“Refugio para mujeres” del gobierno de Puebla ha dado auxilio a 31 mujeres e hijos víctimas de violencia

La secretaria para la Igualdad Sustantiva de Género, Catalina Pérez Osorio, y la directora del Sistema DIF Municipal, Silvia Jaime Hernández, anunciaron este domingo el programa “Refugio para mujeres” del ayuntamiento de Puebla, que durante este año ha brindado auxilio a 31 mujeres con sus hijos, además de dar acompañamiento a seis mujeres para la formulación de denuncias ante la Fiscalía Especializada en Violencia de Género.

Como cada mes, las autoridades capitalinas dieron a conocer los avances en la materia para erradicar la normalización de la violencia familiar y hacia las mujeres. 

Catalina Pérez admitió que esta decisión es muy difícil de tomar, debido a que significa abandonar todo hasta la propia libertad por tres meses, que es el periodo de resguardo que brinda el gobierno de la ciudad contra un agresor. 


“El refugio es la última instancia a la cual recurren las mujeres porque no aguantaron más. Se marca una línea entre ir al refugio o ser asesinada”, advirtió. 

En su intervención, Silvia Jaime Hernández informó que este organismo tiene a su cargo el refugio temporal, donde se otorgar diversos servicios, entre ellos, hospedaje, alimentación, asesoría jurídica, atención médica y psicológica, así como trabajo social.

A propósito de la epidemia por Covid-19 en Puebla, comentó que se siguen tomando las medidas de seguridad e higiene para salvaguardar la salud de las personas, como es el uso obligatorio de cubrebocas, lavado constante de manos, toma de temperatura, la aplicación de gel antibacterial y la sana distancia en camas y comedor.

La funcionaria municipal precisó que el cupo máximo en el “Refugio para mujeres” es de hasta 26 féminas que pueden solicitar la ayuda hasta por tres meses de manera consecutiva. 

Dijo que los requisitos de ingreso son: ser mayor de edad, no contar con ningún apoyo, no depender de sustancias químicas, no padecer enfermedad mental y estar en situación de riesgo por violencia. 

Para hacer uso de estos servicios, pidió a las interesadas llamar al número telefónico 2222140000 extensión 225, con el responsable del programa, Fernando Miranda Serratos. 

“La violencia inicia como un evento aislado que después se normaliza; las mujeres piensan que esto no va a volver a ocurrir, pero empiezan a incrementar las agresiones en la familia y en la pareja; necesitamos que identifiquen ese tipo de violencia para dejar de normalizarlo”, advirtió.

A las mujeres que están indecisas a dar este paso, les afirmó que no están solas porque la  alcalde Claudia Rivera Vivanco estará vigilante de su seguridad, con el apoyo psicológico y la generación de autoempleo para mantener a sus hijos.

En tanto, la directora de Prevención Social del Delito de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC), Georgina Cesin, dijo que esta dependencia también cuenta con el programa “Ciudad libre de violencia para las mujeres”, el cual trata de hacer conciencia de las familias de los tipos de violencia que hay, de las instituciones donde podrán atenderlas y de romper la normalización de la violencia.

Precisó que desde la puesta en marcha de este programa han ayudado a mil 120 personas, de las cuales 334 fue por violencia familiar, 42 por violación, 31 por abuso sexual, 28 por violencia contra la mujer y 11 por acoso sexual. 

Con apoyo del DIF y la Secretaría para la Igualdad de Género, enfatizó al final que entregaron mil 499 pulseras con un botón de alertamiento conectado al centro de control C5, con el objetivo de que las mujeres y personas que se asumen como tal tengan esta herramienta tecnológica para recibir ayuda de manera inmediata cuando se encuentren en riesgo. 

Al final, Catalina Pérez Osorio dio a conocer que la herramienta gráfica del violentómetro se llevó a las 17 juntas auxiliares, lo que ayudará a romper esquemas de normalización de la violencia en las localidades periféricas de la capital. 

Actualmente, precisó, se trabaja en la traducción de este instrumento al náhuatl, para impulsar el alcance de la difusión del violentómetro.