Mujeres transexuales que ejercen trabajo sexual, las olvidadas en la crisis por Covid–19: colectivos

En el avance de los contagios y muertes por el Covid–19 en Puebla, se agudizan las situaciones de precariedad y riesgo para grupos vulnerables que no tienen al alcance herramientas para prevenir la pandemia, guardar cuarentena y mantenerse a salvo. Las “grandes olvidadas” en la crisis son las mujeres transexuales, integrantes de la comunidad Lésbico, Gay, Bisexual y Transgénero (LGBT) que prestan sexoservicio en las calles.

Así los consideraron representantes de la Red de Mujeres Trans formando Puebla y del Grupo Transgénero, organizaciones que solicitaron apoyo de despensas y programas sociales destinados a estos colectivos que en estos momentos ven crecer su vulnerabilidad ante desalojos y emergencia habitacional.

El pasado 6 de abril la oficina del gobierno del estado selló la petición que dirigiera Jessica Rueda Mena, representante de la Red de Mujeres Trans–Formando Puebla, al gobernador Luis Miguel Barbosa Huerta justo cuando México se prepara para enfrentar el pico más alto de la pandemia y la dimensión vista en otros países.


Rueda, representante de 120 integrantes que conforman la organización, interpeló al gobernador y solicitó apoyo para su comunidad consistente en despensa básica para cada miembro de la comunidad trans que ejerce el trabajo sexual.

“…No contamos con recurso para nuestro pagos de nuestras rentas de nuestro hogares ya que habemos personas que no tenemos otro ingreso más que esta actividad”, anotó en el documento oficial.

El 7 de abril, una solicitud más de apoyo a grupos en situación de vulnerabilidad fue recibida por el gobierno estatal. Gabriela Chumacero Rodríguez líder del Grupo Transgénero apeló a la “posición humana y filosofía de trabajo centrado en las personas, especialmente aquellas con mayor necesidad”, que ha anunciado Barbosa Huerta.

En el escrito, Gabriela Chumacero pidió la implementación de algún programa social destinado al apoyo para las personas trans que se ejercen el trabajo sexual y que no tienen algún recurso extraordinario que les permita la sobrevivencia durante esta cuarentena.

“Véase esta petición, en su caso la implementación de algún programa de apoyo, como una medida preventiva, pues, las personas al no tener recurso económico podrían estar ejerciendo su labor exponiendo su salud y elevando la posibilidad de que la transmisión del Covid–19 aumente”.

La dirigente del Grupo Transgénero explicó que las mujeres transexuales que ejercen el trabajo sexual lo realizan por no contar con el reconocimiento y cambio de su identidad en su acta de nacimiento, por tanto, ese obstáculo enmarca toda una esfera de desigualdad que genera discriminación que provoca que su calidad de vida sea ínfima porque están más expuestas a la pobreza, a problemas de salud, a no permitirles el acceso a la educación,

“Es bien es cierto que los recursos económicos son finitos y las necesidades sociales infinitas, también es verdad que la petición que pongo a su consideración no es una medida absurda puesto que, en la Ciudad de México, gobernada por el mismo partido político del que usted proviene, ya la están implementado”, aduce el oficio.

“Nos tienen con el pie en el pescuezo”

Para Jesica Rueda las personas trans representan el grupo más vulnerable en la escala de la discriminación en México, recibiendo el trato más cruel y degradante incluso que las personas que sufren marginación por razones raciales, religiosos, políticos o económicos.

En entrevista describió cómo la cuarentena por el coronavirus ha dejado ver la violencia estructural. “Las semanas de aislamiento preventivo obligatorio para nosotros es emergencia habitacional en las condiciones precarias, ya de por sí que viven las personas travesti y trans”

Aunque actualmente cursa estudios universitarios, la representante de Mujeres Transformando Puebla AC reconoció que las oportunidades escolares y laborales son nulas, confinándoles a labores en estéticas, al show travesti, a la prostitución y trabajo sexual y nunca en economías formales. “En esta cuarentena simplemente no hay trabajo, a veces en toda la noche puede haber solo uno, pero las más de las veces, ninguno”, relató.

Reconoció que son un sector siempre excluido, primero de las familias, luego del derecho a la identidad y el derecho a la pertenencia “He conocido mujeres trans que simplemente no pudieron avanzar en trámites para contar siquiera con un acta o credencial oficial. Somos objeto de burla al buscar que se legalice nuestra identidad. Las personas se paralizan, abandonan el esfuerzo, vivimos como animalitos, así, sin registro, sin ser nadie”

Además, aseguró que raíz de la pandemia: la discriminación y el estigma contra la población trans se ha hecho más visible. Marginadas en el acceso a la salud, asegura que están fuera de la atención oficial.

“Hemos visto pasar gobiernos y gobiernos se dicen de avanzada en materia de derechos humanos y, de inclusión, de equidad, pero no se ha hecho nada, ni siquiera para prevenir y contrarrestar los actos de discriminación. “todo sigue igual, vivimos con el pie en el pescuezo que nos impide avanzar”, reclamó.

Cuarentena como privilegio de clase

La Universidad Iberoamericana difundió este domingo el análisis desde las ciencias sociales que hicieron académicos del Seminario Universitario Interdisciplinario sobre Envejecimiento y Vejez de la UNAM; el Observatorio de Salarios de la Ibero Puebla; la Universidad Autónoma de Nuevo León y la Universidad Juárez del Estado de Durango en una mesa de discusión virtual Efectos Demográficos y Sociales del Covid–19, en las que visibilizaron las problemáticas poco abordadas.

En su papel de moderador, el doctor Miguel Calderón Chelius, coordinador de la Licenciatura en Ciencias Políticas y Administración Pública y director del Observatorio de Salarios de la Ibero Puebla, visibilizó las realidades paralelas para las cuales la idea de parar es absurda, pues las condiciones de vida orillan a trabajar para saldar las cuentas del día. “En México, la epidemia tendrá un sesgo social: va a impactar más en los sectores que no tienen la posibilidad de aislarse”.

Académicos coincidieron en que la pandemia debe ser una oportunidad para cuestionar las dinámicas sociales, las relaciones interpersonales, los hábitos de consumo y las urgencias en materia de políticas públicas y cultura sanitaria.