenido en el panismo de Atlixco y hacer negocios a la sombra de los ayuntamientos panistas.

No quiere morir políticamente

Algo que ha llamado la atención en Atlixco, es que desde hace varios meses poco se sabe de Salvador Escobedo.

Por un lado, trascendió que ha buscado estar ausente de los espacios de opinión pública ante el temor de que el gobierno del estado le pudiera fincar responsabilidades por una larga serie de anomalías encontradas en la Secretaría de Salud, luego de que él fue el último titular de esa dependencia en el sexenio de Rafael Moreno Valle, periodo en que se amasaron importantes fortunas personales con los fondos del sistema sanitario del estado de Puebla.

La otra razón por la cual ha estado ausente, es que se ha dedicado a impulsar la idea de postular un candidato ciudadano en contra del PAN, pero en el cual no se perciba que es el motor de ese proyecto.

¿A qué se debe este comportamiento?

Luego de que dejó la alcaldía de Atlixco, que ocupó en el periodo de 1996 a 1999, Escobedo se consolidó como el hombre más influyente en el PAN.

Ello derivó en que en todos los ayuntamientos panistas de ese municipio, él siempre ha aparecido directa a indirectamente obteniendo beneficios de esas administraciones municipales.

Esa participación siempre la ha hecho como constructor, como asesor o incluso a través de un medio de comunicación.

Tal fue el caso de que cuando era edil José Luis Galeazzi Berra, el exsecretario de Salud apareció como el principal constructor de la obra pública y habría obtenido un convenio para un medio de comunicación local, que dirige un familiar.

En la actual gestión municipal panista, encabezada por Guillermo Velázquez, aunque no hay un conflicto con el primer edil panista, no se repitió el esquema de darle a Escobedo el papel de constructor, comunicador, consultor o proveedor.

Y esa situación tiene muy intranquilo a Salvador Escobedo, ante el posible escenario de que el edil Guillermo Velázquez busque reelegirse.

Escobedo Zoletto no se ha acostumbrado a no mandar sobre los alcaldes panistas de esa ciudad. A no hacer negocios con el erario municipal, así como a incidir en la vida interna del PAN.

Se niega a morir políticamente.

Por eso, para recuperar su influencia, no le importa provocar la derrota de su propio partido político que la ha dado una carrera política envidiable.