Viernes, agosto 19, 2022
- Anuncio -

Mis mundiales

- Anuncio -

Relacionadas

Gobierno de Atlixco inicia instalación de semáforos que la ciudadanía solicitaba desde hace años para prevenir accidentes

La presidente municipal Ariadna Ayala dio arranque a la instalación de semáforos en dos de los principales accesos del...

Cornada

En la aprobación/reprobación de cuentas públicas, el Congreso aplica la máxima juarista:  “a los amigos, justicia y gracia. A...

El próximo mes esperan concretar el Clúster de Agave región Tehuacán

Tehuacán. Se tiene un avance importante en la consolidación del Clúster de Agave en esta región, mismo que surgió a...

Destacadas

Presentan tres ONG internacionales un recurso para apoyar lucha del pueblo maseual

En apoyo a la demanda del pueblo maseual de no ser consultado sobre tres concesiones mineras que ya fueron...

Reitera el pueblo maseual rechazo a la consulta sobre tres concesiones mineras

El pueblo maseual reiteró su rechazo a ser consultado sobre las concesiones “Atexcaco I”, “Atexcaco II” del grupo Ferrominero...

Iniciarán investigaciones contra Mario Marín para frenar su excarcelación: Barbosa

Sobre el caso Lydia Cacho, el gobernador Miguel Barbosa Huerta dijo que su administración iniciará investigaciones contra el exmandatario...

En tiempos normales, por estas fechas de 2022 estaríamos en plena Copa del Mundo y, en vez del vacío existencial en curso, el mundo tendría al menos un motivo de celebración en medio de tanto quebranto. Pero como la sede del planetario evento se le otorgó –más bien se le vendió—a un país árabe donde la temperatura ambiente imposibilita cualquier actividad al aire libre, ni siquiera de noche, hemos de aguardar hasta noviembre para que el mundial Qatar 2022 se verifique, aún con las desventajas inherentes a un desierto del medio oriente donde jugar futbol equivale a entablar una lucha feroz con el termómetro. Y con el físico de los futbolistas.

De suerte que, de aquí a noviembre, esta columna va a dedicarse a intercalar temas de actualidad con flashazos que revolotean en la memoria de este tecleador en relación con los mundiales que ha podido vivir, directamente pero sobre todo a distancia, enclaustrado en la virtual suspensión, durante un mes, del resto de la realidad circundante, pues hasta el trabajo y la vida familiar son impregnados del virus mundialista, y quienes abominaban del futbol y su omnipresencia cuatrienal –en realidad muy pocos— quedan reducidos al papel de aliens por el universal furor futbolero.

Repaso el párrafo anterior y no tengo más remedio que aceptar la condición alienante que la fiebre mundialista le impone a buena parte de la humanidad dentro de la cual no tengo empacho en incluirme. Conmigo viene ocurriendo desde Suecia 58, que me pasé entre subidas de temperatura provocadas por la varicela, el sarampión y no sé qué más enfermedades propias de la infancia de entonces, y las causadas por las noticias que llegaban del país nórdico y su mundial, sumadas a los vívidos relatos que mi padre hacía de los partidos de México, eliminado en primera ronda pero con el consuelo de haber rescatado su primer punto luego de 28 años de infructuosos intentos. Fue, por cierto, contra País de Gales, que este año firmará en Qatar la segunda participación mundialista de su historia.

- Anuncio -

Mundiales sin TV.  Aunque desde Suiza 54 las cámaras de televisión transmitieron el evento, sus alcances eran prácticamente regionales y el resto del mundo se tenía que conformar con seguir la Copa a través de la radio y, sobre todo, de los medios escritos. Tal vez por eso permanecen estacionados en mi terca memoria titulares como “Una derrota cruel: contra Hungría y con nueve hombres”, o “Pelé, el negrito maravilla”, además de estrañísimos apellidos extranjeros que leía en la prensa e intentaba pronunciar con emoción durante reñidos encuentros mundialistas narrados para nadie mientras, al pie de mi cama, sobre un tapete, manipulaba dos figuritas de plástico –nada que ver con los futbolistas que los obligaba a representar– luchando por hacer rebotar una canica en la portería rival, que no era sino la tapa dura de alguno de los libros, puestos de canto, en que debería estar estudiando para ponerme al corriente mientras podía regresar a la escuela, en vez de utilizarlos como blanco de los goles del tal Pelé o de Just Fontaine, Valentín Ivanov, Uwe Seeler, Simonsson, Didí o Vavá…

Como la información de los diarios incluía abundante material fotográfico, otra vertiente de mi particular locura mundialista consistía en copiar a lápiz los lances más vistosos que las fotos mostraban, aunque no tardé en dejarlas de lado y abandonarme a mis propias fantasías; si bien esa práctica me colmaba íntimamente, ya vistos con calma, mis trazos sobre el papel resultaban muy poco convincentes.

De Suecia en adelante. Para el mundo, fue el mundial que encumbró a Brasil con un juego que combinaba de manera nunca antes vista inspiración, belleza y eficacia; para mí, la mejor medicina que pude tener en mi lecho de enfermo mientras la vida cotidiana seguía su marcha y mis compañeros de cuarto año continuaban yendo a clases. Y al mismo tiempo, la puerta de entrada a una fascinación que iría en aumento cada cuatro años.

Nuestro privilegio. Desde luego, los dos mundiales que tuvieron lugar en nuestro país tendrán sitio estelar en el espacio que hoy se inaugura. Ambos empezaron un 31 de mayo –domingo en 1970, sábado en 1986–; la final del primero se jugó el 21 de junio –Brasil Tricampeón, Pelé rey del futbol—y la del segundo, ya con 24 equipos en liza, el 29 de junio, con Maradona en hombros una semana después de la marrullera mano de dios y del gol más asombroso que se recuerde. Y por esas vueltas de la fortuna le tocó al estadio Azteca el privilegio de consagrar para siempre a los dos mayores futbolistas de la historia.

Y que me perdonen los idólatras de Messi, Di Stéfano, Cruyff, Zidane o el lucero del alba. Porque grandes futbolistas, figuras irrepetibles, dueños del fervor de multitudes y de sueños y vigilias de gente de todas las edades ha habido y seguirá habiendo. Pero de las colosales dimensiones de las dos cumbres mencionadas, difícilmente.

De todo eso y más tratarán los temas que vaya desgranando esta columna bajo el título que encabeza la presente.

- Anuncio -

Ultimas

Gobierno de Atlixco inicia instalación de semáforos que la ciudadanía solicitaba desde hace años para prevenir accidentes

La presidente municipal Ariadna Ayala dio arranque a la instalación de semáforos en dos de los principales accesos del...
- Anuncio -
- Anuncio -