Durante la colocación de un árbol de Navidad adornado con las fichas de búsqueda de sus familiares en el zócalo de Puebla capital, integrantes del Colectivo Voz de los Desaparecidos denunciaron que, ante la crisis de desapariciones que atraviesan el estado y el país, no solo deben enfrentar la incapacidad del Estado para localizar a las personas ausentes, sino también la indiferencia y apatía de amplios sectores de la sociedad.
En este sentido, María Luisa Núñez Barojas, fundadora del colectivo, relató que en diversas ocasiones han documentado cómo personas pasan por encima y dañan las fichas de búsqueda de quienes continúan sin ser localizados. Añadió que existe poca disposición ciudadana para apoyar o solidarizarse, pues la mayoría solo se involucra cuando alguna persona cercana se convierte en víctima de este delito.
A esta denuncia se sumó Minerva González, madre de José Martín Jiménez González, desaparecido en 2018 y localizado hasta 2025, quien acusó que, por la ineficiencia institucional, las autoridades mantuvieron “escondido” el cuerpo de su hijo durante siete años.
Recordó que acudió en múltiples ocasiones al Servicio Médico Forense (Semefo) para preguntar si allí se encontraba su familiar, sin obtener información pese a que sí permanecía en esas instalaciones.
“A mis compañeras hoy les digo que, tras siete años de búsqueda, pude encontrar a mi hijo. José Martín fue encontrado por su madre; ninguna autoridad me ayudó”, expresó.
Las integrantes del colectivo señalaron que han pasado años celebrando Navidad y Año Nuevo sin la presencia de sus familiares desaparecidos, por lo que exigieron al gobernador Alejandro Armenta y a la fiscal general del estado, Idamis Pastor Betancourt, que destinen recursos y voluntad institucional para agilizar la localización de quienes aún no han sido encontrados.
“Este va a ser nuestro árbol de Navidad, desgraciadamente. Que llegue a oídos del señor gobernador y de la señora fiscal para que se pongan a trabajar”, afirmaron.
De acuerdo con el Instituto Mexicano de Derechos Humanos, la desaparición de personas continúa como una problemática vigente en el país y, en algunos estados, incluso sigue en aumento. En su informe de julio de 2025, detectó que las desapariciones de jóvenes de entre 25 y 29 años son las más frecuentes tanto en Puebla como en el resto de la República.
Los integrantes del colectivo denunciaron además que la búsqueda de sus familiares ha sido entorpecida por la propia Fiscalía Especializada en Personas Desaparecidas, debido a que acciones básicas e inmediatas, como el monitoreo de cámaras de seguridad o el rastreo de las últimas llamadas y geolocalización de teléfonos celulares, no se realizan de manera oportuna.
A esto se suma la constante revictimización por parte de funcionarios públicos, que distintos familiares han documentado a lo largo de sus procesos de búsqueda. Sobre este punto, María Luisa Núñez enfatizó que la revictimización también se manifiesta en la indiferencia social, que “no se inmuta” ante la gravedad y frecuencia de las desapariciones.
Por ello, exigieron a la sociedad respetar las fichas de búsqueda, pues no se trata de simples carteles, sino de herramientas fundamentales para ayudar a una persona a regresar con su familia.
“La sociedad sigue siendo apática, cruel, no le interesa. Para ellos también va el mensaje del árbol de la esperanza. Los desaparecidos son de todos. No esperes a que te pase. Súmate: cuando veas un boletín, compártelo y no trates con indiferencia a las madres y padres buscadores”, concluyó Núñez.


