Lunes, junio 21, 2021

Precaria situación laboral de los mexicanos refiere el libro que cuestiona al mercado laboral contemporáneo

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La situación laboral que enfrentan los mexicanos es de por más precaria; sin prestaciones de ley y con jornadas que no permiten más integración fuera del trabajo es como intentan vivir muchas personas en nuestro país; así lo plantea el libro Mercados laborales, Problemáticas de actualidad en México, editado por la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla y dirigido por la investigadora Liliana Estrada Quiroz.

“El espacio laboral es donde nos podemos hacer de ciertas condiciones que van a afectar la vida de nuestras familias, es un espacio fundamental para las comunidades”, aseguró Estrada Quiroz durante la presentación virtual del libro en la que los autores coincidieron en la falta de políticas públicas reales que garanticen una mejor calidad de vida de los trabajadores.

Mercados laborales, Problemáticas de actualidad en México es el resultado de seis investigaciones en la que participaron estudiantes de la Facultad de Economía de la BUAP bajo el común denominador de evidenciar las ingratas condiciones salariales que permean en nuestro país.

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Con propuestas innovadoras que cuestionan al discurso oficial es como se consolidó este trabajo, pues los investigadores generaron indicadores de precariedad laboral que se contrastan con las mediciones del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), evidenciando de este modo que los abismos laborales son más de los que se encuentran registrados por fuentes gubernamentales.

Precariedad Laboral en la economía mexicana, por sector de actividad económica y principales subsectores, es la primera investigación que nos presenta el libro, abordada por el economista Julio César Castillo, quien reformuló un indicador de precariedad laboral para observar la situación de los trabajadores en México de 2005 a 2017. ¿Su hallazgo? 14.9 millones de trabajadores subordinados sufren esta precariedad, lo que constituyó 42 por ciento de la población ocupada durante el segundo trimestre de 2017.

Para Castillo, la situación es clara y tiene su origen en las reformas laborales. “Las reformas estructurales del modelo neoliberal tuvieron afectaciones importantes en el mercado de trabajo mediante reformas laborales que afectaron la flexibilización en jornadas y salarios, generando relaciones laborales que inciden negativamente en el trabajador”, señaló.

“La precariedad laboral es difícil de medir dependiendo de las políticas de mercado de cada país y su marco regulatorio, pero que coincide en sus implicaciones para los trabajadores ya que produce inestabilidad, inseguridad y vulnerabilidad, social y económica, dan cuenta de la tendencia de la precariedad en el país”, aseguró Sandra Murillo López, doctora en economía por la UNAM.

Trabajadores sin contrato, con contrato temporal, sin acceso a sistemas de salud, sin otras prestaciones, en situación de insuficiencia salarial, toda la mecánica laboral mexicana cabe en estas condiciones. Así lo evidencian estos académicos que tejen el libro a través de la denuncia de un sistema laboral cimentado en salarios por debajo del mínimo necesario para cubrir cuestiones básicas, salarios que sitúan a la gente en la desprotección social incluso cuando se esfuerza dentro del sector formal, lo que permite que algunos sectores crezcan a costa del bienestar de sus trabajadores.

¿El efecto del desempleo en el emprendimiento, creación de empresas por necesidad o por oportunidad?, es la pregunta que se hacen los investigadores Michelle Texis Flores, Rafael Saavedra y Fabiola Aguilar. Su estudio arrojó que, en efecto el emprendimiento crece cuando prevalecen los bajos niveles de desempleo.

“Encontramos dos tipos de emprendedores; uno es el que surge por oportunidad y con alta formación empresarial, pero hay otro por necesidad con un perfil socioeconómico bajo. El desempleo estimula la actividad emprendedora dado que las condiciones de la economía favorecen la apertura de nuevos negocios”, señaló Texis Flores.

Cuando las bajas expectativas laborales conducen a buscar una forma de alcanzar el sustento, provoca que ocho de cada 100 empresas surjan repentinamente. El punto gélido registrado por los académicos fue en 2009, cuando la crisis económica condujo a la necesidad a ponerse creativa a falta de alternativas.

