Ordena obispo de Tehuacán suspender festejos marianos masivos, para evitar contagios de Covid-19

Se deben suspender las celebraciones marianas este año, a fin de evitar contagios de Covid-19, fue la indicación del obispo diocesano, Gonzalo Alonso Calzada Guerrero, por lo que este año se cancelan las mañanitas, serenatas y peregrinaciones en honor a la virgen de Guadalupe, asi como la de Juquila y la Inmaculada Concepción.

Lo anterior lo dio a conocer el sacerdote Anastasio Hidalgo Miramón, párroco del templo La Preciosa Sangre de Cristo, quien refirió que por primera vez, en 58 años, suspenderán la peregrinación a pie a la Basílica de Guadalupe, que se organizaba por parte de feligreses de esa parroquia.

Indicó que el obispo les hizo llegar una circular a todos los sacerdotes de la diócesis, donde les exhorta a mantener todas las medidas de sanidad para no arriesgar a la feligresía, al tiempo de pedirles que recurran al uso de las redes sociales y otras herramientas virtuales para la realización de sus celebraciones eucarística y demás actividades evangelizadoras.


Hidalgo Miramón explicó que al igual que las autoridades civiles, ellos tienen el deber de cuidar de sus feligreses, por lo que aún cuando hay quiénes les piden realizar misas por los festejos marianos, no pueden aceptar acudir a centros de trabajo o casas particulares como lo hacían en el pasado.

Dejó claro que pueden hacer las celebraciones con el 30 por ciento de aforo en sus templos, lo cual van a realizar guardando todas las medidas sanitarias, pero al mismo tiempo realizarán la transmisión de manera virtual, a fin de que las personas que no pueden estar de manera presencial, también participen desde sus hogares.

Es momento de recurrir a la creatividad, destacó el sacerdote, al señalar que su bien son momentos difíciles para la población, deben tener claro que pueden vivir su fe y las tradiciones de otra manera.

Pidió a las personas ser responsables en el cuidado propio y de los demás porque no se elimina aún el virus, pero aseveró que ello no debe ser motivo de tristeza sino de esperanza de que la epidemia se va a superar y vendrán tiempos mejores.