El aguacate, limón y cebolla son de los alimentos con precios altos en estos momentos. El primero se comercializa hasta en 100 pesos; el segundo, aunque ya se puede encontrar en 22 pesos, en algunos lugares (y también dependiendo del tamaño y tipo) está en 60 pesos; mientras que la cebolla cuesta 17 pesos.
En un recorrido hecho por La Jornada de Oriente en el mercado Hidalgo, locatarios y clientes confirmaron aumentos en prácticamente todos los alimentos que conforman la canasta básica, lo que ha impactado en los hábitos de consumo.
Además de los productos mencionados, el jitomate se encuentra a 9 pesos por kilo, aunque este ha bajado, pues a finales de 2021 estaba hasta en 40 pesos.
La papa se ha mantenido en 12 pesos, al igual que el tomate verde y el jalapeño, indicó Edith Acevedo, quien vende dichos productos del campo.
Añadió que en el caso del aguacate ella lo vende a 70 pesos, pero acotó que son sobre todo restauranteros quienes llegan a comprarlo, mientras que el resto de la población solo se lleva medio kilo o entre una y tres piezas, puesto que no les alcanza para más.
En el caso de la carne, ha registrado aumentos de entre 5 y 10 pesos, en promedio. Por ejemplo el bistec y la maciza de cerdo estaban el año pasado en 85 pesos y para marzo ya está en 90 pesos, lo que representa alza de 5.8 por ciento en los precios.
Pero la molida aumentó todavía más, pues estaba en 75 pesos y ahora en 90, es decir que la variación fue de 20 puntos porcentuales.
El bistec de res, el aguayón, pulpa y aguja ya se expende en 100 pesos el kilogramo, es decir 10 pesos más (11.1 por ciento) que los 90 en los que todavía se podía encontrar en la recta final de 2021.
Gilberto Santos, quien comercializa carne en el citado centro de abasto indicó que ante esa alza en los precios, sus ventas han caído alrededor de 70 por ciento.
En cuanto al pollo entero, se encuentra a 60 pesos por kilo, es decir que elevó 15 pesos (33.3 por ciento) respecto a inicio de 2022, cuando estaba en 45 pesos
Quienes lo comercializan refirieron que la gente suele comprarlo precisamente entero porque les sale un poco más barato. Pero aún sí, a quienes no les alcanza, están optando por llevar patas y rabadillas, pues las primeras cuestan 28 pesos por kilo y las segunda 15 pesos, ambas cantidades son significativamente inferiores a los 98 pesos por kilo de pechuga o los 70 pesos por pierna y muslo.
Las frutas tampoco están tan accesibles al bolsillo, puesto que una piña pequeña está en 20 pesos, la guayaba y naranja a 15 pesos el kilo y la fresa en 80 pesos; lo que ahora resulta un poco más económico es el mango que se vende en casi 8 pesos en promedio, el de tamaño más pequeño.
Verónica Colotl, quien se dedica a comercializar frutas indicó que la gente está comprando la mitad o menos, respecto a meses pasados.
En el caso de los abarrotes, la situación no dista del resto de los productos. Ya que el aceite más barato estaba el año pasado en 22 pesos y ahora en 36 pesos, lo que representa alza de 63.6 por ciento; el arroz pasó de 15 pesos a 24 pesos, es decir que elevó 60 por ciento, y la sal subió 80 por ciento, pues estaba en 5 pesos por kilo y ahora se expende en 9 pesos, de acuerdo José Luis Casasola, propietario de una tienda dentro del mercado Hidalgo.
Añadió que el frijol pasó de 26 a 36 pesos y la lenteja de 26 a 32 pesos, es decir que encarecieron 38.4 y 23 puntos porcentuales, respectivamente.
En tanto que los chiles secos estaban en un promedio de 60 pesos y ahora en 90 pesos, lo que se traduce en alza de 50 por ciento en sus precios.
En el caso del huevo, el abarrotero refirió que siempre varia, actualmente se encuentra en un precio alto que ronda los 36 pesos.
Todos los vendedores coincidieron que las alzas también les afectan puesto que ahora tienen que invertir cantidades más altas.
Familias reducen o suprimen el consumo de algunos productos
De 800 a solo 600 pesos pasó el gasto para la despensa en la familia de Ricardo González, trabajador de la construcción en San Pablo del Monte.
Comentó que ante el alza en alimentos, dejaron de consumir algunos productos, a pesar de lo mucho que les gusta, tal es el caso del limón.
Al acudir a realizar compras al mercado Hidalgo, refirió que tuvieron que hacer ese ajuste para poder cubrir otros gastos.
“Ya todo está costando, ya no nos podemos surtir como nos surtíamos antes… tenemos que gastar un poco menos para tener un poco más”, dijo.
Por su parte Edith León, quien viajó desde San Andrés Cholula hasta el citado centro de abasto, comentó que ha reducido la compra de proteína, es decir de carnes.
Comentó que destina un presupuesto semanal de 800 pesos para alimentos y trata de hacer comidas más sencillas para no gastar tanto, pues comentó que además el tanque de gas, que en promedio está en 500 pesos, solo le rinde 30 días.
“Se te termina el gas un mes, tenemos que comprar porque ya subió, más todo lo que tenemos que guisar, ya no rinde tampoco el gas, trae menos porque no los dan completos los tanques”, externó.
Mientras que Laura Pérez, originaria de la ciudad de Puebla, dijo que en su caso pasó de gastar 700 pesos semanales a poco más de mil pesos.
Dijo que aún con los altos precios no puede llevar menos ni tampoco dejar de consumir los alimentos que regularmente están incluidos en su dieta, como el aguacate.
“Es que no podríamos dejar de consumir lo que es canasta básica… hemos reducido, por ejemplo, si comíamos dos veces cierta mercancía, ya consumimos una”, indicó.
