Luego de que el domingo pasado él y su planilla fueron ratificados por otros tres años para encabezar el comité de agua en la junta auxiliar de La Resurrección, Floriberto Zapotitla Potrero recibió amenazas de muerte por parte de sujetos desconocidos que se acercaron a la plaza principal a gritar improperios.
Según consta en videos a los que tuvo acceso La Jornada de Oriente se escuchan gritos como “te van a matar Floriberto”, expresados por varios hombres, cuyos rostros no se alcanzan a identificar.
En el video se observa una camioneta y una motocicleta haciendo maniobras en la plaza principal de esta junta auxiliar, pero no se alcanza a apreciar si en alguno de los vehículos se encontraban los hombres que lanzaron las amenazas.
Según testimonios, las amenazas habrían surgido momentos después de que se llevara a cabo la asamblea en la que Zapotitla Potrero y su planilla fueron ratificados por la población, acto al que se negaron a asistir el presidente auxiliar sustituto, el juez de paz y el presidente del comisariado ejidal.
Cabe destacar que dicho acto se llevó a cabo en medio de un clima de miedo y zozobra, ante la amenaza de actos violentos como los registrados el pasado 5 de febrero cuando un grupo tomó por la fuerza las oficinas del comité y ya cobra por el servicio de agua potable.
Desde el pasado 29 de enero, cuando el comité fue ratificado por primera vez, Floriberto Zapotitla reveló que ya había recibido amenazas, las cuales aumentaron en los últimos días y sobre todo después de la asamblea, en la que no quiso participar el presidente del comité que se ostenta como “legítimo” y tiene tomadas las oficinas.
El pasado 3 de marzo, cientos de pobladores con su boleta de agua votaron por la ratificación del comité encabezado por Floriberto Zapotitla Potrero, ante la presencia de organizaciones de derechos humanos, medios de comunicación, integrantes del Instituto Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas y la Policía municipal de la ciudad de Puebla.
Ya con los usuarios reunidos en la explanada de la población, un habitante sin identificarse gritó desde lejos “ya déjenos trabajar” y se alejó inmediatamente del lugar, lo que causó miedo entre los asistentes.
La asamblea fue coordinada por habitantes que se pronunciaron como neutrales para evitar que su presencia fuera malinterpretada.
Únicamente se inscribió la planilla de Floriberto Zapotitla, la cual fue ratificada por otros tres años para llevar a cabo la gestión del agua.
En el acto se anunció que se solicitará al grupo que tiene tomadas las instalaciones y ya cobra por el servicio que las desaloje, y en caso contrario, se pedirá la presencia de la Guardia Nacional.


