Los pueblos originarios ancestrales en el Foro Social Mundial Virtual

En las preparatorias del gobierno de la ciudad de México se vive una decadencia y explotación de personal, sobre todo de mujeres

INVITACIÓN DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS ANCESTRALES AL FORO SOCIAL MUNDIAL VIRTUAL

https://video.wsf2021.info/


El Colectivo del Periódico El Zenzontle presenta una invitación, de las tantas que en el mundo se están haciendo, para un evento que comenzará el próximo 23 de enero y terminará el 31:  el Foro Social Mundial Virtual. A 20 años de su inicio, publicamos de la voz de la compañera Gabriela Vega Téllez, de la Coordinadora de Pueblos del Oriente del Estado de México, la invitación, los datos, las razones por las cuales los pueblos originarios ancestrales elevarán su voz al mundo. La organización de Gabriela, es una de las organizaciones que ha luchado en contra de los efectos dañinos de la aviación sobre los pueblos en México, tanto en la región de la Cuenca del Valle de México como en todo el país, en el continente y en el mundo.

Este 2021 se cumplen 20 años de la creación del FORO SOCIAL MUNDIAL como contraparte del Foro Económico de Davos, Suiza y contra el Sistema Capitalista-Neoliberal, razón por la cual del 23 al 31 de enero se llevará a cabo un Foro Virtual Conmemorativo que es parte del proceso hacia su edición presencial número XIV en México-2022.

Desde la facilitación del espacio temático de Pueblos Originarios Ancestrales, hemos realizado una serie de Conversatorios y Encuentros durante 2019-2020 y que continuaremos a lo largo del 2021, para contribuir a visibilizar la verdadera situación que padecemos, habiendo contado para ello con la participación de pueblos del Continente Abyanáhuac o América y de otras partes del mundo así como con la colaboración de comentaristas; esfuerzo del cual emana un documento-síntesis que retoma pensamientos, sentires y propuestas resumidos en las voces de los pueblos participantes y que invitamos ampliamente a analizar colectivamente en una MESA DE DIÁLOGO EN EL FORO VIRTUAL el próximo miércoles 27 de enero de 2021 de 10 a 12 horas (tiempo del centro de México), lo que será la base de una Declaración consensuada.

En este Foro Virtual Conmemorativo 2021, hagamos posible el protagonismo de los pueblos en lucha que en el mundo enfrentan las crisis sanitaria, social, económica y ecológica; que resisten y se rebelan al despojo, la explotación, la discriminación, el racismo y a todas las formas de guerra de exterminio. Son inconmensurables sus aportes en la defensa y preservación de la vida y su lucha sostenida a lo largo de diferentes generaciones por una vida digna para t[email protected] (sic.).

“del Origen hacia otro Mundo Posible”

ABIERTO A COMUNIDADES, PUEBLOS, [email protected] (sic.), ESTUDIOSOS, [email protected] (sic.) y ACTIVISTAS QUE SE AUTO-CONVOQUEN EN LA LUCHA DE LOS PUEBLOS ORIGINARIOS.

In Memoriam HERIBERTO SALAS AMAC

Información complementaria y registro en la página web: www.wsf2021.net

Trasmisión en vivo en el canal de Youtube: COORDINADORA DE PUEBLOS DEL ORIENTE EDOMEX https://www.youtube.com/channel/UCGVM3iWjpVPewkVBOC93Rvg

Militarismo, militarización y acumulación militarizada*

*Fragmentos de la editorial de la revista En el Volcán Insurgente, Número 61

En este ir y venir de argumentos ideológicos, desde los cuales se pretende hacer ver y hacer creer que el desarrollismo (sic.) tardío y el despojo capitalista son “medios justos” para alcanzar el bienestar social, se fragua el avance económico, político y administrativo del aparato castrense en México. Así, cada vez son más los espacios cedidos a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA), a la Marina Armada (SEMAR) y a la Guardia Nacional (GN).

