Tras más de 15 meses de intervención y recuperación, fue reabierto San Roque, un exhospital novohispano que durante el periodo morenovallista fue entregado a particulares y luego en 2019 recuperado por el exgobernador Luis Miguel Barbosa Huerta, para convertirse en un centro de las 32 regiones de Puebla, como anunció el gobernador de Puebla Sergio Salomón Céspedes Peregrina.
En su discurso de apertura criticó que el edificio, a lo largo del tiempo, “por los sismos y la indiferencia quedó en el cajón del olvido”, siendo que con respaldo del Centro del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) de Puebla se trabajó por varios meses para reabrirlo. Acompañado por el secretario de Cultura Sergio Arturo de la Luz Vergara Berdejo, presidentes municipales, miembros del gabinete estatal y diputados, expuso que el inmueble ubicado en la avenida Juan de Palafox y Mendoza 607, en el Centro Histórico, será un espacio de impulso y difusión de la cultura y las tradiciones. “Olvidarnos de nuestras raíces sería como olvidarnos de nuestros padres y abuelos. De eso trata el patrimonio: de generar condiciones hacia el futuro para que sea un legado por el cual se reconozcan las raíces”, confió el gobernador.
En su turno, al recibir de manera simbólica las llaves del inmueble, el titular de Cultura Sergio Vergara recordó que al lado de Bubas, San Pedro y San Juan de dios, en Atlixco, el hospital de San Roque fue de los más importantes en la Nueva España. Recordó que hacia finales del siglo XVII el edificio se dedicó a atender a enfermos mentales que se recogían en las calles, mientras que ahora acogerá ahora a las expresiones culturales venidas de todo el estado. “Ahora se recupera en su totalidad, y así podemos entender el cómo y el porqué de sus espacios, siendo una historia viva. Aquí regresarán los grupos, ya no enfermos, sino como una gran representación de todas las regiones culturales del estado, se difundirá su cultura, se conocerá su origen, sus lenguas, sus danzas, su música, su vestimenta, la gastronomía, sus usos y costumbres”, dijo en su discurso.
Asimismo, Luis Roberto Tenorio, secretario de Infraestructura, señaló que para los trabajos del inmueble el gobierno destinó 54 millones 770 mil pesos, para intervenir más de dos mil 800 metros cuadrados en coordinación con la SC y el Centro INAH Puebla, en tareas como consolidación de muros, desmontaje de materiales, reconstrucción de lozas, carpintería en puertas y ventanas, tratamiento y colocación de vigas, instalación hidrosanitaria, aplanado de pisos y restauración de la fuente, la misma que había sido despojada de algunas de sus piezas en marzo de 2019.
De hospital de dementes a centro de artesanías, saqueos y recuperación
Destaca que el gobierno de Miguel Barbosa mantuvo un largo litigio en contra de Bara Operadora de Centros Culturales S.A.P.I. de C.V., la empresa a la que fue entregado el exhospital de San Roque como parte del comodato por 30 años que el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas había dado un particular: a Joaquín Balcárcel Santa Cruz, quien con apoyo del despacho Sello N construiría el Museo de cera y tecnología de Puebla.
En marzo de 2019 ciudadanos denunciaron el saqueo de la fuente principal que había sido desmontada, lo mismo que algunas lajas del patio y del jardín principal, como parte de las “adecuaciones” que la empresa privada hacía en el predio. Entonces, el Centro INAH Puebla y el Comité defensor del patrimonio histórico, cultural y ambiental clausuraron de manera simbólica los trabajos que ocurrían dentro del inmueble catalogado con el número 221140010155 por el propio INAH. Para el mismo marzo, las piezas de cantera, en total 32, fueron recuperadas por la Fiscalía General del Estado en un inmueble ubicado en la 18 Poniente 915, en el barrio de San Antonio de la capital.
El edificio, cuya construcción fue iniciativa de los Hermanos Legos pertenecientes a la Orden de la Caridad del Mártir de San Hipólito, tuvo el propósito de establecer un hospital que atendiera a los españoles venidos a la Nueva España comenzó sus actividades gracias a la recaudación de limosnas, pero una mala edificación hizo que el techo se viniera abajo. Fue con el apoyo del capitán Roque de Pastrana, como quedó concluido en el año de 1647. A finales del siglo XVII, el hospital atendió a enfermos mentales que se recogían en las calles. Luego de una recaída a mediados del siglo XVIII fue rescatado por el virrey don Juan de Apodaca ampliando su área.
En 1821, el hospital pasó a manos del estado. Con el paso del tiempo, el edificio dejó de prestar servicio a finales de la década de los 80 del siglo anterior. Una vez abandonado, sufrió un deterioro considerable causado por el sismo de 1999 y fue intervenido por el INAH. Tras ser reabierto fue sede del Instituto de Artesanías e Industrias Populares del Estado de Puebla que desapareció con el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas, quien lo convirtió en un fideicomiso. Tiempo después, en el mismo sexenio, el edificio fue abandonado además de que resultó dañado por el sismo del 19 de septiembre de 2017.
Destaca que durante los trabajos de recuperación que comenzaron a finales de 2021, en febrero de 2022, especialistas del Centro INAH Puebla y encargados del proyecto de salvamento arqueológico dieron a conocer que en el exhospital de San Roque fueron hallados al menos nueve esqueletos humanos completos y numerosos restos óseos dispersos, algunos depositados en la que debió ser una fosa común y otros que muestran episodios violentos. Asimismo, se halló material usado de cerámica, vidrio, lítica y metal, además de por lo menos tres drenajes y un conector hecho a base de arcos que incluso sirvieron de contrafuertes en un sistema que quizá funcionaba como un colector de drenaje de ese y otros edificios novohispanos.
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