Con una reflexión sobre la dualidad de la danza, reconocen a estudiantes en certamen mundial

Arpeggione corporum es el nombre de una coreografía basada en la música de Franz Schubert, que habla de la dualidad de la danza y sus técnicas clásica y contemporánea. Con ella, bailarines en formación fueron reconocidos en uno de los foros internacionales más importantes de la disciplina que desde hace siete años se realiza en Querétaro.

Anabel Cázares Castillo, Andrea Irazú Emicente Vera y Marco Josué Gómez Núñez, estudiantes de la Licenciatura en Danza de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP), fueron acreedores al tercer lugar del Encuentro Internacional de la Danza del séptimo Festival Internacional de Danza Ibérica Contemporánea en México.

Con Arpeggione corporum, los tres estudiantes de danza obtuvieron este lugar en la categoría compañías y grupos del género de danza contemporánea, en un encuentro que durante siete ediciones ha reunido a artistas de talla internacional y es reconocido por su labor dancística en México.


Al respecto, la bailarina Anabel Cázares comentó que éste, es un encuentro de danzas que se organiza para todo el país, y aunque anteriormente se basaba solamente en danzas flamencas, este año la convocatoria incluyó danzas clásicas y contemporáneas. Completó que para formar parte de dicho foro tuvieron que hacer una audición vía video.

Respecto al acercamiento con este espacio, Marco Josué Gómez expuso que, al encuentro, llegaron por el interés de querer participar y trascender las barreras del salón de clases. “Estuvimos investigando varios festivales y encuentros de danza en el país y encontramos que este era una buena oportunidad para presentar nuestro trabajo”, dijo.

Para que obtuvieran dicho reconocimiento, los bailarines presentaron el resultado de su trabajo realizado como parte de su curso académico de Composición Coreográfica II, a cargo de Patricia Lorena Solórzano, profesora del Departamento de Artes, donde acudieron como integrantes de Danza y Ballet UDLAP.

Mientras que, para la realización de dicha coreografía, los estudiantes investigaron las posibilidades de la música en relación con el movimiento corporal y la composición coreográfica dancística.

“Realizamos tres estudios durante la clase de los cuales debíamos elegir uno para presentarlo como composición final, decidimos trabajar en conjunto mis dos compañeras y yo porque encontramos que teníamos puntos en común e ideas parecidas, además de que queríamos trabajar y conformar una pieza en la que los tres coreografiáramos y bailáramos”, explicó Marco Josué Gómez.

En su caso, Andrea Emicente añadió que si bien solamente buscaban un espacio de expresión resultó muy grato obtener este resultado y ser galardonados. “Esto nos da pautas para seguir trabajando y nos acerca más a la vida profesional”.

Explicó que en Arpeggione corporum se observa la representación de dos técnicas: la danza clásica y la contemporánea. “Las mujeres llevamos de lado derecho una zapatilla de punta y del izquierdo vamos descalzas para representar esas dos técnicas, durante la pieza suceden duetos y solos que pueden representarse con estas dos técnicas”.