Morton Subastas restituyó a la UAP la misiva firmada por Morelos que sería subastada

Morton Subastas restituyó a la Universidad Autónoma de Puebla (UAP) la carta firmada por José María Morelos y Pavón que sería llevada a subasta en julio pasado, un proceso que fue detenido por la institución al demostrar que dicha misiva forma parte de un conjunto epistolar escrito por el independentista que forma parte de su acervo documental, como consta en el registro que en 1907 hiciera el bibliófilo Genaro García y en el inventario de la Biblioteca Histórica “José María Lafragua” desarrollado en 1995. 

En un acto celebrado en la Ciudad de México, representantes de Morton Subastas entregaron a la UAP el documento escrito por puño y letra de Morelos, fechado en Chilpancingo –Guerrero- en “noviembre 26 de 1819”, y dirigido al “capitán Ygnacio Rayón”.  

La carta de Morelos fue recibida por Rosalva Loreto López, directora de Patrimonio Histórico Universitario (PHU) y Mercedes Salomón Salazar, directora de la Biblioteca Lafragua, ambas de la UAP; a su vez, fue entregada por Luis López Morton, presidente y fundador de Morton Subastas y Jaime Gutiérrez de la Peza, apoderado legal de Isaac Backal, poseedor del documento, quien “de buena fe lo adquirió de un particular hace más de 20 años, sin saber su procedencia y cuidó de él durante este tiempo”, como detalló Morton Subastas. 


Esta misiva, que en su ángulo superior derecho ostenta el número 43, forma parte de un corpus documental conformado por 47 cartas que se localizaban en la Biblioteca Histórica José María Lafragua de la UAP, y se piensa fueron extraídas en 1996. 

En una carta de soporte de restitución enviada a Luis López Morton, Rosalva Loreto da cuenta de los documentos catalográficos que muestran la pertenencia de esa carta al corpus epistolar que fue consultado y transcrito en la biblioteca José María Lafragua en 1907 por el reconocido bibliófilo Genaro García. 

Para ello, cita textualmente: “Comprende este volumen dos partes distintas formadas una de los autógrafos inéditos de nuestro heroico, sublime Morelos y la otra, de una obra rarísima compuesta por el culto bachiller presbítero Arias de Villalobos […] este y los autógrafos de Morelos pertenecen a la Biblioteca Lafragua del Colegio del Estado de Puebla cuyo distinguido Presidente, el señor licenciado don Rafael Isunza tuvo a bien autorizar para que los copiara e imprimiera. La copia se hizo de una manera íntegra y fiel bajo la inteligente dirección del encargado de la propia biblioteca…”. 

Señala además que “el texto formaba parte de un conjunto de documentos que estaban encuadernados. En este volumen se incluían las 47 cartas citadas por el erudito en 1907”. Asimismo, que en “el inventario de la Biblioteca Histórica desarrollado en 1995 en el programa FoxPro consigna que el documento con número de catálogo CB.10014 contenía 176 páginas siendo en esta secuencia inexistentes los números: 2, 8, 9, 25, 26, 27, 31, 39, 40, 41 y 43. 

En la carta enviada por Loreto López también se incluyen pruebas documentales: imágenes de las cartas de Morelos que resguarda la Biblioteca Lafragua, mismas que se encuentran digitalizadas.  

“Se puede observar que del número 37 y 38 se brinca a la número 46, justo donde cambia el tamaño del soporte papel, con lo que se demuestra que las cartas faltantes en el cuadernillo van de la 39 a la 43 (excepto la 42). En las imágenes que le remito, podrá notar que algunas hojas tienen marcas de agua, aunque hay que entender que las cartas se escribieron en fechas diversas y con mucha probabilidad fueron cambiando de remesas de papel”. 

Destaca que además de ser registrada en 1907 por el bibliófilo Genaro García, quien la transcribió como parte del libro Documentos inéditos o muy raros para la Historia de México, la carta fue referida también por el bibliófilo chileno Toribio Medina a la par que, en 2010, la historiadora Alicia Tecuanhuey Sandoval, en el libro Las cartas de Morelos en la Biblioteca José María Lafragua, refiere a la extracción de 17 documentos. 

El 14 de septiembre pasado, la misma Rosalva Loreto emitió un extrañamiento “por el anuncio de la subasta pasada de una carta signada por nuestro ilustre prócer José María Morelos y Pavón”, la cual tenía un precio inicial de 80 mil pesos, registrada con el lote número 78 de la colección Backal.  

“Le solicito de la manera más atenta que dicha misiva sea restituida a la brevedad a nuestro repositorio, no sin antes suplicarle que, de existir más documentos sellados por el Colegio del Estado de Puebla/ Biblioteca Lafragua y que son gestionados por su empresa para ser subastados, corran con el mismo destino de su restitución”. 

Para el 18 de septiembre, Morton Subastas informó que la entrega de la carta de Morelos “se logró con su intermediación, y en completo acuerdo del coleccionista y consignante que la tenía en su poder”. 

“Gracias a la amplia difusión de los catálogos de Morton y a la asesoría de la casa de subastas, este documento fue hallado y recuperado por sus legítimos dueños. Esta intermediación para la recuperación de bienes históricos la realiza la empresa sistemáticamente con aquellos aliados preocupados por el patrimonio cuando es posible demostrar la falta y extravío de los archivos. Con completa transparencia la casa de subastas informa a los propietarios y consignantes de la situación y promueve el acuerdo entre las partes”, dice Morton.  

Por desgracia –continúa el comunicado- la mayoría de los archivos, a diferencia del de la UAP, no cuentan con inventarios detallados de sus acervos por lo que resulta prácticamente imposible demostrar la sustracción y pérdida de los mismos.  

Morton Subastas “se limita a ser un intermediario entre particulares, garantizando siempre la visibilidad y transparencia de las operaciones de compra-venta. De tal suerte que, gracias a la política de publicar y difundir las obras en los catálogos respectivos, las autoridades, los responsables de colecciones y acervos públicos y privados, los especialistas o presumibles terceros interesados, pueden manifestarse conforme a su derecho convenga o en favor del interés público”.