La memoria y legado de Elisa Ávalos Martínez (24 de julio de 1981-22 de septiembre de 2024), voz clave de la interpretación y el rescate de la música antigua en Puebla y el país, volvió a resonar en San Pedro Museo de Arte como parte del concierto homenaje que ofreció la Orquesta Sinfónica del Estado de Puebla (OSEP).
Esta vez dirigida por Omar Ruiz García, la orquesta recordó a la soprano fallecida en 2024, considerada una figura de la música y la interpretación que proyectó el nombre del estado en escenarios de prestigio internacional.
En el marco del concierto número 10 de la temporada de otoño de la OSEP, el homenaje contó con la participación de la violonchelista María Lipkau, la soprano Diana Rojas y el barítono Rubén Luque y del Coro Elisa Ávalos Martínez, formado y animado por el propio músico Omar Ruiz, compañero de vida y profesión de la homenajeada.
El programa incluyó las piezas “Elegischer Gesang” Op.118 de Ludwig van Beethoven, la “Pavana” Op.50 y la “Élégie” Op.24 de Gabriel Fauré, así como la “Pavana para una infanta difunta” de Maurice Ravel. Tras un breve intermedio, el público escuchó “Requiem” SC 76 de Giacomo Puccini, así como el “Requiem en re menor” Op.48 de Fauré.
Originaria de la ciudad de Puebla, la artista formada en la Escuela Superior de Música del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura (INBAL) formó parte de la primera generación del Estudio de Ópera de Bellas Artes de dicha institución nacional.
Asimismo, estudió la licenciatura en canto en la cátedra de la maestra Maritza Alemán y la colaboración del maestro Mario Alberto Hernández en la Escuela Superior, así como el entonces Consejo Nacional para la Cultura y las Artes graduándose en marzo de 2007.
En 2009 obtuvo los premios Gilda Morelli a la mejor interpretación y proÓpera otorgado por el público en el XVII Concurso Nacional de Canto Carlo Morelli, uno de los certámenes más reconocidos a nivel nacional, deja un legado marcado por su talento, oficio y pasión por la música.
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Además de los premios Morelli, la soprano obtuvo, en 2003, el primer lugar en el concurso de canto Maritza Alemán, de la ESM; y en 2010, ganó el segundo lugar en el primer concurso de canto Las voces jóvenes del bel canto en México.
Fue integrante de Los Tonos Humanos y Concentus Antiqua Musica, dos agrupaciones vitales en la escena musical de Puebla, que encabezó al lado del también músico, director de orquesta y compositor Omar Ruiz, quien fuera su compañero de vida, y para quien en la música y la interpretación, la soprano escogió un camino que le llevó a transitar el “verdadero sentido de la música: el conmover al otro y el conmoverse a sí misma, como afirmó el director en una pasada entrevista.
Como solista se presentó con las Orquestas Sinfónicas de la Universidad de Guanajuato, de la Universidad Autónoma de Nuevo León, de la Universidad Autónoma de Ciudad Juárez, de le Benemérita Universidad Autónoma de Puebla, del Estado de Puebla, Sinaloa de las Artes y la Camerata de las Américas, bajo la batuta de los maestros Arturo Diemecke, Enrique Bátiz, Joseph Cabré, Henrik Schaefer, Niksa Bareza, Carlos García, José Luis Castillo, entre otros.
En julio de 2011, Elisa Ávalos hizo su debut en la ópera Le Nozze di Figaro con el rol de Susanna en el Teatro Ocampo de la ciudad de Cuernavaca, Morelos. Asimismo, en febrero de 2013 debutó en la Compañía Nacional de Ópera de Bellas Artes en la ópera Hänsel und Gretel con el personaje del Hada del Rocío.
Fue beneficiaria del estímulo a la producción artística dentro del programa de estímulo a la creación y al desarrollo artístico en Puebla 2011 con el proyecto La música virreinal se reencuentra con las comunidades marginadas en el interior del estado de Puebla.


