Revisar lo que se hace

Cartas a Gracia  

 

La campaña pro regreso a clase impulsada por varios comentaristas de una cadena nacional de televisión Gracia, sería precedida por exigencias formuladas por la Nacional de Padres de Familia (UNPF), organización que agrupa a madres y padres de familia cuyos hijos asisten a escuelas particulares, organización que demanda el regreso “a clases presenciales, sobre todo en niños de la primera infancia” (shorturl.at/asDLS) y, por una petición firmada por más de 41 mil personas y que, se podría consultar en la página change.org, mediante la que firmantes interesados solicitan “autoricen el regreso a las aulas de los alumnos que cursan el último año de clases” (shorturl.at/kpxIJ). Respecto al particular, el viernes 19 platiqué brevemente con el periodista Julio Leopoldo de Lara; el tema de la breve charla telefónica, pretendería entre otras cuestiones, intercambiar puntos de vista sobre el tema y la vinculación de la televisora ubicada en el camino al Ajusco de la CDMX, aliada de la actual administración federal en otros temas. Al periodista le parecería que la cruzada sería un descrédito para el medio de comunicación promovente que podría adjetivarse de múltiples maneras poco gratas.  


 Los argumentos a favor del regreso a clase apelarían a razones tanto académicas como económicas, resaltando: la carencia de insumos tecnológicos -falta de televisores en el 15 % de los hogares e insuficiente número de receptores para cubrir la necesidad en los hogares con varios hijos en edad escolar; la carencia de computadoras en más de 1 de 2 familias, falta de acceso a la señal de internet o de dinero para las recargas que permitan el uso indiscriminado de los teléfonos celulares, entre otras; la falta de tiempo de madres y padres de familia para colaborar con las actividades de las y los hijos por tener que trabajar; conocimientos insuficientes de los que adolecen muchas madres y padres de familia para fungir como maestros sustitutos; afectaciones a salud física y mental de las y los menores y los adolescentes causadas por el encierro forzoso; incremento en la violencia intrafamiliar y en contra de las mujeres, y muchas razones más; y, sin embargo, los argumentos esgrimidos se enfrentarían razones que antepondrían cuestiones de salud pública, a la asistencia física a las escuelas. Científicos alertan en una nota publicada por el periódico el País que toma información de la revista científica Science en la que explican la diferencia de comportamiento de partículas y aerosoles en lugares cerrados como los salones de clase, variable que debe tomarse en consideración ya que de agravarse la crisis sanitaria provocada por el Covid-19, afectaría con mayor severidad a los sectores más vulnerables de la sociedad.  

 Adicionalmente Gracia, valdría la pena recordar que en su momento docentes y algunas de sus organizaciones, criticarían que las autoridades firmaran un pacto con las televisoras para encabezar la senda etapa del Programa Aprende en Casa II; convenio que para ellos significaría que las autoridades educativas hubiesen puesto a “la iglesia en manos de Lutero” y que, además les hubiesen pagado, poco más de 400 millones de pesos. Cuestión que a los comentaristas de una televisora no les importaría mucho, cuando critican resultados modelo híbrido en los que las televisoras participan, acusando a las autoridades burocráticas por causar una “tragedia en materia educativa”. Señalarían que “tener cerradas las escuelas es un retroceso” y, exigirían el regreso a clases presenciales exhibiendo imágenes de escuelas -aparentemente- de otras naciones en las que niñas, niños y adolescentes ya lo hacen, guardando las medidas sanitarias pertinentes. Una nota publicada por un periódico yucateco que cita fuentes del Universal y google daría los por menores de la insistencia por regresar a clases (shorturl.at/oqCMW) y de las críticas a López-Gatell a quien calificara de mantener “a los niños y a los jóvenes encerrados y aislados en sus casas desde marzo, a pesar de que muchas actividades ya se han reanudado con la reapertura de cines, restaurantes, museos y hasta parques” (shorturl.at/oqCMW).  

 Tanto la UNPF como la carta peticionaria son más benevolentes con las acciones educativas adoptadas por las instituciones Gracia, sin dejar de aducir, cuestiones de salud física y mental de quienes niñas, niños, adolescentes -y, adicionalmente madres solteras que por sus condiciones sufren más con el encierro forzoso-, al pedir el regreso a clases escalonadas para las y los niños de menor edad y, para las y los adolescentes que concluyen el último grado de secundaria.  

 Cierto Gracia, que la medida del regreso a clase debe discutirse con los especialistas en materia de salud pública y no bajo presión de quienes detentan la propiedad de los medios de comunicación y quisiesen someter a sus caprichos a las autoridades sanitarias y de educación. Innegable que quienes somos ciudadanos de a pie, merecemos explicaciones racionales que nos permitan elaborar juicios y normar el alcance de nuestras acciones con independencia de quién gobierna y de quién comunica. Conocer en qué -las autoridades citadas- basan sus decisiones, más allá de las facultades y de las atribuciones que en la materia tienen quienes conforman el Consejo de Salubridad General (CSG) y las autoridades educativas, sería fundamental para el cumplimiento de las políticas públicas de coyuntura; como fundamental sería que quienes las adoptan, analicen las necesidades que tienen los diferentes sectores sociales, incluidos todas y todos los actores del que-hacer educativo, más allá de las atribuciones que las autoridades educativas federales tendrían en este rubro, por lo que sería recomendable revisar lo que se hace de cara a la sociedad.