Los supositorios de sabiduría de las “redes sociales”

Actualmente circulan por las redes sociales infinidad de mensajes —quiero pensar que bien intencionados— con frases o textos acerca de las ideas y pensamientos, atribuidos a algún importante erudito o erudita de todos los tiempos, que nos invitan a reflexionar acerca de nuestra vida, de la naturaleza, del respeto a los demás, de la importancia de la educación en familia, de los ejemplos para nuestros hijos, el amor y la caridad, la alegría y la felicidad, el esfuerzo y el tesón, la justicia y muchos temas más cuya naturaleza está relacionada principalmente con sentimientos y valores. Tan amplia difusión de estos mensajes, entre los que destacan los proverbios chinos, nos permiten suponer que algunos miembros de una sociedad estarán enterados y motivados por ellos, los comparten y manifiestan su convicción de que son absolutamente indispensables para los individuos, la familia y para la vida social.

Todo esto fascina a muchas personas quienes, llenas de entusiasmo, reenvían a diestra y siniestra estos “alentadores” mensajes a sus familiares, amigos y conocidos. Muchos de estos pensamientos son atribuidos, errónea o intencionalmente, a figuras de autoridad como José Saramago, Gabriel García Márquez, la religiosa Teresa de Calcuta, el Papa Francisco, Paulo Coelho, Confucio, Bruce Lee o cualquier intelectual, líder político de prestigio o personaje de cualquier actividad, incluyendo a actores, cantantes y deportistas, por supuesto dando un lugar principal a los santones “gurúes” y charlatanes que pululan por todos lados. Seguramente muchas frases sí han sido mencionadas por estas personas, pero han sido pronunciadas en contextos muy particulares que sacados de su circunstancia original pierden totalmente su sentido y quedan sólo como ocurrencias[1].

La mayoría de estos mensajes sugerentes, cuando son sometidos a un simple análisis, no dicen absolutamente nada, les pondré algunos ejemplos: Los que sueñan de día son conscientes de muchas cosas que escapan a los que sueñan sólo de noche —Edgar Allan Poe, imagínese a un burócrata dormitando en su escritorio “atrapando” ideas en su siesta; otro gazapo, La cosa más bella del mundo es, por supuesto, el mundo mismo. —Wallace Stevens, poeta gringo; no pos si; Una persona que nunca cometió un error, nunca intenta algo nuevo —Einstein, nunca mejor dicho; Cuando te sientas solo, mira el cielo y fíjate en el sol, siempre está solo pero no por eso deja de brillar —(anónimo); de acuerdo, pero no mire usted el sol a lo güey sino a través de un vidrio ahumado o de una radiografía, porque puede dañar su retina; Lo único imposible es aquello que no intentas —(anónimo), lo cual es una verdadera perogrullada.[2]


Ahí les va otra tanda de estos pensamientos profundos que les echo como “toritos” para que ustedes los interpreten y me digan qué les parecen: ¿No es el inicio un final al revés? —Andreu Buenafuente; Entiendo las palabras, pero no juntas… —Berto Romero y a continuación les va un racimo de perlas del maestro en artes marciales Bruce Lee: No reces por una vida sencilla, reza por la fortaleza de resistir una vida difícil; No tengas ningún camino como camino, ni tengas una limitación como limitación; La simplicidad es la clave de la brillantez; Vacía tu copa para que pueda ser llenada, quédate sin nada para ganar la totalidad; Los que no saben que están caminando en la obscuridad nunca buscarán la luz; La clave de la inmortalidad es vivir una vida que valga la pena recordar y por último una de las más contradictorias viniendo de un “mamuco”, Cuanto menos esfuerzo, más rápido y más potente serás.

Lo mismo da que estas “profundas” frases —que nosotros calificamos cándidamente como joyas del conocimiento— las hayan pronunciado los grandes personajes y “personajas” de la historia o que procedieran de las brillantes mentes del filósofo chino Fu Man Chú o del respetado filósofo de Güemez, Tamaulipas, o del calificado Juan Camaney, o de los triates Fulano, Mengano y Perengano o de don Juan de las Pitayas. Las frases de inspiración y motivación que comparten sinsentidos y seudofilosofía sirven para maldita la cosa al no expresar algo que valga la pena de ser tomado en cuenta. Hay muchos textos sencillos que pueden sernos de mayor provecho y que también pueden ser buscados y ¨bajados” de Internet, de puritita grapa, y para que no digan que no les ofrezco soluciones prácticas, ahí les van los enlaces donde pueden obtener los siguientes libros: “La Aventura de pensar” o “Las preguntas de la vida”, ambos son textos de divulgación filosófica del doctor Fernando Savater[3] [4].

Aprovechemos parte del encierro con una buena lectura y no le “busquemos mangas al chaleco”, ya que existe un inmenso universo de libros con temas de la literatura bien escrita, así como obras de divulgación de ciencias naturales o sociales, asequibles para todos los bolsillos y escolaridades. Y si le llegan a su teléfono memes con supuestos pensamientos profundos o profundillos usted decidirá si se aplica algunos de estos supositorios de filosofía barata o los deja pasar. Ah, se me olvidaba, si le interesa esto que le digo cuénteselo a las personas a las que más confianza les tenga, en una de esas sacamos más almas del purgatorio.

[1] “Compartir frases ‘profundas’ en redes dice poco de tu inteligencia” https://elpais.com/tecnologia/2015/12/04/actualidad/1449241061_778657.html.

[Consultado el 10 de julio de 2020 ]

[2] Diccionario de la Real Academia Española.

“De Perogrullo”, personaje ficticio a quien se atribuye presentar obviedades de manera sentenciosa.

Verdad de Perogrullo

[3] https://www.academia.edu/16755852/FERNANDO_SAVATER

[4] https://www.academia.edu/16708262/4_1_1_2_LAS_PREGUNTAS_DE_LA_VIDA_Fernando_Savater