El recurso textual fue una de las soluciones a las que recurrieron los artistas novohispanos, en conjunto con su clientela, para reafirmar la función de la pintura como medio de expresión y transmisión de discursos.
Para mostrar la función de dichos textos, de la palabra escrita plasmada en la pintura virreinal, un grupo de mujeres estudiosas del arte organizaron la exposición Ver, leer y escuchar: diálogos entre la pluma y el pincel que se expone en el Museo de arte religioso ex convento de Santa Mónica.
En ella, las investigadoras Montserrat Báez Hernández, Karina Flores García y Andrea Montiel López seleccionaron un total de 15 piezas de la colección del museo adscrito al Instituto Nacional de Antropología e Historia.
Con dichas piezas seis pinturas, ocho libros, siete grabados y dos silicios y el trabajo curatorial, la muestra se centra en el proceso de definir a la pintura virreinal y establecer sus características propias.
Particularmente, las curadoras destacan la importancia del uso de textos en las composiciones pictóricas que es notoria la mayor frecuencia y profusión con que ocupó los lienzos novohispanos y sudamericanos.
“La pintura virreinal destaca por el uso de textos en las composiciones pictóricas que, aunque no es un rasgo exclusivo de la pintura americana pues está presente también en la europea, es notorio que existe una mayor frecuencia y profusión en los lienzos novohispanos y sudamericanos”, señalan Montserrat Báez Hernández, Karina Flores García y Andrea Montiel López.
Los textos, explican en el texto de sala, respondieron a diversos intereses estilísticos y discursivos entre los que se distinguen el devocional, el didáctico y el de culto.
“Reconocemos en los siguientes formatos en los que se integró el texto en las composiciones pictóricas: cartelas, tarjas, filacterias, locuciones e inscripciones”.
Añaden que dichos elementos podrían utilizarse de manera simultánea en una misma obra y sus intenciones fueron determinadas por el género pictórico al que se incorporaban.
En el caso de los retratos, señalan que la palabra escrita fue fundamental para conseguir información biográfica, el linaje y los cargos que ostentaba el personaje.
Mientras que en las alegorías, los textos se utilizaron para identificar y explicar motivos iconográficos; y en las pinturas de culto o “veros retratos” fue un medio para reafirmar la autenticidad del mismo e incluso, un “vehículo de salvación si se añadían leyendas que otorgaran indulgencias y otras gracias”.
Por tanto, explican que la muestra Ver, leer y escuchar: diálogos entre la pluma y el pincel tiene por objeto el estudio de la función de los textos presentes en la selección de obras
En dichas piezas la palabra tiene un papel primordial pues refuerza y explica el significado visual o incluso lo modifica, a la vez que pone en acción los sentidos estableciendo una comunicación directa con el espectador: un interlocutor veía, leía y escuchaba.
La exposición temporal Ver, leer y escuchar… permanecerá abierta hasta el 1 de junio en el Museo de Santa Mónica, de martes a domingo de 10 a 17 horas. Los domingos la entrada es libre.
Destaca que dicha muestra forma parte del programa Contextus, un programa de exposiciones temporales que fue creado en 2015 en torno a cuatro personajes particulares de la historia devocional para conocer, entre otros aspectos, cuál fue su repercusión en la vida monacal del convento poblano.
