Este 25 de octubre del 2025 se va una leyenda del Puebla y un protagonista del futbol mexicano como es Manuel Lapuente Díaz.
El técnico del Puebla en los campeonatos de Liga de las temporadas 82-83 y 89-90 tuvo una trayectoria brillantísima con otros equipos del futbol mexicano donde también consiguió grandes éxitos.
Lapuente Díaz también fue un destacado jugador con el Puebla de la Franja, pero sin duda aquella mágica temporada de 1982-1983, donde un joven estratega encabezó a un equipo que se formó sobre la hora del inicio del torneo, que conjuntó gente de calidad, pero muy veterano y jóvenes talentos que en conjunto realizaron buen torneo donde terminaron como tercer lugar general para jugar una liguilla contra los tres equipos de Guadalajara, a los que superó para ser campeón en la tanda de penales que definió Luis Enrique Fernández para el primer título de la Franja.
Después se daría su regreso al equipo de Puebla después de que en la temporada 88-89 la Franja rompió su récord de puntos con Pedro García en el banquillo, pero su fracaso en la liguilla provocó que Manolo Lapuente regresara al banquillo poblano.
Ahí un equipo completamente diferente con respecto al del inicio de la década, porque éste estaba lleno de jugadores estelares: Larios, Arturo Álvarez, Ruiz Esparza, Oscar Rojas, Arturo Orozco y un medio campo de selección nacional con Guillermo Cosío, José Manuel “Chepo” de la Torre, Marcelino Bernal, Jorge Aravena, con delanteros de primer nivel como Javier Hernández, Edivaldo Martins (en la primera etapa del torneo) y el legendario Carlos Poblete.
Con Lapuente en el banco, este equipo ganó Liga, Copa (para ser considerado Campeonísimo), título de la Concacaf, para concretar a uno de los equipos más dominantes en la historia del futbol mexicano.
Todavía se daría el lujo de ser subcampeón un par de años después para después hacer su paso con el brillante Necaxa de los 90, donde fue bicampeón en 94-95 y 95-96. De igual forma fue campeón con América, cortando una sequía larga para el cuadro capitalino.
Pero además de su éxito en los clubes, formó la escuela del “Lapuentismo”, término que se asignó por la cantidad de auxiliares que se convirtieron en técnicos brillantes en el futbol mexicano, como Raúl Arias, Mario Carrillo, Ignacio Ambriz, entre otros.
El punto culminante como técnico sería su brillante paso por Selección Nacional, donde consiguió el primer título oficial para el futbol mexicano con la Copa Confederaciones de 1999, donde tuvo su punto culminante la generación más brillante del futbol mexicano, misma que participó de manera destacada en el Mundial de Francia 1998.
Su legado es innegable en el futbol mexicano, de los discípulos del brillante Nacho Trelles, un delantero explosivo, un técnico que priorizó el orden y que sobre todo forjó los capítulos más importantes del Club Puebla en su complicada historia, misma que no podría entenderse sin la figura de Manuel Lapuente Díaz.
También puedes leer: Miriam Sánchez y Santiago Mora ganan Premio Estatal del Deporte.


