Los apodos como máscaras, hilo conductor de la obra visual de Miguel Pérez

El artista plástico  -  Foto Abraham Paredes
El artista plástico – Foto Abraham Paredes

 

En la serie Sin título, autorretratos de Miguel Pérez, el artista visual Miguel Pérez (Cholula, 1986) se presenta como un hombre que toma como máscaras a los sobrenombres, los apodos y las formas en que ha sido llamado por su condición física, la cual difiere al estereotipo de “belleza” que es difundido por los medios masivos de comunicación.

La serie, explicó durante una entrevista previa a su apertura en la Galería del Instituto Municipal de Arte y Cultura –3 Norte número 3–, integra autorretratos y videos en un ejercicio para quitarse la máscara y para invitar al espectador a despojarse de ella.


Desde su formación en la Universidad de las Américas Puebla, Miguel Pérez ha tomado su figura como el centro de su obra artística. Ya sea a través de la instalación, el performance, el video, la pintura o el bordado, su cuerpo y la lectura que pueda haber en torno a él conforman su discurso.

Con dicha propuesta fue reconocido el año pasado con el premio Arte 40 con la pieza Sufrí lo que muchas, en la que sometió a su cabello a unas 20 transformaciones estéticas –entre rizado, pintado, alaciado y rapado–, tal y como sucede en la peluquería familiar, en donde desfilan decenas de mujeres para “cambiar su apariencia y ser aceptadas”.

Un aspecto particular de su obra, refirió Miguel Pérez, tiene que ver con el bordado, una técnica que aprendió desde los siete años por tradición familiar. Así, pese a que la cultura machista no acepta que un hombre borde, no lo desdeñó porque lo ayudó a expresarse artísticamente. En su caso, apuntó, el bordado es una forma de performance, de salir y mostrarse.

Como ejemplo es el bordado sobre acrílico Yo soy, realizado este año, en el que la figura de Miguel Pérez aparece rodeado por una serie de palabras bordadas –joto, bola, panzón, manteca y un largo etcétera–, las cuales más que una ofensa, sirven para mostrar las máscaras de la sociedad y los supuestos cánones de belleza.

Otro ejemplo es la serie reciente de bordados sobre acrílico ¿Eres, pareces o te haces?, en la que artista luce unas máscaras diversas, ya sea de un cochino, de un oso, de una vaca o de sí mismo. En ellas, como escribe el artista y curador Luis Calvo Zanabria en el texto de la exposición, “Miguel entiende al apodo como una máscara, una fantasía cultural que en ocasiones sirve de protección y en otras de afirmación, y no sólo como una barrera que oculta cosas”.

A los bordados se suman tres videos. Dos se titulan Pinocho, uno de 2009 y otro de 2014, y en ellos Miguel Pérez aparece llorando o haciendo gestos de dolor, también como una máscara, como una forma de protección. El espectador –explica– se pregunta qué es lo que pasa y al final, al leer el título, se da cuenta de que ha sido embaucado, que la imagen lo engaña.

En el otro video titulado Apersonal, el artista aparece semidesnudo ya que se cambia, una y otra vez, varios modelos y tipos de ropa, en referencia a lo que cualquier persona tiene que hacer para ser aceptado por los demás.

Pese a ser poblano, Miguel Pérez ha desarrollado su obra en el Distrito Federal, por lo que ésta es la primera que exhibe en esta ciudad. La muestra estará abierta hasta el 18 de abril, de lunes a viernes, de 10 a 18 horas en el IMAC.