A finales de 2018, el presupuesto asignado a la SEDENA contemplaba su participación directa en la construcción, inversión y administración del nuevo aeropuerto internacional Felipe Ángeles; en la construcción de los “Bancos para el bienestar”, que se ubicarán en los municipios con mayor número de población registrada en los programas sociales; y, a su vez, en el despliegue de más de 70 mil efectivos en todo el país, pero ubicados mayormente en el sureste mexicano.

Asimismo, por instrucciones del gobierno estadounidense, a partir de junio de 2019, este despliegue de la GN contempló intensificar la securitización de nuestra frontera con Guatemala; luego se informó que la SEDENA construirá 2,550 km en dos tramos del Tren que no es Maya y “ciudades militares” en distintos estados, a lo que se suma la intención de ceder a la SEMAR la administración de los puertos marítimos.

Lo más reciente ha sido la determinación de intervenir en la contingencia sanitaria ocasionada por la Covid-19, operando el Plan de auxilio a la población civil en casos de desastre, mejor conocido como Plan DN-III-E, creado en 1965 bajo la administración de Gustavo Díaz Ordaz. Para esta ocasión, dicho plan ha contemplado el uso mediático de la ficción jurídica denominada “emergencia sanitaria por causas de fuerza mayor”, tras de la cual se intenta ocultar el despliegue del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea Mexicana (A finales de 2020 se agrega que las fuerzas armadas serán las encargadas de vigilancia, trasiego y administración de la vacunación contra el COVID iniciada el 24 de diciembre. Nota de El Zenzontle).

Para intervenir en la contingencia sanitaria, a estas instituciones castrenses se les ha concedido un aumento de 4 mil 500 millones de pesos en su ya abultado presupuesto, así como el reforzamiento de su presencia en el ámbito civil, con el despliegue de 81 mil elementos de la GN, en coordinación con la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana.

Es de llamar la atención porque el pasado 16 de marzo el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), obligó a la GN para que transparentara el monto de los recursos ejercidos como parte de su presupuesto correspondiente al 2019, a lo cual la GN se había negado, declarando la inexistencia de tal información, al argumentar que no se le habían asignado recursos en el Presupuesto de Egresos de la Federación para ese año (Boletín: INAI/036/20).

Sabemos que la GN entró en funciones el 30 de junio de 2019, lo cual ha supuesto un gasto extraordinario aproximado a los 20 mil millones de pesos en infraestructura para su operación y funcionamiento, así como un presupuesto calculado mínimamente de 2 mil 500 millones de pesos para sueldos y salarios de sus mandos, coordinadores y regimientos, destacamentados mayormente en las regiones de mayor resistencia a los proyectos desarrollistas del sureste mexicano, como bien lo ha documentado Zósimo Camacho en la revista Contralínea. Reveladora ubicación.

En este contexto, el aviso de que entrará en operación el Plan DN-III-E fue publicitado luego de una reunión extraordinaria que sostuvo Marcelo Ebrard, secretario de relaciones exteriores, con Mike Pompeo, secretario de Estado en el gobierno de Trump, para evitar el cierre total de nuestra frontera norte. El acuerdo alcanzado intensifica el despliegue del aparato castrense, con el propósito de contener el avance del contagio por el virus SARS-CoV 2 a través de la población centroamericana que migra a EEUU, y, en general, el de controlar al total de la población nacional.

En el mes de abril se publicaron los decretos para la extinción de fideicomisos (02-04-2020) y la aplicación de medidas de austeridad ante la contingencia (23-04-2020): con el primero se golpea directamente el presupuesto asignado para la creación artística, la investigación científica y la intervención humanitaria en situaciones de emergencia y desastres; con el segundo se transgreden derechos irrenunciables de todos los trabajadores al servicio del Estado, pero se dispara el presupuesto para los megaproyectos antes enunciados a 622 mil 556 millones de pesos.

