La región centro, donde se ubica Puebla, creció menos en el tercer trimestre de 2025 que en el periodo previo, al pasar de un avance de 2.8 por ciento a solo 0.5 por ciento, lo que refleja una clara desaceleración respecto del segundo. La pérdida de dinamismo estuvo asociada, principalmente, al deterioro del sector construcción, que arrastró obras públicas clave, entre ellas proyectos de infraestructura educativa en Puebla.
De acuerdo con el Reporte sobre las Economías Regionales Julio – Septiembre 2025 del Banco de México (Banxico), empresarios advirtieron que, entre los obstáculos más graves, se ubicaron los retrasos en la rehabilitación de inmuebles educativos, derivados de demoras en los procesos de licitación, y la falta de pago a proveedores, lo que detuvo proyectos en territorio poblano y acentuó la debilidad de la inversión pública.
El mismo informe detalla que, en el periodo julio-septiembre, la economía nacional registró una reducción trimestral de 0.29 por ciento del PIB y que solo la región centro norte logró mantenerse en terreno positivo, apoyada en la minería, el sector primario y algunos servicios.
En contraste, la región centro no solo moderó su crecimiento, sino que enfrentó factores que frenaron la ejecución de obra pública, con impacto directo en estados como Puebla. Entre esos factores, Banxico destaca que los retrasos en licitaciones y la liberación tardía de recursos limitaron el avance de infraestructura social y urbana, mientras que la falta de pagos oportunos a constructoras mermó la liquidez de las empresas locales.
En el caso específico de la construcción, el reporte indica que esta actividad mostró una ligera contracción en la región centro durante el tercer trimestre, después de los avances observados al inicio del año.
En Puebla las demoras administrativas y los adeudos en proyectos de rehabilitación de escuelas extendieron los plazos de entrega, obligaron a las compañías a asumir mayores costos financieros y provocaron la suspensión temporal de diversas obras. A ello se sumó el rezago en el mantenimiento de caminos rurales en Hidalgo, Puebla y Estado de México, donde las lluvias intensas afectaron frentes de trabajo y complicaron la movilidad de personas y mercancías.
Mientras la región centro enfrentaba este escenario, el centro norte reforzaba su posición como uno de los motores del país, con una combinación de proyectos carreteros, obras urbanas y expansión de infraestructura logística que sostuvieron la actividad de la construcción.
El contraste es notable: en entidades del centro norte se reportaron avances en autopistas, transporte masivo y programas de pavimentación, mientras en el centro se documentaron proyectos detenidos por falta de recursos, atrasos en adjudicaciones y mayor complejidad en los trámites.
Pese a la debilidad del sector construcción, otros rubros ofrecieron cierto soporte a la región centro durante el trimestre. El indicador de actividad comercial registró ventas al alza en los establecimientos minoristas, impulsadas por la estabilidad cambiaria, el crédito bancario y el efecto de remesas y programas sociales sobre el consumo básico de los hogares.


