Según cifras conservadoras, por lo menos 4 mil mujeres ejercen la prostitución en la capital de Puebla en espacios que van desde el Centro Histórico, bares, botaneros, cachimbas y autolavados, así como a través de redes sociales, según un informe oficial que advierte un crecimiento de esta actividad al arribo de propietarios de antros provenientes de Oaxaca, Veracruz, Tabasco y Guerrero, quienes migraron tras amenazas y cobros de piso, además de la presencia de cárteles.
El reporte “Trata y prostitución de mujeres y niñas”, elaborado por la Secretaría para la Igualdad Sustantiva de Género de la administración municipal anterior, señaló denuncias sobre operaciones de lenocinio vinculadas a líderes de organizaciones de comerciantes ambulantes del primer cuadro de la ciudad.
Personal actual de la dependencia señaló a La Jornada de Oriente que se realiza una actualización de los datos a fin de tener mayor precisión sobre el número de mujeres que ofrecen servicios sexuales, por lo que los datos serán dados a conocer en cuanto se cuente con ellos.
El documento precisó que resulta prácticamente imposible cuantificar con exactitud a las personas dedicadas al sexoservicio, ya que la actividad se expande desde zonas tradicionales como el Centro Histórico, Paseo Bravo y antros, hasta lugares como autolavados y plataformas digitales. Sin embargo, estimaciones conservadoras, con base en reportes oficiales, ubican la cifra en torno a 4 mil mujeres, pero se advierte que esta podría ser mucho mayor.
“Sí es altamente probable que haya más de 4 mil prostitutas en Puebla capital, considerando más de 3 mil 100 para el resto de la ciudad, haciendo de lado al Centro Histórico. Y en esta última cifra habría que considerar a la oferta en juntas auxiliares”, indica el informe.
El crecimiento del fenómeno reflejó una duplicación de la cantidad de mujeres que lo ejercían en 2021, fenómeno atribuido a la crisis por Covid y a la reducción de oportunidades laborales, además de un aumento en la demanda.
Son más caros los servicios que se pactan en redes sociales.
El análisis identificó distintos perfiles: “La investigación refiere diferentes tipos de sexoservidoras como prostitutas, scorts o sugar baby; se indica que estas dos últimas categorías se ejercen en zonas urbanas, mientras que la primera en ambientes urbanos, semiurbanos y rurales”.
El documento añade: “Dada la vida industrial, comercial y política de Puebla capital es claramente entendible que existan estos tres tipos de prostitución, dándose una intensa competencia por mercados de alta gama, que suelen exigir rotación de la oferta disponible”.
Las tarifas en el Centro Histórico arrancan en 150 pesos y pueden duplicarse por un servicio de 15 minutos, mientras que “un servicio contratado por redes sociales cuesta un mínimo de mil pesos”. Por plataformas digitales, la investigación identificó pagos con tarjetas de débito y crédito, prestación de servicios a domicilio u hoteles, y traslado incluido en taxi, donde el chofer espera a la persona usuaria.
La cobertura de sexoservidoras digitales incluye Puebla capital, San Andrés Cholula, San Pedro Cholula, Atlixco, Amozoc, Cuautlancingo, Coronango, Xoxtla y el “triángulo rojo”. El informe destaca que plataformas detectadas en Puebla publicaron una variedad de anuncios clasificados, desde prostitución básica hasta escorts y gigolós, así como peticiones para reclutar mujeres en bares y videos porno, con ingresos ofertados superiores a 3 mil pesos diarios a quienes trabajan en bares y tables dance.
Consulta: Canaco pide ordenar a sexoservidoras para no afectar la imagen de la ciudad de Puebla