Militarismo en la vida civil

Asimismo, en el decreto del 23 de abril queda de manifiesto que durante la contingencia sanitaria el aparato castrense gozará de un trato excepcional, lo cual es muestra del proteccionismo que aplica López Obrador en favor de la acumulación militarizada. Sin duda este es el intento gubernamental más desesperado por seguir la línea de acción trazada por Trump y mantener a flote la “lealtad republicana” de las fuerzas armadas en México.

En el discurso político del gobierno actual y en el de sus adeptos encontramos el sentido ideológico de sus acciones, esto es, ideas que organizadas intencionalmente presentan al aparato castrense como un “medio justo” para intervenir en el conjunto de la vida civil de la población, aunque para conseguirlo se haya tenido que reformar nuestra Constitución Política y recurrir al eufemismo, socorrido de los tiempos del priismo de que: “el Ejército es el pueblo pobre armado”. A esto le denominaremos militarismo en la vida civil.

Conforman un sistema ideológico desde el cual se ha alterado, en buena medida, el carácter civil de la Constitución mexicana. Dicho trastocamiento ha facilitado que amplios sectores de la sociedad consideren pertinente o “natural”, el que la vida civil sea intervenida militarmente y, por ejemplo, vea con buenos ojos que el Ejército federal y la Marina Armada vayan a apropiarse de por lo menos de 32 hospitales civiles adscritos al Instituto de Salud para el Bienestar (INSABI), 48 unidades operativas, 12 unidades en reconversión y 38 almacenes del Instituto Mexicano para la Seguridad Social (IMSS), so pretexto de la diagnosis frente a la Covid-19, aunque los mismos hospitales no cuentan aún con los insumos mínimamente necesarios para eso. A esto le denominaremos militarización de la vida civil.

Avanza la intervención militar en la vida económica del país

Ceder a la SEDENA, y otras instituciones castrenses, espacios de inversión financiera y administración para la construcción de infraestructura en comunicaciones y transporte, de infraestructura pública, así como para la producción de mercancías industrializadas y la administración comercial de puertos y aduanas, además del control social de la mano de obra migrante; así como la ineficaz participación en el control del tráfico de armas, trata de personas y estupefacientes, es facilitar su tránsito en los circuitos mismos del capital. A esto le denominaremos acumulación militarizada, concepto propuesto por nuestro colega William I. Robinson, en el sentido de “lanzar guerras e intervenciones que producen ciclos de destrucción y reconstrucción y generan inmensos beneficios para un complejo militar-carcelario-industrial-de-seguridad-financiero en continua expansión”.

Nota adicional de El Zenzontle: En Diciembre en su visita a los estados de Campeche y Quintana Roo, López Obrador anunció que además de la labor del ejército en la construcción de las obras del mal llamado Tren Maya serán encargados de administrar tramos y servicios de ese megaproyecto y los aeropuertos en esos estados más el internacional de Santa Lucía en el Estado de México. A la vez, las fuerzas de la marina armada de México asumen el papel de administradores de puertos y de la marina mercante. El Presupuesto de 2021 sumará a las inversiones públicas en esas obras los pagos a los administradores y trabajadores militares de las mismas, y entregará las ganancias de esa labor de los militares al fondo de pensiones del ejército mientras deja que la voracidad de las Afore sigan tragándose los fondos de retiro de las y los trabajadores mexicanos. Los mimos a las fuerzas armadas llegan al colmo cuando se mantiene en la impunidad a criminales como el exsecretario de defensa nacional Salvador Cienfuegos y a los militares que con él participaron en el crimen organizado dentro y fuera de las instituciones, aunque lo niegue la Fiscalía General de la República.

