Perspectivas a la carta

Hace un par de meses, las noticias sobre la caída del precio del petróleo alimentaron el pánico de muchos que, de pronto, se volvieron especialistas en finanzas para vaticinar el desastre económico que representarían en adelante las inversiones en petróleo. No tardaron en hacerse llegar las críticas que clamaban la suspensión de la construcción de la refinería de Dos Bocas, argumentando el fin de la era de los combustibles fósiles.

Hoy el petróleo cotiza por encima de los 40 dólares por barril, que a pesar de ser un precio relativamente bajo -si lo comparamos con los precios registrados durante las administraciones panistas-, significan un nivel estable, considerando la coyuntura mundial. En este sentido, los intentos continuamente fallidos de golpe de Estado en Venezuela son un buen termómetro para conocer los beneficios por extracción de petróleo esperados a futuro.

De la misma forma en que los pronósticos de crecimiento para la economía mexicana se presentaron cuasi apocalípticos, en días recientes se han publicado los ajustes a las expectativas de crecimiento ofrecidas por las calificadoras de riesgo a mitad de la pandemia. Al día de hoy, la mayoría de las agencias especializadas, ubican el crecimiento esperado de la economía mexicana entre 1.7 por ciento y 6 por ciento. El margen de maniobra de las calificadoras, como podemos ver, es bastante amplio en este sentido; en la mediana, se encuentra la actualización de Citibanamex con 3.5 por ciento. Sólo en 2021 sabremos la verdad.


Más allá de los pronósticos de las calificadoras, “a ojo de buen cubero”, podemos ser optimistas en la medida en que la concurrencia a mercados populares, plazas más fifís, restaurantes, y hasta invernaderos, se nota cada vez más peligrosamente nutrida.

La carencia de políticas contracíclicas en el contexto de la pandemia por Covid-19, ha confrontado las posiciones en materia económica del gobierno mexicano y el Fondo Monetario Internacional (FMI). Contradictoriamente, Arturo Herrera, el titular de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) ha sido electo para presidir la Junta de Gobierno del Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. Será sumamente interesante el contrapunteo de la posición que hoy enarbola Herrera en el gobierno federal y la visión prevaleciente hasta ahora en dichos organismos internacionales.

Entre el encargo de gestionar los fideicomisos desde la SHCP y las nuevas asignaciones en el FMI y el BM, podemos decir que 2021 será un año bastante dinámico para Arturo Herrera.