Los investigadores también registraron que, de 2000 a 2014 Colima, Baja California Sur y Nuevo León fueron las entidades a la cabeza en la creación de empresas, en contraste con Ciudad de México, Coahuila y y el estado de México, zonas con mayor índice de desempleo durante el mismo periodo.

La reforma laboral de 2012 constituye una llaga evidente en el libro, los economistas Tania Pérez, Sylvia Guillermo e Israel García se fijaron en ella. En el capítulo Características sociodemográficas y condiciones laborales de los trabajadores informales ocupados en el sector formal en la industria automotriz en México, cuestionan cómo pudo crecer tanto este sector en México, la fórmula resulta clara pero aberrante: reduciendo costos de producción a partir de la subcontratación, es decir, a partir del bienestar de sus trabajadores.

En México hay 20 complejos automotrices en 14 estados. Fiat, Chrysler, Ford Motor, General Motors, Honda, Kia, Mazda, Nissan, Toyota y Volkswagen pagaban en México 2.38 dólares la hora en 2017, mientras que en Estados Unidos se pagaba a 24 dólares, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe.

Con una propuesta de medición de la informalidad a partir de factores subretribuidos, estos investigadores agruparon a todos aquellos trabajadores que carecieran incluso de uno solo de los derechos de los determinados en las leyes Federal del Trabajo y Federal del Seguro Social para situarlos en la precariedad laboral.

De este modo bastaba con que no tuvieran  aguinaldo, o reparto utilidades, o créditos Infonavit y Fovissste, o acceso a cuidados infantiles y fondos para el retiro, para ser considerado como informal aún dentro de esta industria formal.

Partiendo de que el Inegi filtra a los trabajadores informales por no tener servicios médicos, este instituto presentó una tasa de informalidad laboral en México de 3.4 durante 2009, en contraposición, este estudio minucioso calculó que era de 89.5. El resultado de 2017 se mantiene en la misma línea: 1.7 por ciento de informalidad oficial, en contraste con 88.9 por ciento de esta investigación.

El libro, que en su primera mitad exhibe situaciones nacionales, después se vuelve local para fijar el colmillo en las condiciones de Puebla. La participación familiar en los sectores profesional, científico y técnico y su impacto en la productividad es un estudio realizado por los académicos María Guzman, Michelle Texis y Alberto Castañón.

El estudio cuestiona la efectividad de estas empresas como creadoras de riqueza y revela que mientras más pequeña es la empresa familiar, la proporción de empleados remunerados es menor, a diferencia de aquellas con mayor capacidad para contratar a otras personas y que sí pueden lidiar con la relación familiar.

Siguiendo con la lupa de las problemáticas locales, las economistas Sylvia Guillermo e Irma Balderas develaron un perfil tangible de los pepenadores en Puebla. El resultado fue una radiografía sociodemográfica de ellos y de su forma de ejercer este oficio.

“En promedio tienen 47 años, 25 por ciento de ellos son adultos mayores. Tienen un ingreso mensual de 3 mil 420 pesos, 50 por ciento no gana más de 2 mil 255 pesos. 17 por ciento es analfabeta, no pueden leer las etiquetas de los materiales que recolectan. 84 por ciento de ellos tiene cuando mucho la secundaria. 55 por ciento cuenta con un triciclo para transportar materiales y 53 por ciento no usa protección al momento de recolectar basura”, detalló Silvya Beatriz.

El libro no podía ignorar una de las más crudas realidades laborales en México: la de los niños trabajadores. Requemados, analfabetas, explotados, discriminados, indígenas, niños a los que se les arrebata la infancia en semáforos, cruceros, esquinas de centros comerciales y zonas turísticas.

Niñez trabajadora en el comercio ambulante y políticas públicas de limpieza social, es un capítulo conducido por Saraí Juárez quien nos habla de los niños que trabajan en los corredores turísticos de Chiapas. Niños ignorados por las políticas públicas en el estado con mayor pobreza extrema en México, con 28 por ciento de la población en esta situación.

En suma, Mercados laborales, Problemáticas de actualidad en México amplía el debate sobre estas formas de trabajo derivadas, de acuerdo con los académicos, de la ola de la globalización de los años 80.

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