Docentes de escuelas normales de Puebla realizaron protestas simultáneas frente a la Secretaría de Educación Pública (SEP Puebla) y a la Oficialía Mayor de esta dependencia, en la recta a Cholula, misma que bloquearon, para exigir la liberación de por lo menos 100 plazas titular C que permanecen congeladas desde hace ocho años.
Los inconformes, agremiados a la sección 51 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) señalaron a las autoridades educativas y al gobierno estatal de mantener bloqueadas estas plazas sin ofrecer ninguna explicación formal y acusaron que la situación afecta oportunidades laborales y derechos de profesores.
Durante la manifestación, sostuvieron que las plazas titular C constituyen la máxima categoría en el sistema de normales, abarcan 40 horas y su apertura permitiría distribuir beneficios salariales y laborales a hasta 12 docentes por institución.
La permanencia congelada de estas 100 plazas, afirmaron, limita el acceso al mérito y a mejoras sustanciales en salario y condiciones para quienes han dedicado años de servicio. “Ya los compañeros estamos hartos de tanta injusticia y queremos que se descongelen y que nos aclaren también qué claves o qué plazas de titular C ya tomó el gobierno”, expresó uno de los manifestantes, exigiendo transparencia en la adjudicación de vacantes.
Los profesores denunciaron que, en lugar de abrirse a maestros con antigüedad, el gobierno estatal ha dirigido algunos puestos a personas ajenas al gremio, pero que presuntamente apoyaron la campaña del ahora gobernador Alejandro Armenta Mier, beneficiando a allegados de funcionarios como la hija de Laura Artemisa García Chávez, secretaria del Bienestar en el estado de Puebla, y al hijo de la exdirectora del Benemérito Instituto Normal del Estado (BINE), Norma Nava Ramírez, quienes recibieron plazas, pese a no tener experiencia.
“No nos dicen por qué las tienen trabadas y lo único que conocemos es que el gobernador está otorgándolas a personas que lo apoyaron en su campaña de gobierno”, denunció desde la protesta uno de los representantes del magisterio.
Los profesores exigieron que SEP Puebla responda mediante una mesa de diálogo con información clara y legal sobre la situación. Manifestaron estar cansados del manejo discrecional, pues mientras esperan acceso a las plazas, otros reciben beneficios sin cumplir requisitos básicos.
“Tenemos compañeros que ya están enfermos y que han estado pidiendo oportunidades y cuando se les dé, pues ya ni siquiera van a estar aquí entre nosotros”, reprocharon.
El magisterio consideró que la política de congelamiento y de asignaciones opacas vulnera los principios de equidad y mérito, poniendo en riesgo la motivación profesional y la calidad educativa en educación superior de Puebla. Los inconformes recalcaron la urgencia de liberar, con transparencia y apego a la legalidad el centenar de plazas y de resolver el rezago que se arrastra.
Exigieron además restablecer la justicia en la adjudicación de los puestos y restituir los mecanismos que prioricen capacidad y experiencia profesional.


