Tras guardar silencio durante cuatro años, el ex subinspector de la Policía Estatal Bernabé Gallegos Mexinca acusó que la muerte del niño José Luis Tehuatlie Tamayo y las decenas de lesionados que dejó la intervención de las fuerzas del orden en un protesta ciudadana en la comunidad de Chalchihuapan el 9 de julio de 2014 fue responsabilidad de los altos mandos de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP).
Explicó que fue testigo de los errores que pusieron en riesgo la vida de los involucrados, tanto ciudadanos como uniformados, porque estuvo presente en el lugar y su negativa a acatar las órdenes de sus superiores le costaron el despido tras 22 años de servicio.
Bernabé Gallegos decidió hacer pública su historia en el foro Consultivo Estatal hacia la Nueva Ley Reglamentaria que regula el uso de la Fuerza Pública, actividad que organizó el Congreso de Puebla para sustituir la conocida Ley Bala, a la que se le responsabiliza de la represión de San Bernardino Chalchihuapan.
“Quién, de alguna manera, generó todo eso que trajo como consecuencia la muerte del menor de edad, porque estoy totalmente de acuerdo que faltó capacitación pero no fue nada más eso, eso fue solo la parte más visible”, expuso en el encuentro, al que asistieron especialistas en la materia y diputados del Poder Legislativo local.
Bernabé Gallegos, quien tuvo bajo su mando a 37 elementos durante el operativo que dirigió el entonces titular de la SSP, Facundo Rosas Rosas, expuso que recibió la indicación de apostarse a la cabeza de la intervención policiaca que se efectuó sobre la autopista Puebla–Atlixco, lo que provocó que terminara “a ciegas” en lo que calificó una “ratonera”.
“Hubo la necesidad de decirle: señor ya se cumplió, ya se abrió la carretera, ya no tenemos la necesidad de seguir más adelante. La orden fue tajante, fue ‘permanece ahí’, yo le dije ‘señor tenemos demasiados lesionados, ya no es posible’ y, finalmente, tuve gente fracturada, con pérdida del sentido del oído… es muy complicado”, razonó.
Tan solo en su grupo agregó que hubo 15 efectivos lesionados y aclaró que las agresiones que recibieron no solo provinieron de los pobladores, sino de otros policías que comenzaron a lanzarles gases lacrimógenos por error de ellos y de quienes les autorizaron el uso de ese equipo sin tener la capacitación para emplearlo.
En su relato, Bernabé Gallegos no mencionó el nombre de Facundo Rosas, aunque el ex secretario reconoció públicamente que el operativo estuvo bajo su mando directo, el ex inspector aclaró que las indicaciones que recibió ese día provinieron del entonces encargado de despacho de la Dirección de Seguridad Pública, cuyo nombre dijo no recordar.
