Puebla lleva 4 trimestres con baja en su actividad económica; en el último periodo cayó 4.7 por ciento: Inegi

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De enero a marzo del presente año, Puebla registró descenso de 4.7 por ciento en su actividad económica, en comparación con igual periodo de 2019. 

Con ello se ubicó en el lugar 28 con respecto a las 32 entidades federativas, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), además de que acumuló su cuarto trimestre a la baja. 

Esto se debió, sobre todo a la caída en las actividades secundarias y terciarias, de 11.2 y 1.2 puntos porcentuales, respectivamente, de acuerdo a lo que se reportó en el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE). 


El descenso de las primeras, que corresponden a los sectores dedicados a la industria de la minería, manufacturas, construcción y electricidad, llevó a esta entidad a ocupar el cuarto lugar nacional con el mayor decremento. 

El principal desplome ocurrió en Baja California Sur y fue de 27.7 por ciento; seguido de Quintana Roo, con 16.5 por ciento a la Baja; y Nayarit, con disminución de 16.4 por ciento. 

Las actividades terciarias, que incluyen a los sectores dedicados a la distribución de bienes y aquellas actividades vinculadas con operaciones de información y de activos, así como con servicios afines al conocimiento y experiencia personal; además, de los relacionados con la recreación y con la parte gubernamental, entre otros, Puebla ocupó la posición 12 con la peor caída. 

En este apartado, Quintana Roo encabezó la lista de entidades con descenso, el cual fue de 4.1 por ciento; después está Hidalgo, con 2.9 por ciento; Coahuila, 2.1 por ciento; Guerrero, 2 por ciento; y ciudad de México, con 1.7 puntos porcentuales menos. 

Por su parte, las actividades primarias en territorio poblano registraron alza de 0.9 por ciento; es decir que hubo mayor dinamismo en agricultura, aprovechamiento forestal, pesca y caza, entre otros. 

El aumento en las mismas, de acuerdo al Inegi, estuvo motivado principalmente por la crianza y explotación de animales. 

De las 23 entidades que registraron aumento en las actividades primarias en los tres primeros meses del presente año, Puebla ocupó el último escaño. 

Zacatecas tuvo la principal variación a la alza, de 18.2 por ciento; después se ubicó el Estado de México, con 18.1 por ciento; Nuevo León, 15.4 por ciento; Tamaulipas, con 11.9 por ciento; y Campeche, con 10.9 por ciento. 

Por su parte, Quintana Roo, también mostró baja en dichas actividades, de 23 por ciento, y se convirtió el estado con la mayor caída. 

Descenso es más grave de lo que aparenta

La caída en la actividad económica del estado implica que durante el primer trimestre del año disminuyó el circulante y, por ende, las familias contaron con menos recursos para cubrir sus necesidades, situación que se hiló con la afectación que ocasiona la pandemia de Covid–19.

Así lo consideró Aristarco Cortés Martín, director del Instituto de Diseño e Innovación Tecnológica (IDIT) de la Universidad Iberoamericana Puebla, quien consideró que esta situación es más grave de lo que se puede ver a simple vista porque la entidad acumuló un año cayendo y sin que todavía se hubiera declarado emergencia sanitaria por el nuevo coronavirus.

“Cada punto que cae representa menos empleos y, segundo, que también hay menos dinero… suceden dos cosas: se pierde el empleo y hay falta de liquidez en la economía… lo que está sucediendo es que no solo no tiene empleo la gente sino que también hay poco efectivo en sus manos y esto va a complicar la recuperación”.

Desde la perspectiva del exdelegado de Economía, hay dos caminos para detener la tendencia al decremento, uno es apoyar al mercado para que aumentar la liquidez y otro es ayudar a las empresas para que no despidan a la gente.

Sin embargo, recordó que en 2009, cuando llegó la influenza H1N1, se optó por lo segundo, subsidiando el costo de la mano de obra, pero hubo casos en donde la el gobierno estuvo pagando hasta el 2011.

Caída en la actividad, efecto de crisis mundial

La baja actividad económica que tuvo este estado en enero, febrero y marzo del presente año es consecuencia de la crisis que se comenzó a vivir a nivel mundial desde fines de 2018, indicó Germán Sánchez Daza, catedrático de la Facultad de Economía de la UAP.

En entrevista con La Jornada de Oriente, expuso que en ese año comenzó a disminuir la producción automotriz y esta entidad federativa se encuentra altamente especializada en esa industria.

Lo anterior explica el por qué las actividades que más cayeron fueron las secundarias, es decir las de manufactura.

Abundó que inevitablemente se ocasionó un impacto negativo en el empleo y en las mediciones subsecuentes lo seguirá habiendo por los estragos que ocasiona el nuevo coronavirus, además de que las empresas han apostado por más por la automatización de los procesos.

“La caída está vinculada con una crisis que ya se había manifestado a nivel mundial y que precisamente uno de los temas que está presente es cómo el capital estaba buscando ya soluciones, por eso también una de las soluciones es el cambio tecnológico… todo el desplazamiento de una buena parte de la fuerza de trabajo por la automatización de los puestos”.

Germán Sánchez abundó que la baja actividad económica también se origina porque la entidad se ha amarrado a cadenas globales de valor y ha dado poco o nulo apoyo a encadenamientos productivos regionales o locales.

“Es decir, se privilegia más al sector exportador que al mercado interno. Una forma de paliar eso es modificando la política económica que hoy está cuestionada”, concluyó.