San Gabriel Chilac. La tradición del Día de Muertos, como es conocida en este municipio, será presentada a través de una ofrenda monumental en las oficinas de Mi Casa es Puebla, en Los Ángeles, California, con el objetivo de compartir la riqueza simbólica de la fiesta en honor a los fieles difuntos y mostrar la majestuosidad con que en Chilac se honra a los seres queridos fallecidos.
A partir del 26 de octubre y hasta el 2 de noviembre, los habitantes de Los Ángeles podrán admirar la ofrenda, pero también se les dará la oportunidad de participar colocando las fotografías de sus familiares fallecidos o los alimentos de su preferencia.
La actividad es organizada por el ayuntamiento de San Gabriel Chilac, en coordinación con la comunidad migrante radicada en Los Ángeles y con el respaldo del gobierno del estado, con la intención de que los poblanos y la población en general que radican en esa ciudad estadounidense visiten esta muestra cultural, concebida como un puente de identidad entre la tierra natal y la vida fuera de México.
Llevar esta tradición a Los Ángeles representa trasladar un fragmento de la identidad de Chilac a una de las ciudades con mayor presencia poblana en Estados Unidos, donde la ofrenda monumental busca reflejar el espíritu de comunidad y mantener viva la conexión entre generaciones.
Es también una manera de hacer más cercanas todas las emociones y sentimientos que las fiestas en honor a los muertos despiertan en México y que los pobladores de este municipio están seguros que experimentan todos aquellos que han perdido a un ser querido, por lo que con esta actividad se busca mostrar que la muerte tiene otro sentido en México, pero es más palpable en Chilac donde se festeja con un mundo de simbolismos ante los cuales el dolor es menor.
Las ofrendas de Chilac son reconocidas por su minucioso detalle y el trabajo colectivo que implican. Artesanos locales confeccionan las ceras largas o yancuicātonalli dedicadas a los recién fallecidos; los carpinteros restauran las cruces del panteón; las familias cooperan en la compra de flores y alimentos, y los vecinos intercambian tenates con ofrendas como muestra de fraternidad.
Esa misma energía comunitaria es la que se proyectará en el montaje en California, para lo cual ya se prepara todo lo necesario incluyendo el cempoaxochitl, flor emblemática de esta temporada que viste de amarillo y naranja los altares y las tumbas.
Al final, la ofrenda monumental será testimonio visual de una tradición viva, un ritual que entrelaza vida y muerte, memoria y pertenencia. La invitación está abierta a la comunidad migrante y al público en general para visitar la muestra en Los Ángeles, donde también —como en San Gabriel Chilac— se buscará que las velas enfloradas, el aroma de copal y la fruta y la esperanza del reencuentro mantengan encendida la luz de los que se fueron.


