La mañana de ayer María Luisa Nuñez Barojas logró franquear el cerco de mujeres policías que custodiaban el acceso principal a la Fiscalía General del Estado (FGE) y luego se trepó a una de las columnas de la escalera, desde donde clamó, desgañitada por una jornada de gritos, justicia para todas las personas desaparecidas en Puebla que son buscadas por sus madres, esposas, hermanas, tías y demás parientes.
Fue de esa forma como la principal líder del Colectivo La Voz de los Desaparecidos en Puebla conmemoró el cumpleaños de su hijo Juan de Dios, a quien buscó incansablemente durante un lustro.
La organización imprimió su sello a la movilización de este 8 de marzo. Frente a la Comisión de Búsqueda de Personas, que se encuentra muy cerca de las instalaciones centrales de la FGE, se ofició una misa católica para hallar a los desaparecidos y darle fortaleza a quienes les buscan.
Luego vino la protesta: las madres, hijas y demás buscadoras, colocaron un enorme moño negro en la reja de la Comisión y a todo pulmón volvieron a exigir la destitución de María del Carmen Carabarín Trujillo, quien como titular del organismo ha hecho menos que nada por hallar a las personas desaparecidas en Puebla.
En la puerta de la Comisión y luego a lo largo de su trayecto hacia el zócalo de la Angelópolis y al pasar por la FGE, las personas que acompañaban a La Voz de los Desaparecidos en Puebla -varias de ellos estudiantes de la Universidad Iberoamericana Puebla-, fueron pegando en los postes de energía eléctrica la fotografía de la comisionada y también el escudo de la organización de buscadoras.
En su primer mensaje, antes de eludir a las mujeres granaderas que resguardaban el edificio de la FGE solo con su presencia y escudos, María Luisa Nuñez Baroja calificó como una bajeza que el fiscal, Gilberto Higuera Bernal, hubiera dispuesto un cerco de féminas para exponerlas en una protesta pacífica y que no se hubiera respetado el derecho de las uniformadas a protestar durante la jornada por el Día Internacional de la Mujer.
Luego, la activista evidenció el fracaso de la Fiscalía Especializada en Investigación de los Delitos de Desaparición Forzada de Personas y Desaparición Cometida por Particulares, a cargo de Alejandro García Badiola y dijo que lejos de que los casos de desaparición mengüen en Puebla, aumentan y presentó a dos mujeres, quienes tímidamente tomaron el micrófono para denunciar el extravío de sus hijos, porque no saben de su paradero desde hace una y dos semanas respectivamente.
Las dos nuevas madres buscadoras suplicaron ayuda de las autoridades entre sollozos, pero entonces, las progenitoras veteranas en este suplicio les ordenaron con rabia: “no pidan, nada, no supliquen, exijan que ellos (las autoridades) hagan su trabajo”.
El contingente de las madres buscadoras se marchó hacia el Centro Histórico, cerca de las 12 del día, cuando a las inmediaciones de la FGE estaba arribando el bloque negro del Frente Feminista radical de Puebla.
