Tehuacán. Los requisitos exigidos por la Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex) impide a la mayoría de los productores del campo colocar su maíz en esas bodegas, sostuvo Gildardo Trujillo Aquino, productor de esta región, al resaltar que de 200 productores de la zona solo cuatro lo han logrado.
El productor expuso que hay hasta el sentir de que esas reglas de operación que se imponen para no comprarle al campesino, por lo que esperan que la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADR) analice la situación y pongan requisitos más accesibles para los agricultores.
Entre los requisitos solicitados está la constancia de posesión de las tierras, algo que no todos los campesinos tienen, pues hay quienes siembran en terrenos de sus familiares y por ese detalle ya no pueden aspirar a que el gobierno les compre su grano.
Asimismo, hizo notar que adquirir el título de propiedad implica otro problema porque se requiere tiempo y dinero que no siempre tienen los agricultores, lo cual hace que se desmoralicen y desistan de formar parte de los beneficiados por la paraestatal.
Ya casi nadie intenta llevar su maíz a Segalmex, porque un pequeño insecto o basura que se detecte hace que toda la carga sea rechazada lo cual representa pérdidas económicas importantes para el campesino.
Refirió para trasladar el maíz hasta la bodega ubicada en Tecamachalco, los campesinos de Tepanco invierten alrededor de 5 mil pesos por camión, dinero que se pierde en caso de que en la revisión no pase los estándares de limpieza exigidos.
Llevar todo el producto totalmente limpio es muy difícil porque se trata de cultivos a cielo abierto, los insectos llegan a meterse entre la mazorca y no son fáciles de detectar, sin embargo, es algo que los supervisores no comprenden.
Por lo anterior explicó que buscarán en próximos días una reunión con la SADR a fin de abordar ese tema y pedir que se flexibilicen las reglas de operación para que la mayoría de los productores puedan entrar a Segalmex.
Confío en encontrar disponibilidad y comprensión en las autoridades para lograr acuerdos, pues cualquier productor sabe lo conveniente que es que se les reciba su producto ahí, dado que venderlo en otros sitios implica recibir un pago más bajo.


