Propone académico acuerdo para capturar el C02 que produce la VW en La Malinche y el Izta–Popo

Un acuerdo para capturar el C02 que produce la armadora Volkswagen a través del La Malinche y el Izta–Popo, propuso el químico Juan Fernando Gallardo Lancho en su participación en el IX Simposio de Investigación del Parque Nacional.

Durante su ponencia el académico de origen español afirmó que un acuerdo de este tipo sería un ganar–ganar, ya que implicaría la reforestación de ambos parques con recursos económicos que pondría la armadora para captar sus emisiones, y por otro lado la empresa resarciría en alguna medida la contaminación que causa al ambiente.

“La idea es decirle a la armadora yo te voy a capturar el CO2 pero me tienes que pagar y de esa manera voy a garantizar que la gente no entre en el parque a carbonear, ni a buscar madera”.


Manifestó que una de las razones de que no se cumpla el Protocolo de Kioto es que las empresas tienen que pagar por contaminar el ambiente.

“Estrictamente así debería de ser. Pero si no se hace se pueden establecer convenios para que ese C02 sean capturado por el Estado o por otros organismos. Eso es lo que se llama bono de carbono”, expuso.

Sostuvo que el beneficio para la empresa sería ante la opinión pública, ya que se usaría el argumento de que está de alguna manera resarciendo sus emisiones a la atmósfera, mientras que la autoridad favorece la protección de sus bosques.

“El Estado se beneficia al obtener recursos para sanear los parques. Ese mejoramiento se verá en una captura de carbono. La empresa por su parte no gasta dinero en publicidad para mejorar su mala imagen”.

Manifestó que esta es una manera rentable de preservar ambas zonas protegidas, sino están destinadas a perderse como sucede con el Nevado de Toluca en el estado de México.

Al respecto, sostuvo que la preservación del volcán Popocatépetl está garantizada en tanto siga en actividad, debido a que se restringe el arribo de personas a 20 kilómetros del cráter.

Afirmó que México es uno de los países que incumplen con la reducción de las emisiones de CO2 al ambiente.

Comparó que mientras en Europa existe una visión vertical de la vida cotidiana, en México es horizontal, lo que implica que los mexicanos usan casi para todas sus actividades el automóvil.