Los narco-paramilitares y el Estado contra las defensas comunitarias

El día 23 de mayo, en Chilapa, Guerrero, fueron “levantados” Bartolo Hilario Morales e Isaías Xanteco Ahuejote, ambos integrantes de la Policía Comunitaria en las comunidades nahuas de Tula y Xicotlán, el primero de ellos comandante, promotores del CIPOG–EZ y miembros del Congreso Nacional Indígena, quienes fueron encontrados sin vida y descuartizados el día de ayer 24 de mayo.

Este crimen se sumó al reciente asesinato de los compañeros Lucio Bartolo Faustino y Modesto Verales Sebastián, concejal y delegado del CNI-CIG, extendiendo la política de terror que los grupos narco paramilitares, en acuerdo con el mal gobierno en contra de los miembros del CIPOG-EZ y todos los territorios indígenas de México. El perpetrador reconocido de estos crímenes por las comunidades y por algunos retenidos por la policía comunitaria (que eran halcones y pistoleros) fue el Grupo Paz y Justicia, ligado al grupo de los Ardillos, quien cuenta con la complicidad del Ejército Federal y el gobierno estatal.

La acción con esta expresión de terror contra miembros de la Coordinadora Regional de Autoridades Comunitarias-Pueblos Fundadores (CRAC-PF), contra las poblaciones de la región y contra el CIPOG-EZ se acumulan decenas de casos de personas ejecutadas, desaparecidas y secuestradas, además de la continua extorsión que grupos como los llamados Ardillos, o los Rojos realizan en esa región guerrerense de la Montaña.


Estos hechos son parte de un extenso plan contra los pueblos originarios, comunidades barrios y organizaciones sociales que han decidido darse la seguridad y la impartición de justicia frente a las amenazas y actos criminales no sólo de delincuentes, narcos y funcionarios, sino de la variada forma de aparecer de las empresas con sus megaproyectos mineros, de presas para hidroeléctricas, de fraccionamientos turísticos, de pistas y aeropuertos, y un largo etcétera, que en Guerrero incluye el narco negocio capitalista de la siembra, transformación y trasiego de mariguana, amapola y otras drogas de amplia demanda, principalmente en los Estados Unidos.

Las poblaciones que no se someten a esos negocios, las personas que quieren vivir en tranquilidad, pero también las que han sido forzadas a emplearse o usar sus tierras para algunos de esos negocios ajenos, son acosadas, extorsionadas y si no las someten se les combate con el caudal de armas que los paramilitares y las fuerzas del gobierno han adquirido para proteger a empresas y criminales.

Porque se ha mostrado desde hace 25 años que las comunidades pueden organizarse para darse la defensa inmediata y la justicia interna de sus comunidades, es necesaria y legitima la existencia de las policías, guardias y rondas comunitarias creadas por asambleas para servir voluntariamente como una forma más de autogobierno, de solución propia de sus problemas, como también lo hacen en la salud, la educación, la producción colectiva, la comunicación e incluso en los cambios profundos que requiere superar las formas patriarcales y violentas de vida.

 Ante esos esfuerzos ejemplares, la Crac- PC y la Crac -Fundadores, a pesar de sus diferencias y formas de liderazgo, son fuerzas que el poder quiere eliminar. Lo ha intentado por medios violentos, pero también busca negarles la legalidad desde la cual se constituyen como parte de los derechos a la autonomía de los pueblos originarios, en el caso de Guerrero y con la complicidad de los partidos, anulando la Ley 701. A la vez, así como los paramilitares han antecedido los negocios capitalistas que saquean los territorios, ahora se anuncia la instalación de unidades y coordinaciones de la Guardia Nacional para dar el paso a la militarización que los pueblos guerrerenses han repudiado y combatido ante las masacres, violaciones, desapariciones que han sufrido en su historia.

Los grupos comunitarios que realizan su autodefensa al servicio de sus pueblos y no de líderes o  empresarios necesitan de la solidaridad en la acción para erradicar el paramilitarismo y sus mandos narco-militares, empresariales y gubernamentales.

No es un choque armado y desventajoso, es la organización de una conciencia  para la defensa integral y común de los territorios y la vida.

