“Sube en piramidal punta al cielo /causa primera que inspira”, cantó Magos Herrera adornando con su voz la noche de Puebla. Desde el atrio de la Catedral, la jazzista ofreció La ópera procesional Primero sueño, un espectáculo que toma como punto de partida el largo y barroco poema homónimo escrito por Sor Juana Inés de la Cruz y publicado en 1692: “Sube en piramidal punta / al cielo la ambiciosa llama ardiente, /así la humana mente/ su figura trasunta/ y a la causa primera siempre aspira”, dice el escrito musical.

De fondo, una pirámide proyectada a través de video mapping, un video proyectado sutilmente en la fachada de la Catedral, reforzaba la idea del pensamiento y conocimiento perseguidos -y alcanzados- por la llamada Décima Musa, que se transmutaban en ese objeto piramidal, flotante y aparentemente en movimiento.
La ópera procesional Primero Sueño fue traída a esta ciudad por el ayuntamiento de Puebla, luego de una temporada en el Museo Metropolitano de Arte (MET) de Nueva York, Estados Unidos, presentación que será además punto de partida para la gira nacional que hará esta producción de Magos Herrera y la compositora Paola Prestini.

Poco después de las 19:30 horas se oyeron los primeros acordes de música de arpas y percusión manual del reconocido músico Celso Duarte, y la teorba y guitarra española de Luca Tarantino. Enseguida, la voz jazzística de Magos Herrera comenzó a llenar el escenario acompañada por los coros de Sjaella, para empezar a cantar este poema en el que Sor Juana deja ver su aspiración al conocimiento, desde una directriz onírica: “Piramidal, funesta de la tierra / nacida sombra, al cielo encaminaba/ de vanos obeliscos punta altiva,/ escalar pretendiendo las estrellas”.
Luego de un primer acto de esta ópera que cuenta también con el apoyo de Louisa Proske, y la dirección y readaptación escénica de Jorrell Lawyer-Jefferson, la pieza se volvió procesional para salir y recorrer el perímetro del zócalo de Puebla. Encabezada la marcha por Magos Herrera/Sor Juana, los músicos y el coro, a ellos se sumó, por primera vez en la estructura original del espectáculo, un conjunto de intérpretes vocales locales -en su mayoría universitarios-, dirigidos por Magda Rey, profesora y promotora de música en la ciudad.
Ante la sorpresa de la gente que caminaba u ocupaba los bares, cafés y restaurantes de que hay en los portales que forman parte del perímetro, la musical procesión compartió la propuesta escénica del Primero Sueño.

De vuelta al atrio de Catedral, el espectáculo prosiguió con este ensueño, con esta propuesta más bien “onírica” sobre el que es considerado el poema más importante en la obra de la poetisa novohispana. “Lo que siento es que le estamos regresando la voz a Sor Juana; ese es el espíritu, lo invisible y lo más poderoso de esta pieza, que a partir de este espacio geográfico surge el cuestionamiento de por qué escribe desde su condición religiosa y de alguna manera le arrebatan su derecho a su sueño”, como describió la propia Magos Herrera en una pasada conferencia de prensa.
Así, entre el frío de la noche de este viernes 5 de diciembre, un público que a veces interrumpía con salidas y entradas, timbrazos de llamadas y conversaciones telefónicas, e incluso la “invitación” de elementos de la Policía Municipal hecha a un hombre en aparente estado de ebriedad que solamente pedía ver el espectáculo gratuito, transcurrió el Primero Sueño de Sor Juana: “mientras nuestro hemisferio la dorada/ ilustraba del sol madeja/ hermosa,/ que con luz juiciosa/ de orden distributivo, repartiendo/ a las cosas visibles sus colores/ iba restituyendo/ entera a los sentidos exteriores/ su operación, quedando a la luz más cierta/, el mundo iluminado, y yo despierta”.



