Los hábitos alimenticios y sus repercusiones

Las enfermedades modernas predominantes convertidas en problemas de salud púbica en México, tienen su origen en un sistema alimentario dominante basado en el uso de sustitutos,conservadores, edulcorantes, colorantes, saborizantes, estimulantes, coadyuvantes; todos de origen sintético, de escaso valor nutritivo y dudosa calidad. No te preguntes por qué la comida sana puede ser cara, pregúntate por qué la comida chatarra es tan barata, sus consecuencias se reflejan en las actuales cifras de patologías. Somos lo que comemos, así sea comida “rápida,barata, fácil o falsa”, dicen los naturistas; sin embargo, abundan recetas de comidas económicas, sencillas, sabrosas y de alto valor nutritivo.

La actual pandemia, como calamidad apocalíptica, resultado de la iniquidad y perversidad humana, sigue afectando a diversos sectores de la sociedad. Personas que sufren alguna patología derivada de sus hábitos alimenticios, lamentablemente son mayormente vulnerables al COVID-19. Las cifras actuales de obesidad adulta e infantil, diabetes, hipertensión,problemas gastrointestinales, cardiopatías, renales, disfunciones corporales y cáncer; son alarmantes. México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil, y el segundo en obesidad de adultos; sexto lugar en diabetes y cáncer, como las principales causas de muerte.

El 54 por ciento de fallecimientos en México es provocado por cardiopatías asociadas a los hábitos alimenticios, falta de ejercicio y factor hereditario. México es el primer consumidor mundial de refresco, convirtiéndose en un producto de consumo básico impulsado por agresivas y engañosas campañas publicitarias, toleradas por marrullerías en esferas gubernamentales. El consumo anual en México es de 163 litros por persona, y 19 mil 100 millones de litros de ventas en 2018. Además, esta industria distribuye golosinas, botanas,agua, y bebidas energizantes. Su inversión en programas de responsabilidad social es minúscula y desapercibida; en cambio, el crecimiento de patologías asociadas a su consumo es alarmante. Grupo Femsa-Coca Cola, es, incluso, distribuidor de fármacos de modo que quien se enferme por consumir sus productos, también engrosará sus arcas con la compra de medicamentos, así de perverso es el escenario.


El mercado nacional está inundado de productos cuyo contenido nutrimental es cuestionable.México, supera el 60 por ciento de importación de granos básicos y oleaginosas, de monocultivos y abuso de agrotóxicos, carne de cerdo y de ave atiborrados con hormonas decrecimiento, leche en polvo, almidón de maíz, alcohol etílico, glucosa, alimento para animales y una infinidad de productos procesados sintéticamente; todo ello, en manos de corporaciones multinacionales que controlan el mercado de los alimentos con el único afán de acrecentar vorazmente su ganancia a costa de la salud humana y la naturaleza.

La comida chatarra rebosante de grasa, azúcar, sal y componentes químicos, ha ido desplazando a la comida saludable a base de cereales, frutas y verduras frescas e inocuas.México ocupa el décimo lugar mundial en consumo de comida prefabricada y el primero de Latinoamérica.