Tehuacán. Hasta a 16 pesos podría venderse el kilo de tortilla, en esta zona, adelantó Gudelia Victoria Albino Méndez, oriunda de Santa María Coapan, comunidad que se distingue porque la mayoría de las mujeres se dedican a la elaboración, a mano, de ese producto.
La razón del aumento que ya se prevé para este 2017 es el alza en los costos de los insumos, sobre todo el gas, que ya tuvo un aumento considerable, pues hay empresas que lo venden hasta en 50 pesos más el cilindro de 20 kilos.

El gas es un producto elemental para la elaboración de las tortillas, una productora llega a consumir los 20 kilos de ese combustible en solo cinco días, pero por el alza a las gasolinas es casi seguro que en breve también se eleve el precio del maíz, consideró Gudelia Albino.
Durante 2016 el kilo de tortilla lo vendieron en 14 pesos, aunque hay quienes lo dan hasta a 11 pesos, explicó la entrevistada, quien manifestó que eso implica una ganancia mínima, pero es comprensible que si no tienen mucha venta, prefieran ganar un poco que perder su inversión.
La región de Tehuacán y sus productoras de tortilla.
Santa María Coapan cuenta con cerca de mil 200 productoras de tortilla, según cálculos de Albino Méndez, quien dijo que cada día se muelen alrededor de 12 toneladas de maíz para cubrir la demanda de tortillas no solo de Tehuacán, sino de toda la región.
Aclaró que no solo producen tortillas, ya que la mayoría también elaboran diversos alimentos, pero todos ellos tienen como materia prima el maíz, ya que venden antojitos mexicanos como lo son los tacos, memelas, tamales, atole y enchiladas.

En cada comunidad de la región, hasta el valle de Tehuacán, dijo, las mujeres de Coapan venden diariamente sus productos; sin embargo, los consumidores no siempre valoran el trabajo que ello representa; no falta quien pide que se le venda a un costo menor y ello lleva a sufrir bajos ingresos.
Indicó que no suelen hacer alguna reunión para definir el precio, pero cada vez que se da una situación de aumento en insumos, hay quienes aplican un incremento a sus precios y el resto de las productoras lo asumen como una regla, siempre y cuando se trate de un alza aceptable.
El precio que ellas deciden es también acatado por las llamadas comaleras, quienes venden ese producto en la ciudad y otras poblaciones, de modo que solo se está en espera de saber si el aumento será de uno o dos pesos para este año.
