Los políticos mexicanos necesitan de la ética que guió a Víctor Hugo: Reyes Heroles

En la imagen, Federico Reyes Heroles
En la imagen, Federico Reyes Heroles

A siglo y medio de haber sido publicada la novela Los Miserables, del escritor francés Víctor Hugo fue analizada, diseccionada y estudiada a través de 18 ensayos, uno de ellos realizado por el reconocido escritor Mario Vargas Llosa, que están contenidos en el libro Entre la redención y el delirio. El regreso a Los Miserables, que fue coordinado por el comentarista político Federico Reyes Heroles con apoyo de Romeo Tello Arista.

En la Biblioteca Palafoxiana, acompañado por la escritora Guadalupe Loaeza, el escritor comentó que el texto publicado en 2008 resultó tras un seminario que impartió en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en el que se abordó de manera profunda y desde distintos niveles la obra literaria y las facetas filosóficas, sociológicas y económicas por las que transitó Víctor Hugo.

Advirtió que en las páginas de este texto publicado por Porrúa se pueden distinguir dos líneas: aquella que mira a Víctor Hugo como un actor político y otra que toma la novela de Los Miserables como una obra que refleja a la Francia del siglo XIX.


Algo destacable, como refirió durante una entrevista previa, es que entre estos dos aspectos permea uno más importante, que es la ética, ya que Víctor Hugo la maneja como un valor y como un dilema: “El que no hay hombres totalmente bueno ni hombres totalmente malos, sino que se habla de hombres que reflejan la condición humana”.

“Esa ética, esos valores se reflejaron en él, un hombre público que tuvo un sepelio público al que asistió casi todo París. Políticamente él no fue un hombre lineal, ya que algunas veces fue monárquico y otras republicano, aspectos que al final lo llevaron al exilio”.

El autor de Ante los ojos de Desiré señaló que esa ética es algo que les falta a los políticos actuales. Refirió, por ejemplo, a la pasada alternancia que se dio en el gobierno federal, la cual no mostró grandes cambios ni beneficios en el país.

“Los políticos de uno y otro partido necesitan inyecciones de vitaminas de ética, unos y otros se corrompen in importar al partido político que pertenezcan y a nosotros nos hacen falta representantes éticos”, dijo el catedrático de la UNAM.

Otro aspecto, continuó Reyes Heroles, es que Víctor Hugo “no fue un hombre de etiquetas, ya que hizo dramaturgia, después narrativa y también poesía, aquellos poemas que mandó a sus amantes, en especial a Juliette”.

Al respecto, la escritora Guadalupe Loaeza mencionó que en su caso colaboró con un ensayo en el que se aborda la compleja relación que Víctor Hugo mantuvo con Juliette, una “mala actriz francesa que lo amó apasionadamente”.

Como punto de partida, además de una biografía sobre el francés, la autora de Las niñas bien tomó como punto de partida las 22 mil cartas de los amantes, de las cuales sólo mil salieron de la pluma de Víctor Hugo, y las restantes de la apasionada actriz.

“Víctor Hugo era un hombre que necesitaba sexo, eso lo obsesionaba y fue gracias a Juliette que se sentía bien, pues fue a su lado cuando escribió Los Miserables y fue ella, quien tras el exilio, recuperó aquella maleta en donde se guardaba el escrito original”.

Por su parte, el titular del Consejo Estatal para la Cultura y las Artes, Moisés Rosas Silva, explicó que la presentación del texto se enmarcó en las conmemoraciones por el 150 aniversario del Sitio de Puebla de 1863, al lado de las exposiciones que se exhiben en la Fototeca Juan Crisóstomo Méndez y el Museo Taller Erasto Cortés.

Sobre esta última, titulada Valientes hombres de Puebla, ¡resistan!” y curada por el monero de La Jornada, Rafael Barajas “El Fisgón”, dijo que próximamente saldrá publicado el catálogo que será preparado por Rodrigo Fernández Chedraui.