Rubio Acle denuncia a regidores de Morena por acusarla de hacer negocios con bolardos

Foto: Es Imagen/ Alejandra Ortega

La secretaria de Movilidad del municipio de Puebla (Semovi), Alejandra Rubio Acle,  anunció este lunes que interpuso denuncias penales, administrativas y electorales contra los regidores Libertad Aguirre Junco y José Luis González Acosta por daño moral al asegurar que su esposo es socio de una empresa proveedora de mobiliario urbano a la que se le adquirieron bolardos y macetones.

Las denuncias se interpusieron el pasado viernes ante la Fiscalía General del Estado (FGE), el Instituto Electoral del Estado (IEE) y la Contraloría Municipal.

Esto ocurre luego que ambos regidores de Morena denunciaron que Rubio Acle tiene conflicto de intereses, al señalar que familiares podrían ser los dueños de las empresas que le venden mobiliario urbano al ayuntamiento.


En rueda de prensa, la funcionaria municipal o violencia política de género en su contra, al respecto dijo que  “seré ejemplo de valentía, demostraré que no pueden agredir ni violentar a una mujer con cargo público, que antes era exclusivo de varones”.

Y exigió que en los medios de comunicación donde se publicaron notas informativas sobre los señalamientos en su contra, se publique la disculpa de los regidores y la sentencia legal del proceso.

“Habrá quien considere normal los negocios entre asociaciones, regidores y secretarios, pero conmigo no sucederá, conmigo no hay negocios, no me voy a prestar a un acto de corrupción ni de extorsión”, aseguró.

Alejandra Rubio acusó haber sido vejada tanto por Aguirre Junco como González Acosta, ahora miembros del grupo opositor de regidores G7, quienes -señaló- se han dedicado a desprestigiar su honorabilidad.

“Hasta el momento no los he buscado, pero sí los buscaré legalmente, pues pondré el tema en mano de las autoridades para la sana administración y procuración de justicia”, afirmó.

La secretaria de Movilidad expuso que la defensa pública de su nombre la obliga a denunciar a los regidores por el desdoro que han hecho de su persona, como servidora pública, sin tener prueba de su dicho.

 

Bajo el principio de que deben demostrar pruebas, dijo, es evidente que los regidores se encuentran obligados a presentar evidencia de los señalamientos en su contra.

Para que tengan validez, comentó que dichas pruebas tendrán que ser recabadas de la Secretaría de Infraestructura y Servicios Públicos, la Secretaría de Administración y la Contraloría Municipal.

Por otro lado, Alejandra Rubio informó que entre sus facultades como secretaria de Movilidad está promover que los ciudadanos puedan transitar de manera segura en las calles de Puebla, privilegiando al peatón, los ciclistas y personas con capacidades diferentes.

Además, agregó, lograr que los automovilistas disminuyan la velocidad con la que transitan; combatir la contaminación que se vive en la capital; y contribuir a las caminatas y el uso de la bicicleta para disminuir los índices de densidad.

Incluso, aseguró, “el tema de la colocación de bolardos también contribuye a un tema de salud pública”.

En el encuentro con los medios de comunicación, Alejandra Rubio Acle informó que los contratos de la compra de bolardos se encuentran en la plataforma de transparencia del ayuntamiento de Puebla.

De paso, comentó que en la plataforma digital de Movilidad y Espacio Público también se encuentran indicadores de ruido, medición de índice metropolitano, calidad del aire, auditoría de seguridad vial, aforo peatonal y ciclista, así como un levantamiento de sitio y la intervención de cuatro entornos: Carmen Serdán, Entronque Bine, 11 Sur y La Paz.

El pasado 9 de enero, Alejandra Rubio Acle se vio obligada a presentar el Plan Integral de Movilidad en la Unidad Habitacional La Margarita, en medio de críticas por parte de cámaras empresariales y de colegios de urbanistas por la colocación de macetones y bolardos en al menos 15 puntos de la capital poblana.

El proyecto se puso en marcha sin socializar a la ciudadanía ni presentar el plan a los empresarios del Centro Histórico, donde la colocación del mobiliario urbano ha generado incluso choques automovilísticos y el derribo de los mismos.