No hay futuro sin elaboración del pasado

Entrevista al historiador Enzo Traverso x Martin Mosquera y Nicolás Allen

Asistimos a estallidos sociales de una escala con pocos precedentes: Chile, Ecuador, Puerto Rico, Francia, Argelia, Hong Kong y otros países. Sin embargo, hay un gran desfase entre estas explosiones sociales y los elementos de recomposición política. ¿Cómo ve la relación entre las nuevas movilizaciones y la situación de crisis de alternativa que describe en su libro Melancolía de izquierda?

Estos movimientos me reconfortan y pienso que son las premisas para hacer el trabajo de duelo del cual hablo en el libro. Es un trabajo de elaboración de la memoria de las derrotas de las revoluciones del siglo XX; es un duelo que, para ser fructífero, debe ser hecho por los movimientos sociales. Y tienen que hacerlo en el marco de su acción. De otra manera, no se diferencia del duelo que hace mi generación: un duelo individual. Esa no sería una reelaboración capaz de conectarse con la búsqueda de nuevas utopías y nuevas formas políticas. Sería una melancolía perfectamente estéril, cuya premisa sería la constatación de una derrota final.

Para que este duelo sea fructífero hay que arraigarlo en las luchas del presente.

Yo espero que estos nuevos movimientos sociales tengan la capacidad de hacerlo, porque no creo en la posibilidad de construir una nueva izquierda en el siglo XXI sin la memoria del pasado y sus derrotas. Esas derrotas fueron tan pesadas que existe la tentación de suprimirlas, en el sentido psicoanalítico de “hacer como si no hubieran existido”. Puede que en las nuevas generaciones no pese esa memoria, porque no les fue transmitida esa cultura. Pero rápidamente se enfrentarán a muchos problemas: el conocimiento del pasado me parece necesario. No me refiero al discurso clásico que consiste en decir historia magistra vitae: “yo conozco la historia y entonces yo estoy preparado para enfrentar el futuro”. Es un discurso muy ingenuo y falso. No es suficiente conocer el pasado para no repetir sus errores. Pero la ignorancia tampoco es la solución. El problema es cómo elaborar el pasado, que no es lo mismo que conocerlo.

Actualmente usted escribe una historia intelectual sobre el concepto de revolución. A modo de conclusión, ¿puede comentar algo acerca de qué lo llevó a escribir sobre este concepto crucial de la tradición de izquierda?

Es una tentativa de interpretación y comprensión del siglo XX. He escrito libros sobre la guerra civil europea, la violencia nazi, la memoria del Holocausto, el exilio y el totalitarismo. Y después pasé a trabajar sobre el otro pilar del siglo XX: las revoluciones. El siglo XX no fue solamente un siglo de guerra y de genocidios, sino también de revoluciones. Entonces para comprender el siglo XX hay que encajar los eventos. Es un ensayo que intenta contribuir a la comprensión de lo que fueron las revoluciones. Y eso solo es posible porque tenemos la consciencia de que un ciclo se acabó.

Mi idea es que habrá revoluciones en el siglo XXI. De hecho, ya hubo: las revoluciones árabes, como una ola de revoluciones permanentes, que sugieren que será un ciclo de revoluciones. Los movimientos sociales de estos últimos meses indican que la revolución es una opción posible para el mundo en el cual vivimos, pero esas revoluciones serán profundamente diferentes de las revoluciones del siglo XIX y XX. Serán diferentes de las revoluciones clásicas, que van desde la revolución francesa y el ciclo de las revoluciones atlánticas (Norteamérica, Francia, Haití) hasta la Revolución Sandinista en 1979, que fue la última revolución en el sentido clásico de la palabra. Ese ciclo se acabó, y las revoluciones nuevas, del siglo XXI, serán diferentes. Un nuevo modelo de revolución –una búsqueda de nuevas formas de vida, de participación y deliberación colectiva, de organización, de debate, de autogestión– surgirá de los movimientos mismos y no será introducido desde el exterior. Pero creo que para construir este nuevo modelo de revolución es indispensable elaborar las experiencias del pasado.

Fragmento de la entrevista en jacobinlat.com

www.elzenzontle.org

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