Robo de combustible, ligado al narco, se dispara en mil 600% en Puebla

Robo

El robo de combustible a ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) en Puebla se disparó hasta en mil 583 por ciento en el último año del sexenio morenovallista. Esto no es cuestión de azar, se origina porque los cárteles del narcotráfico asentados en el estado diversifican sus fuentes de financiamiento que en esta semana cobró cuatro vidas, dos enfrentamientos, la quema de seis vehículos, el despido de 10 policías municipales y la detención de cinco personas, entre ellos cuatro pobladores de Azumbilla a quienes el gobierno acusa sin pruebas de ser “huachicoleros”, oficio que refiere a la ordeña de hidrocarburo.

En este contexto, el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas ha resultado incapaz de frenar los ilícitos en la entidad, pretextando que es un asunto que le compete a la Federación, mientras la paraestatal lejos de mejorar la situación, ha sufrido pérdidas multimillonarias en los últimos años sin que hasta el momento haya encontrado la solución,

Hoy lunes por la madrugada, fueron quemadas dos camionetas en el municipio de Acajete, que transportaba presuntamente combustible robado a ductos de Petróleos Mexicanos de la región.


Acajete es uno de los cinco municipios de la entidad, con el mayor reporte de tomas clandestinas en poliductos de Pemex, después de Quecholac, Acatzingo, Palmar de Bravo y Tepeaca, de acuerdo con Pemex.

En julio del año pasado, el Ejército detuvo a dos policías estatales involucrados en la protección a delincuentes vinculados con el robo de combustible. Y no dos agentes cualquiera sino al director de la Policía Estatal Preventiva, Marco Antonio Estrada López, y al jefe del Grupo de Operaciones Especiales, Tomás Méndez Lozano.

En consecuencia, dos semanas después el entonces secretario de Seguridad Pública, Facundo Rosas Rosas, presentó su renuncia.

Asimismo en los últimos dos días, 16 y 17 de junio, pobladores de los municipios de Cañada Morelos y San Martín Texmelucan han recurrido a esta acción para frenar estas acciones que vulneran la seguridad de sus pueblos.

Durante varias horas de este viernes, habitantes de Tezuapan, en el municipio de Cañada-Morelos, mantuvieron bloqueada la carretera federal 144, a la altura del kilómetro 59, en el tramo Azumbilla-El Seco, donde la gente enardecida quemó un vehículo para exigir la liberación de cuatro hombres que fueron detenidos como presuntos huachicoleros.

Las autoridades estatales vincularon a los detenidos con el robo de hidrocarburo, pero la población afirmó que son inocentes.

A la par, dos vehículos más fueron quemados en el municipio de San Martín Texmelucan, sin que se tenga reporte de detención de personas, lesionados o unidades incautadas.

El pasado 15 de junio, la Fiscalía General del Estado (FGE) informó sobre la captura de tres hombres en Acajete, uno de los cuales es apodado “el mostro” y quién sería uno de los principales líderes de la banda de Los Huachicoleros.

Según la versión oficial, la Policía Estatal Preventiva arribó a la calle 15 Sur entre Reforma y 4 Poniente de la Junta Auxiliar La Magdalena Tetela, en Acajete, donde hallaron un inmueble con cisternas y una grúa que era abastecida con combustible presuntamente robado por el grupo de huachicoleros.

Tal vez el conflicto más grave en los últimos años ocurrido en Puebla fue el que se suscitó el 14 de junio, en el municipio de Acatzingo, cuando un comando armado abrió fuego contra la afición de un campo de beisbol llanero, con resultados funestos de cuatro personas asesinadas y 11 heridos por arma de fuego.

La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó que su principal línea de investigación en el ataque en Acatzingo  de un comando armado que el domingo pasado disparó a participantes y asistentes a un partido de béisbol en la Unidad Deportiva, es el ajuste de cuentas entre bandas que se dedican al robo de hidrocarburos.

Uno de los ultimados tenía antecedentes penales por posesión ilegal de combustible, que almacenaba en una cisterna clandestina y  fue detenido hace cinco años por la Procuraduría General de la República (PGR).

Autoridades en contubernio con bandas criminales

Por su parte, el alcalde Santa Rita Tlahuapan, Joel Díaz Ramírez, confirmó que 10 policías municipales fueron dados de baja luego de ser señalados como cómplices de delincuentes que se dedican al robo de hidrocarburo, además fueron denunciados ante las autoridades correspondientes.

He cambiado más de 10 elementos policiacos, que identifique estaban coludidos y se ha reportado sus nombres a las instancias pertinentes para que hagan la investigación pertinente, indicó.

Díaz Ramírez dijo que quizá los uniformados no necesariamente se vincularon con la delincuencia a cambio de beneficios económicos sino porque fueron amenazados; y por eso incurrían en omisiones durante su trabajo para dar libertad de operar a los ladrones de hidrocarburo.

En tanto, el presidente municipal de San Matías Tlalancaleca, Óscar Angiano Martínez, declaró que ya solicitaron la intervención del Ejército Mexicano para resguardar su comunidad, tras el enfrentamiento que se dio entre habitantes y huachicoleros.

Luego que vecinos quemaron  tres vehículos que transportaban el combustible robado y también agredieron a los delincuentes, el edil dijo que cuentan con una célula de policías estatales, sin embargo requieren del apoyo de la Federación por es un delito de su competencia.

Desde hace más de un año, antes de que se presentara el conflicto en la comunidad de San Francisco Tláloc del municipio San Matías Tlalancaleca, donde pobladores se enfrentaran con delincuentes, se solicitó la presencia del Ejército Mexicano para evitar mayores problemas, pero hasta la fecha no ha sido atendida la petición.

Crecimiento exponencial del robo de combustible

En Puebla el robo de combustible ha crecido exponencialmente en este sexenio, el incremento de tomas clandestinas detectadas por Petróleos Mexicanos es ya de mil 583 por ciento con respecto al último año del gobierno anterior, esto de acuerdo con información que fue entregada a esta casa editorial por la paraestatal.

El reporte revela también que ni la detención de directivos de la Policía Estatal ni la renuncia del anterior secretario de Seguridad Pública, Facundo Rosas Rosas, detuvo ni menguó la incidencia en el delito.

Y que el problemática de seguridad pública que cruza el estado en su parte central se concentra en cinco municipios: Tepeaca, Quecholac, Acatzingo, Palmar de Bravo y Acajete, pues en estas demarcaciones se registraron 68 por ciento de las 825 tomas clandestinas registradas en el estado durante en 2015.

Una tendencia que se mantiene en el arranque de 2016, pues en enero el número de tomas clandestinas llegó a 76 casos, esto representa un incremento de 49 por ciento con respecto al mismo mes del año precedente.

Además resalta el repunte del delito en la Sierra Norte, en el corredor Xicotepec–Venustiano Carranza–Huauchinango, aunque todavía lejano de los niveles que se observan en el corredor central de la entidad,  que va de los linderos de Veracruz a la ciudad de México, pasando por la capital poblana.