La Guardia Nacional va: una cortina de humo más del neoliberalismo

Alberto López Limón

La Guardia Nacional va a pesar de todo. No importan las voces y advertencias en su contra, el gobierno federal, como antaño lo había decretado el gobierno de Felipe Calderón, sueña en que las fuerzas armadas haciendo el papel de policías puedan detener la inseguridad y violencia existente en el país. No importa que el ejército desde hace muchos años esté involucrado en todos aquellos problemas o fenómenos sociales que señalan ser el origen del crimen organizado, tal como la desigualdad, la injusticia, la acumulación autoritaria de poder. Los movimientos sociales, sus reclamaciones, la forma en que se defienden las amplias mayorías de nuestro país, son considerados por los que nos gobiernan como actos desestabilizadores, criminales.

Así son cuestionados los derechos sociales y políticos, las formas organizativas (como la huelga o la defensa comunitaria), la libre organización de los trabajadores del campo, sus dirigencias frutos de asambleas populares que decretan amplias movilizaciones y formas de auto defensa popular  ante el uso de las diferentes corporaciones policiacas, paramilitares (pistoleros) y militares para garantizar el despojo de los pueblos.

Muchas voces del pueblo han señalado que el despliegue de la Guardia Nacional por todo el país, ordenado por el presidente López Obrador, tiene como principal objetivo asegurar la imposición de los megaproyectos y el sometimiento de los pueblos que se resistan. El gobierno  por orden del Ejecutivo, sus incondicionales y las Cámaras de Diputados y Senadores, el gobierno representativo de la cuarta transformación, como ningún otro gobierno anterior, ordenó y legalizó un despliegue militar como el que ha empezado a poner en marcha

El nuevo gobierno adquirió compromisos con el gran capital que no puede eludir, entre ellos el Tren Maya, el Corredor Transístmico y el Plan Integral Morelos. La nueva administración se empeñará en imponer estos “megaproyectos de muerte”, su decisión está muy lejos de construir “desde abajo y a la izquierda”, construir un gobierno para México, donde “primero sean los pobres y luego los ricos”, como sostienen los miembros de MORENA.

En los próximos 3 años se desplegaran 110 mil efectivos de la Guardia Nacional. El reportero José Réyez reveló en Contralínea que el despliegue se realizará en 266 coordinaciones en que se dividió al país. De ellas, 216 estarán a cargo de militares de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) y 34 de la Secretaría de Marina (Semar). Y 16, de la Policía Federal.

No es casual que de las 266 coordinaciones donde se asentará la Guardia Nacional se contempla a las comunidades de los municipios autónomos zapatistas y en las zonas con defensa comunitaria indígena de Guerrero. Dos “entidades” cercarán a las zonas con bases del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y cerrando el golpe con una más en la frontera sur con Centroamérica.

En la Montaña y la Costa Chica guerrerenses las policías comunitaras estarán rodeadas hasta por 8 “entidades de la coordinación de la Guardia Nacional. En cambio tal concentración de fuerzas no se verá en estados como Colima o Tamaulipas que tienen las mayores cifras de delincuencia.

A la par, el gobierno federal se ha metido en una encrucijada, amenazando con el recorte presupuestal a un colapso del sistema de salud pública del país, de por sí desmantelado.

Su voluntad contra la corrupción choca contra las instituciones creadas a favor de los intereses de los más ricos del país, que se enriquecen no solo con las especulaciones que llevan a aumentar los precios de las medicinas o la atención médica pública, sino en la compra la compra de las propias medicinas (escondiéndolas o vendiéndolas fraudulentamente y sin castigo).

El IMSS y el ISSTE anuncian que están a punto de quedarse sin recursos económicos, calculándose que solo se puede pagar la plantilla de trabajadores hasta el mes de octubre. ¿Pretextos para otra reforma neoliberal a la seguridad social?

 De qué sirve que se nos grite a los cuatro vientos que en este gobierno todos tendrán atención médica cuando los hospitales están en tan malas condiciones que requieren urgentemente recursos para dar el servicio, para tener los equipos y personal necesarios para prevenir y atender enfermedades. Y qué decir de la sobre explotación hacia el personal médico y para médico, además de las áreas de enfermería, o a los médicos residentes que se les quitan o recortan sus becas y trabajos, perjudicando a los más pobres del país.

“Nada por la fuerza, todo por la ley”, declama el presidente; lo que se ve es que la fuerza (guardia nacional y decretos de recorte) son la ley.

General, ese tanque suyo es algo especial

puede arrasar un bosque

aplastar un centenar de hombres

pero tiene un defecto: necesita un chófer.

General, usted posee en verdad un gran bombardero

puede volar más veloz que el viento

cargar más que un elefante

pero tiene un defecto: necesita un mecánico

General, el hombre es una criatura muy capaz

puede volar y puede matar

pero tiene un defecto: puede pensar.

Bertold Brecht

www.elzenzontle.org

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