Las negociaciones salariales de 2026 entre sindicatos cetemistas y empresas se suspendieron porque los patrones pretenden incrementos por debajo del aumento de 13 por ciento al salario mínimo, es decir, apenas entre 3.5 y 4.5 por ciento, advirtió el secretario general de la CTM en Puebla, Leobardo Soto Martínez. Sostuvo que no aceptarán revisiones de un solo dígito, pues el nuevo mínimo marca la pauta para que todas las revisiones contractuales se ubiquen por encima de ese porcentaje.
El dirigente explicó en entrevista que los patrones “están reconsiderando sus números” luego del anuncio de la presidenta de la República, al que calificó como un acuerdo histórico entre gobierno federal, empresarios y trabajadores. Señaló que el ajuste al salario mínimo “va a jalar hacia arriba todas las revisiones contractuales, porque no podemos dejar que el mínimo nos rebase ningún tabulador de las más de 600 que tenemos”.
Al detallar el impacto del aumento de 13 por ciento al salario mínimo en los contratos colectivos de la central obrera, informó que entre 10 y 15 por ciento de las y los sindicalizados quedarán en automático por debajo del nuevo piso salarial. Precisó que, en esos casos, el ajuste los llevará hacia el siguiente nivel del tabulador, donde las diferencias son de entre 4 y 15 pesos respecto de la categoría superior. Añadió que la mayoría de las personas afiliadas a la CTM percibe entre 1.5 y 7 salarios mínimos.
Soto Martínez insistió en que la política de recuperación del ingreso no puede limitarse al salario mínimo, por lo que demandó que las revisiones contractuales acompañen el aumento de dos dígitos acordado en la Conasami. Al mismo tiempo, reiteró la petición histórica de la central obrera para eliminar el Impuesto Sobre la Renta (ISR) del salario, con el argumento de que la carga fiscal reduce de manera significativa el poder de compra de las y los trabajadores.
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Por otra parte, en conferencia de prensa, consideró que la reducción paulatina de la jornada laboral a 40 horas es otro hito para las y los asalariados. “Hoy celebramos todos los trabajadores que se haya aprobado ya por fin la jornada reducida, sin duda esto es un beneficio para cada uno de los trabajadores, habrá tiempo para estar más con la familia, habrá tiempo para estudiar, habrá tiempo para hacer deporte”. Remarcó que, además del descanso, se busca una mejor convivencia y bienestar integral en los centros de trabajo.
Recordó que hace dos años la CTM de Puebla encabezó una marcha en la capital del estado para exigir tres puntos: 40 horas de trabajo a la semana, disminución del ISR y un aguinaldo digno. “Hoy se cumple una, esperamos que las otras dos demandas se cumplan de manera pronta también”, expresó. Aseguró que la reforma confirma que “las y los trabajadores de México nunca nos equivocamos” cuando se organizan y salen a las calles a defender sus derechos.
El dirigente destacó que México comienza a ponerse a la par de países como Grecia y España, donde las jornadas de 40 horas ya operan desde hace tiempo. Lamentó que en América Latina solo Ecuador y Venezuela, y próximamente Chile, tengan un esquema similar, pero consideró que el país “da muestras de que cuando se quiere y se tiene un buen gobierno se pueden hacer las cosas de manera tripartita”. Según dijo, instituciones como el IMSS y el Infonavit demuestran que los acuerdos entre empresarios, sindicatos y gobiernos pueden traducirse en beneficios tangibles.
En su mensaje también mencionó la llamada “ley silla”, que obliga a las empresas a garantizar asientos y pausas activas para quienes laboran en cajas, mostradores u otras áreas. Afirmó que esta disposición “ya se está cumpliendo en casi la totalidad de las empresas” y reconoció en particular a la industria alimenticia y al comercio por haberla implementado incluso antes de su entrada en vigor.
Soto Martínez insistió en que ningún gobierno puede pretender gobernar de manera aislada, sin diálogo con las organizaciones de trabajadores y con el sector privado. Sostuvo que el reciente acuerdo sobre salario mínimo y la ruta hacia la jornada de 40 horas “nos llama seriamente a que sigamos buscando los acuerdos entre empresarios, trabajadores y gobiernos, llámese federal, estatales, municipales”, al considerar que ese esquema tripartito es la vía para mejorar de forma sostenida la economía de millones de hogares.


