La Bolsa Mexicana de Valores (BMV) se ha disparado en lo que va del 2025. Del 2 de enero al 7 de noviembre de 2025 trae un crecimiento de 26.5%, mientras la actividad económica se desacelera y en el tercer trimestre de 2025 muestra una caída anualizada de 0.3%. La inversión fija bruta al mes de agosto de 2025 muestra una caída anualizada de 8.9%. El crecimiento de la BMV está sobrevalorado, no se corresponde con la caída de la actividad económica, por lo que esa burbuja especulativa es insostenible.
Los dueños del dinero canalizan sus recursos a la especulación en el mercado de capitales al no haber expectativas de rentabilidad en el sector productivo, por la caída de la demanda derivada de los recortes presupuestales, del consumo e inversión privada, como por el dólar barato que lleva a que las importaciones desplacen a la producción nacional. Ello implica inversiones de riesgo, debido a que las acciones que adquieren no tienen sustento productivo que generen rendimiento sobre la posesión de dichas acciones, las cuales aumentan de precio por la demanda que hay sobre ellas, no por el rendimiento que ofrecen, dada la desaceleración de la actividad económica. Tal situación evidencia la fragilidad de ese boom bursátil que caerá más temprano que tarde al evidenciarse que las expectativas de ganancia que esperan dichos inversionistas no se concretarán. Al acontecer ello, habrá salida de capitales buscando otras opciones de inversión, lo que desestabilizará la moneda y ocasionará mayores consecuencias negativas sobre la economía nacional.
Igual inversión especulativa se está presentando en otras economías del mundo, que se manifiesta en el aumento del precio del oro y de las criptomonedas, lo que refleja la gran fragilidad de los mercados financieros y de las economías. Los mercados financieros crecen, mientras la actividad económica se desacelera a nivel mundial, lo que es la antesala de otra crisis.
En EUA las expectativas generadas por la inteligencia artificial (IA) están impulsando las acciones de las empresas relacionadas a ello, pero recientes estudios están demostrando que si el gobierno de dicho país no apoya con fuertes inversiones el desarrollo de la IA, serán pronto superados por China, lo que ya ha provocado caídas en el precio de ciertas acciones, reflejando que al cambiar las expectativas de crecimiento y rentabilidad y al seguir la desaceleración e incertidumbre de la economía mundial, no hay viabilidad de que continúe el crecimiento de inversiones especulativas.
El sistema bancario nacional empieza a mostrar dificultades. Banorte ya mostró desaceleración de sus ganancias que, a pesar de ser altas, bajaron en 8.6% en el tercer trimestre del año, lo que es reflejo del aumento de los problemas de insolvencia derivados de la disminución del ingreso nacional y las altas tasas de interés predominantes. Dicha situación se generalizará en todo el sistema bancario debido a que el gobierno continúa con los recortes presupuestales y Banxico mantiene una alta tasa de interés muy por arriba de la inflación y del crecimiento del ingreso nacional. Ello contraerá más el crédito, como el gasto e inversión, por lo que la recesión económica y la inestabilidad bancaria se manifestarán.
A ello se suman los impactos externos sobre la economía nacional, tanto por los aranceles que EUA continuará estableciendo contra la economía nacional, como por los propios problemas que se presentan en dicha economía que impactarán sobre la nuestra, la cual no tiene los márgenes de maniobra para flexibilizar la política económica para encararlos.
La desaceleración económica, no solo frena las decisiones de inversión del sector privado, sino también la entrada de capitales, debido a que la economía deja de ofrecer condiciones de rentabilidad y de pago a dichas inversiones, por lo que es insustentable la estabilidad cambiaria y financiera que tanto les preocupa a las autoridades monetarias y hacendarias del país, dado que nunca se han preocupado por el crecimiento y generación de empleo.
Banxico continúa con la tasa de interés muy por arriba de la de EUA (7.25% vs 3.75%) para evitar salida de capitales que ocasione devaluación del peso, por lo que continuarán los problemas financieros de los sectores endeudados, y su menor capacidad de gasto e inversión, lo que contrae la economía y acentúa la insolvencia y la inestabilidad bancaria.
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Ante la caída de exportaciones como consecuencia de los aranceles establecidos por EUA, y ante la desaceleración del mercado interno por los recortes presupuestales y del consumo e inversión privada, la economía caerá en recesión, como consecuencia de que el gobierno ha apostado al crecimiento de exportaciones comandado por empresas transnacionales (con altos componentes importados) y relega la sustitución de importaciones y el crecimiento del mercado interno y del empleo.
México no debe subordinarse a los designios de EUA para mantener el T-MEC, el cual no ha beneficiado al país, sino a las empresas transnacionales y a pocas nacionales subordinadas a ellas. El gobierno debe retomar el manejo de la política económica para impulsar la sustitución de importaciones, reducir la dependencia externa y la vulnerabilidad ante los avatares del exterior. Es imprescindible revisar los movimientos de mercancías y capitales para reducir las acciones especulativas que desquician el funcionamiento de la economía. Se debe replantear el funcionamiento del banco central para que le compre deuda directa al gobierno a baja tasa de interés, para que éste pueda incrementar la inversión y satisfacer las demandas de la sociedad, lo cual no sería inflacionario al impulsarse la producción nacional.
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