PENSIONES, OTRA VÍCTIMA DEL NEOLIBERALISMO

El neoliberalismo, como teoría y práctica económica, tuvo en México como principal cometido disminuir al mínimo la intervención del Estado en la cadena productiva y por ende, degradar hasta casi su extinción los derechos laborales para descargar de obligaciones a las empresas a fin de potencializar al máximo sus plusvalías.

 

Fue así que se abrogaron garantías para los trabajadores y se socavaron instituciones creadas para brindar seguridad social.


 

El primer sector que fue desmantelado de la justicia laboral fue el gubernamental, al grado de que administraciones de todos los niveles dejaron de plano de cumplir con los mandatos de ley a favor de sus empleados o rasuraron cada vez que pudieron los derecho de los trabajadores, pretextando insolvencia o inviabilidad financiero.

 

Hoy sabemos que el déficit en el sistema de pensiones de los trabajadores del estado se incrementó en 20 por ciento en el último estudio actuarial que contrató el Poder Ejecutivo local, debido a que hacen falta 134 mil 063.8 millones de pesos para cumplir con esas prestaciones de la generación actual y futura de servidores públicos en retiro. 

 

De ese tamaño es el problema para el gobierno y sus empleados, un asunto que no es para nada menor y que deberá resolverse con el consenso de los actores involucrados porque uno de los principios de la Cuarta Transformación Pública del País es la justicia.