La colección Ficción exprés es una pequeña isla de la minificción: Sánchez Clelo

Días atrás, con el propósito de fortalecer el género de la minificción en México e impulsar a los nuevos autores, se llevó a cabo la presentación editorial de la colección Ficción exprés publicada por el sello editorial de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP). 

Se trata de una serie de libros de minificción que incluye textos de narradores argentinos, colombianos, españoles, mexicanos, entre otros, sobre este, considerado “un género muy volátil”, como anotó uno de sus autores José Luis Zárate Herrera. 

La serie fue comentada en el marco del sexto Encuentro de narrativa breve Edmundo Valadés Sonora 2020, una actividad virtual organizada por el Instituto Sonorense de Cultura y el Patronato Edmundo Valadés, en conjunto con la Secretaría de Cultura federal y el Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, a través de la Coordinación Nacional de Literatura. 


Al participar en el acto, David Baizabal, autor de El desamparo de la bestia (2020), que se incluye en dicha serie, agradeció a las instituciones por apoyar la colección publicada por la UAP en el marco del ciclo Otoño Literario que se realiza en el Encuentro de Escritores Sonora 2020. 

A su vez, el escritor Fernando Sánchez Clelo destacó que esta colección de 14 títulos, fundada en 2016, le da fuerza a la minificción en México. Lo anterior, abundó, con textos como Vamos al circo (2017), antología en la que participaron 127 autores de América Latina, y Música primigenia (2017), de Katalina Ramírez, en un ejemplo de la iniciativa de la UAP por impulsar nuevos autores. 

“No son muchas las editoriales que publican minificciones y creo que ésta ha sido una pequeña isla donde podemos encontrar a los minificcionistas, lugar donde podemos llegar, sentirnos seguros de las mareas de no poder publicar minificción salvo en una antología que alguien se atreve a hacer”, sostuvo.  

El narrador explicó que todo relato de microficción o minificción nace de una idea, la cual debe procesarse, y no sólo está reducida a su papel humorístico, elíptico o intertextual. “Hay ejemplos que nos niegan esos absolutos; hemos encontrado comentarios que nos dicen ‘una minificción debe generar una epifanía’, pero hay una gran variedad de minificciones”, expuso. 

El también coordinador de la serie Ficción exprés detalló que en la minificción se objetiva lo subjetivo, es decir, el autor conecta algo interior con algo externo: “Esa podría ser una fuente de la escritura, nosotros somos autores, hablamos y nos proyectamos en el mundo”. 

En coincidencia con los autores, la narradora Laura Elisa Vizcaíno subrayó la iniciativa de la UAP para dar exclusividad a la minificción, al señalar que eso le otorga representatividad, además de que las colecciones generan orden en el catálogo literario. 

La también tallerista mexicana destacó la antología de Cortocircuito (2017), de Sánchez Clelo, como ejemplo de la ficción híbrida, la cual tiene esa cualidad de mezclarse con otros géneros. “La imagen de un cortocircuito es precisamente lo que ocurre cuando unimos un texto literario con un género extraliterario como serían las recetas o los anuncios publicitarios”, apuntó. 

En su momento, el autor José Luis Zárate Herrera afirmó que la minificción es un género muy volátil, el cual ha tenido un campo muy grande en las redes sociales. “Está increíblemente de moda, hay montones de revista en línea. Ahora sí tiene un público, pero Internet tiene la característica de su velocidad y fugacidad, por lo que este género podría desaparecer”.  

Acerca de su texto Luna que se quiebra (2018), detalló que está escrito con una “saturación poliédrica”, es decir, eligió un tema y lo abordó desde tantos puntos de vista posibles con un eje rector: “No hay Luna, ¿qué podría significar? Muchas cosas, pero quise que tomara un hilo conductor, que la acción avanzara”.